El impulso a la energ铆a nuclear reactiva la industria del uranio y las preocupaciones por la salud de comunidades tribales del suroeste
WHITE MESA, Utah 鈥 En un caluroso d铆a de abril, Malcolm Lehi condujo su Jeep Wrangler por un accidentado camino de tierra, entre enebros y artemisas, en busca de Entrance Spring, un manantial situado en tierras vinculadas desde hace mucho tiempo con su tribu, los Ute Mountain Ute.
El fresco manantial cubierto de musgo se encuentra justo al otro lado de la carretera de White Mesa Mill, la de procesamiento de uranio que sigue funcionando en el pa铆s y que produce yellowcake, o concentrado de ese metal, para combustible nuclear.
Durante d茅cadas, la planta ha generado debate sobre si la contaminaci贸n radiactiva amenaza la salud humana al llegar al agua y al aire. La preocupaci贸n es especialmente profunda en la comunidad Ute de White Mesa, donde Lehi y unos 200 miembros de su tribu viven a unas 5 millas al sur de la instalaci贸n.
Los reguladores estatales y la compa帽铆a propietaria de la planta sostienen que cualquier contaminaci贸n asociada con ella est谩 contenida. Eso ofrece poco consuelo a los miembros de la tribu que viven cerca y que, conscientes del legado mortal del uranio en la meseta del Colorado, han planteado dudas sobre la posible propagaci贸n de residuos t贸xicos. Muchos no beben el agua local y dependen de agua embotellada.
Ahora, las preocupaciones de la tribu tienen una nueva urgencia a medida que Estados Unidos impulsa la reactivaci贸n de la producci贸n nacional de uranio.
Una ley federal aprobada en 2024 proh铆be las para 2028, aumentando la presi贸n para desarrollar fuentes nacionales de combustible. El presidente Donald Trump fij贸 como objetivo de Estados Unidos para 2050. Tambi茅n para dar prioridad a la miner铆a en tierras federales y acelerar la aprobaci贸n de proyectos mineros.
La mina de uranio Velvet-Wood, en Utah, por ejemplo, complet贸 la federal en 11 d铆as, para , que recibieron apenas una semana para presentar sus comentarios.

El objetivo de Trump de cuadruplicar la capacidad nuclear ser谩 dif铆cil de alcanzar porque requerir铆a construir m谩s reactores 鈥攁lgo complejo y que a menudo enfrenta oposici贸n local鈥, dijo , investigador principal de clima y energ铆a del Council on Foreign Relations. Pero los centros de datos y el aumento de la demanda de electricidad han intensificado el inter茅s por la energ铆a nuclear como una fuente de bajas emisiones de carbono, se帽al贸. Y est谩n abriendo la puerta a .
As铆 que ya est谩 en marcha el esfuerzo por obtener su ingrediente fundamental: el uranio.
White Mesa Mill, construida en 1980 cerca de lo que hoy es , en el sureste de Utah, es un punto central del m谩s reciente auge del uranio y de las tensiones entre las preocupaciones de las tribus locales y los intereses econ贸micos nacionales.
El aumento de la demanda mantiene un flujo constante de camiones que transportan mineral de uranio hasta la planta desde minas de la regi贸n, incluida una cercana al Gran Ca帽贸n, donde vive la tribu Havasupai. Ese mineral atraviesa en camiones la Naci贸n Navajo. Adem谩s, la planta planea ampliar su capacidad de almacenamiento de residuos.
Lehi, ex miembro del consejo tribal, forma parte de una oposici贸n creciente que incluye a miembros de las tribus Havasupai y Navajo (Din茅), ahora conectadas por las rutas de transporte de uranio que atraviesan sus tierras. Las tribus Havasupai y Ute Mountain Ute comparten la preocupaci贸n de que las aguas residuales t贸xicas de la extracci贸n y procesamiento del uranio puedan desplazarse por el subsuelo y contaminar el agua potable para generaciones futuras.
Una historia de desconfianza
Una ma帽ana de primavera en White Mesa, Yolanda Badback mir贸 por una puerta abierta, no lejos de la carretera, y vio pasar tres camiones cargados de uranio.
鈥淎h铆 va otro鈥, dijo Badback con tono de agotamiento. Es miembro de la tribu Ute Mountain Ute y dirige , un grupo de defensa que lucha contra la planta.
La instalaci贸n recibe entre 10 y 15 camiones cada d铆a de semana, dijo Curtis Moore, vicepresidente s茅nior de marketing y desarrollo corporativo de , propietaria de la planta desde 2012. La mayor铆a pasa por White Mesa.
La actividad de la planta est谩 aumentando despu茅s de 15 a帽os relativamente tranquilos, dijo Moore. White Mesa Mill produjo 1 mill贸n de libras de yellowcake el a帽o pasado; la compa帽铆a planea esa cantidad este a帽o, se帽al贸.
La planta tambi茅n se ha diversificado hacia el procesamiento de residuos radiactivos procedentes de lugares tan lejanos como y Jap贸n, y recibi贸 un compromiso de pr茅stamo condicional de del Departamento de Defensa para ampliar el procesamiento nacional de elementos de tierras raras.

Solo el nuevo negocio de tierras raras podr铆a generar 100 empleos permanentes, dijo Moore. Aproximadamente la mitad de los 105 trabajadores de la planta son ind铆genas; Moore calcul贸 que no m谩s de dos pertenecen a la tribu Ute Mountain Ute.
鈥淐uando se trata de las tribus de la zona, entiendo perfectamente su escepticismo respecto del uranio鈥, dijo Moore. 鈥淟es han mentido antes鈥.
El auge del uranio impulsado por el gobierno estadounidense desde la d茅cada de 1940 hasta la de 1980, concentrado en gran medida en la regi贸n de Four Corners 鈥擜rizona, Nuevo M茅xico, Utah y Colorado鈥, expuso a los mineros a por c谩ncer de pulm贸n y otros tipos de c谩ncer.
Revisiones federales encontraron que los mineros, muchos de ellos Navajo (Din茅), sobre los riesgos de la radiaci贸n incluso despu茅s de que cient铆ficos del gobierno comprendieran los peligros. Las compa帽铆as mineras dejaron miles de sitios de residuos abandonados que han filtrado contaminaci贸n al suelo y al agua circundantes, incluidos en la Naci贸n Navajo y sus alrededores.
Pero Moore dijo que las cosas han cambiado mucho desde la d茅cada de 1950. Seg煤n dice, ahora los trabajadores est谩n expuestos a entre el 15% y el 20% de los l铆mites permitidos de radiaci贸n y, fuera de la planta, la exposici贸n es 鈥減r谩cticamente cero鈥.
Agencias gubernamentales y funcionarios de Energy Fuels han dicho que no existe evidencia de que la planta est茅 afectando el suministro de agua potable de White Mesa, que proviene de un acu铆fero profundo protegido por una gruesa barrera de roca conocida como acuitardo (aquitard).
鈥淩ealmente es el lugar perfecto para una planta de uranio鈥, dijo Moore.

Adam Wingate, gerente de recuperaci贸n de uranio del , dijo que entiende por qu茅 algunos residentes est谩n preocupados. White Mesa se encuentra pendiente abajo respecto del flujo subterr谩neo de agua desde la planta de uranio.
Si los residentes escuchan hablar de una pluma de contaminaci贸n en otro acu铆fero menos profundo debajo de la planta 鈥攁unque no sea la fuente de su agua potable鈥 y adem谩s su propia agua tiene un sabor extra帽o, 鈥渆s una situaci贸n aterradora鈥, dijo. Pero, bas谩ndose en la evidencia disponible, Wingate sostuvo que la 鈥渟alud no est谩 en riesgo por la planta鈥.
Aun as铆, Lehi y Badback dijeron que el agua del grifo huele a azufre y tiene un color lechoso, y que la gente de White Mesa generalmente no la bebe.
鈥淣o conf铆o en ella鈥, dijo Badback, cuya familia lleva d茅cadas luchando contra la planta. 鈥淢i principal objetivo es cerrar la planta鈥.
Una patrocinada por el grupo de Badback ha crecido durante la 煤ltima d茅cada en medio de una profunda desconfianza arraigada en la historia de la miner铆a de uranio. Gran parte de la oposici贸n se centra en los residuos t贸xicos de la planta, que se almacenan en cinco fosas revestidas llamadas celdas de relaves y ocupan unas 284 acres de terreno.
Badback promete luchar contra los planes de expansi贸n, que incluyen nuevas celdas de relaves ubicadas aproximadamente un cuarto de milla m谩s cerca de la comunidad de White Mesa que las actuales. Moore dijo que las nuevas celdas tendr谩n tres capas de revestimiento, de acuerdo con los est谩ndares modernos.
Scott Clow, director de programas ambientales de la tribu Ute Mountain Ute, dijo que ese acu铆fero profundo s铆 presenta problemas de calidad 鈥攅ntre ellos ars茅nico, hierro y manganeso鈥, pero que el agua potable p煤blica se filtra y es segura para beber.
鈥淨uieren expandirse hacia el sur, hacia mi reserva鈥, dijo Badback. 鈥淧or eso estoy alzando la voz y haciendo todo lo posible para impedir que ocurra鈥.

Preocupaci贸n por la calidad del aire
En una manifestaci贸n de No Kings en marzo en Moab, unas 80 millas al norte de White Mesa, Badback pronunci贸 un discurso y atendi贸 una mesa donde ofrec铆a camisetas e informaci贸n.
鈥淣o al uranio鈥, dec铆an las camisetas. 鈥淧rotejan a la comunidad Ute de White Mesa鈥.
En 2021, su tribu que afirmaba que White Mesa Mill 鈥渉a tenido graves impactos en la salud de los residentes de White Mesa y deber铆a cesar por completo sus operaciones鈥.
Aunque su estr茅s psicol贸gico es evidente, otros efectos sobre la salud han sido dif铆ciles de demostrar.
Una de salud de 2023 concluy贸 que era poco probable que los niveles de radiaci贸n medidos en el monitor de aire de la tribu, ubicado en el centro de White Mesa, entre 2013 y 2019 perjudicaran la salud humana.
Pero los autores se帽alaron que no pod铆an evaluar si las emisiones de rad贸n de la planta podr铆an afectar a propiedades vecinas o residentes. Recomendaron que la tribu recolectara muestras de aire m谩s cerca de la planta durante per铆odos de mayor actividad.
En diciembre de 2021, la Agencia de Protecci贸n Ambiental (EPA) determin贸 que la planta estaba violando la Ley de Aire Limpio al no cubrir con l铆quido una de sus celdas de relaves para limitar las emisiones de rad贸n, una causa conocida de c谩ncer de pulm贸n. La EPA calific贸 la infracci贸n como 鈥済rave por su naturaleza y duraci贸n鈥 y prohibi贸 temporalmente que la planta recibiera residuos de sitios de limpieza del programa Superfund.

La planta corrigi贸 el problema, seg煤n reguladores estatales, y aprob贸 su revisi贸n m谩s reciente de .
Aun as铆, algunos residentes de White Mesa siguen preocupados. Badback y Lehi se quejaron de olores que atribuyen a la planta y que, seg煤n dijeron, se parecen a productos qu铆micos o huevos podridos. Badback ha planteado inquietudes sobre la calidad del aire y las tasas de c谩ncer y asma, que est谩n siendo estudiadas en una encuesta de salud de la Universidad de Utah.
Moore neg贸 que cualquier olor proveniente de la planta pudiera percibirse m谩s all谩 del estacionamiento de la instalaci贸n.
Funcionarios de calidad del aire de Utah dijeron que el estado no realiza monitoreo del aire ambiente en White Mesa y no regula los olores.
Vigilando el agua
Ese d铆a de primavera, Lehi sigui贸 buscando por Entrance Spring. En el horizonte se ve铆a la silueta de Sleeping Ute Mountain, un lugar emblem谩tico de la tribu Ute Mountain Ute que, seg煤n la tradici贸n, representa el cuerpo de un gran dios guerrero.
Durante el recorrido, Lehi se帽al贸 un c铆rculo de piedras que le pareci贸 un antiguo lugar de entierro ancestral. Despu茅s de estacionar el Jeep, baj贸 por un sendero apenas visible a trav茅s de un frondoso bosque de sauces y lleg贸 al lecho de un arroyo que, calcul贸, lo llevar铆a al manantial.
La tribu no depende de ese manantial para obtener agua potable. Pero es uno de los afloramientos y manantiales que la tribu, el estado y la compa帽铆a monitorean porque pueden ofrecer pistas sobre si las lagunas de residuos de la planta est谩n filtrando contaminantes hacia un acu铆fero menos protegido.

A fines de la d茅cada de 2000, encontr贸 niveles elevados de contaminaci贸n por radion煤clidos 鈥斆omos que emiten radiaci贸n a medida que se desintegran鈥 en Entrance Spring. Las muestras de agua de EPA encontraron que las concentraciones de uranio en ocasiones superaban el est谩ndar federal para agua potable.
El trabajo de campo de la EPA y del U.S. Geological Survey sugiri贸 que el uranio de Entrance Spring no proven铆a de filtraciones de las lagunas de residuos, sino del polvo que el viento arrastraba desde las 谩reas de almacenamiento de mineral de la planta.
Las , de 2025, mostraron que Entrance Spring ten铆a niveles de uranio de 22.5 microgramos por litro (碌g/L), dentro del est谩ndar federal para agua potable de 30 碌g/L, aunque todav铆a elevados.
Clow dijo que la tribu contin煤a vigilando de cerca los afloramientos y manantiales.
鈥淣os preocupa la contaminaci贸n de esos manantiales鈥, dijo. 鈥淓stamos pensando en muchas generaciones hacia el futuro鈥.
Clow tambi茅n vigila atentamente el acu铆fero Burro Canyon, que se encuentra debajo de las celdas de residuos t贸xicos de la planta y alimenta los manantiales locales. Una pluma de cloroformo y otra de nitratos ya contaminan el acu铆fero, dijo Wingate, del estado. Se帽al贸 que Energy Fuels est谩 bombeando la contaminaci贸n para extraerla.
Cuando aumentan los contaminantes, es dif铆cil demostrar si se deben a causas naturales o a la actividad de la planta, ya que sustancias como el sulfato y el manganeso se encuentran de manera natural en el lecho rocoso local. Por eso Clow, la compa帽铆a y los funcionarios estatales debaten continuamente si las lagunas de relaves tienen filtraciones.
Lo que nadie discute es que la planta produce residuos radiactivos y que, una vez generados, pueden permanecer durante decenas de miles de a帽os.
Lehi sigui贸 el arroyo hasta donde termina en una gruta curva: el sitio de Entrance Spring. El agua brotaba lentamente de una pared de roca hacia una poza, ofreciendo un alivio fresco frente al calor del desierto. Lehi mir贸 maravillado el musgo verde empapado por las gotas.
Descendiente de curanderos tradicionales, Lehi dijo que siente el deber de proteger el paisaje como lo hicieron sus antepasados, aunque actualmente la tribu no utilice este manantial como fuente de agua potable.
鈥淓l agua es vida鈥, dijo Lehi, 鈥減orque de ah铆 venimos todos鈥.

Este art铆culo recibi贸 apoyo de , una iniciativa period铆stica independiente con sede en el Center for Environmental Journalism de la Universidad de Colorado-Boulder.