Hospitals Archives - ³Ô¹Ï²»´òìÈ /es/tag/hospitals/ ³Ô¹Ï²»´òìÈ produces in-depth journalism on health issues and is a core operating program of KFF. Wed, 19 Aug 2026 19:30:15 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.8.8 /wp-content/uploads/sites/8/2023/04/kffhealthnews-icon.png?w=32 Hospitals Archives - ³Ô¹Ï²»´òìÈ /es/tag/hospitals/ 32 32 161476233 Cuando una sala de emergencias está pensada para adultos mayores /es/noticias-en-espanol/cuando-una-sala-de-emergencias-esta-pensada-para-adultos-mayores/ Tue, 18 Aug 2026 11:44:24 +0000 /?p=2275142 Habían sido unos meses muy duros. En mayo, Cynthia Tompkins fue hospitalizada por osteomielitis —una infección en los huesos— y luego pasó seis semanas en un centro de rehabilitación. “Fue una lucha, y no me recuperé muy bien”, contó.

Tompkins regresó a su casa en San Diego, pero todavía tomaba antibióticos, además de varios medicamentos para la diabetes, el dolor y los coágulos sanguíneos. La muerte de su esposo el año anterior y, recientemente, la de su mejor amiga, la habían dejado desanimada.

A principios de julio apareció un nuevo síntoma: vómitos intensos en tres ocasiones en un período de unas 24 horas. “Estaba completamente agotada”, recordó. “Me sentía cada vez más débil”. Una amiga que estaba de visita llamó a una ambulancia.

“Es el último lugar al que uno quiere ir: la sala de emergencias, la ER”, dijo Tompkins, de 75 años, maestra jubilada y ex directora de un programa para familias. Imaginaba que pasaría horas en una camilla incómoda, en un pasillo frío. Así que cuando llegó de madrugada a la sala de emergencias de UC San Diego Health, en La Jolla, “estaba hecha un manojo de nervios”, añadió.

Pero el lugar era muy distinto de lo que esperaba. Desde 2022, todas las ER para adultos de San Diego están acreditadas como departamentos de emergencias geriátricas, rediseñadas para responder a los riesgos y necesidades específicos de estos pacientes. Estudios recientes muestran que este enfoque puede entre los adultos mayores, además de disminuir los costos.

“Me llevaron directamente a una habitación”, contó Tompkins. Allí la pusieron en una camilla con un colchón más grueso para prevenir las escaras y le dieron mantas. “Me pusieron una vía intravenosa de inmediato porque necesitaba líquidos”, dijo.

Le gustó que la pequeña habitación, separada por cortinas y con paredes que absorbían el sonido para reducir el estruendo habitual de la atención de emergencia, tuviera una silla acolchada para la amiga que se quedaría con ella y una ventana con vista a los árboles.

La ventana también cumplía una función médica. Los pacientes “pueden ver si es de día o de noche”, dijo Denise Valenzuela, la enfermera geriátrica de emergencias asignada a Tompkins. “Eso ayuda a prevenir el delirio”, explicó, el cambio repentino del estado mental que puede aparecer en adultos mayores hospitalizados y que aumenta el riesgo de demencia.

Enseguida “simplemente sentí tranquilidad”, explicó Tompkins. “Sentí que estaba donde necesitaba estar en ese momento”.

Desde 2017, el Colegio Estadounidense de Médicos de Emergencias ha otorgado acreditación a 624 departamentos de emergencias geriátricas en todo Estados Unidos, incluidos 73 en centros médicos del Departamento de Asuntos de Veteranos. “Es un ritmo de crecimiento bastante exponencial”, afirmó Kevin Biese, médico de emergencias que dirige la Geriatric Emergency Department Collaborative.

Son pocas las unidades que atienden exclusivamente a pacientes mayores. Muchos, como el departamento de emergencias de La Jolla, reciben a personas de todas las edades, pero incorporan prácticas y protocolos adaptados a los adultos mayores, en un entorno diseñado para prevenir la desorientación, las caídas y otros riesgos propios de la vejez. Se clasifican desde el Nivel 1, para las que cumplen con el mayor número de criterios, hasta el Nivel 3.

Los adultos de 75 años o más llegan a las ER , excepto los bebés: en 2022 hubo 76 visitas por cada 100 personas. Sin embargo, la atención de emergencia convencional “no fue diseñada correctamente para las necesidades de los adultos mayores”, argumentó Biese.

La misión de una ER tradicional es identificar rápidamente el problema principal y resolverlo, o ingresar al paciente al hospital para continuar el tratamiento. “Preguntamos: ‘¿Cuál es el motivo principal de la consulta?’”, dijo Biese. “El paciente se cayó por las escaleras y se quebró una pierna”, por ejemplo.

Sin embargo, los pacientes mayores rara vez llegan con un solo problema de salud.

Como Tompkins, la mayoría tiene varias afecciones crónicas, toma varios medicamentos y necesita distintos análisis y evaluaciones. Los equipos de emergencias geriátricas capacitados no se concentran solamente en la pierna fracturada, sino también en determinar qué fue lo que  provocó la caída y cómo prevenir otra.

“Un departamento de emergencias no evalúa de manera rutinaria el delirio ni el deterioro cognitivo”, explicó Ula Hwang, médica de emergencias e investigadora de NYU Langone Health. “Pero es una de las primeras cosas que hacen los departamentos de emergencias geriátricas”, junto con una revisión minuciosa de todos los medicamentos del paciente.

Las ER geriátricas también intentan contrarrestar las dificultades sensoriales, otro factor que contribuye al delirio, proporcionando anteojos para leer y dispositivos que amplifican el sonido. Atenúan las luces intensas y ofrecen antifaces y tapones para los oídos para facilitar el sueño. Si Tompkins hubiera olvidado su andador, la unidad le hubiera prestado uno.

Estos departamentos también buscan abordar un problema cada vez más frecuente en las ER: las horas, o incluso días, que los pacientes ya admitidos deben esperar para que haya una cama disponible que permita trasladarlos fuera de emergencias, una práctica conocida en inglés como boarding.

“El boarding prolongado ha aumentado entre los adultos mayores”, dijo Cameron Gettel, médico de emergencias e investigador de la Facultad de Medicina de Yale, en referencia a esperas que superan las tres horas. Gettel es coautor de un

Pasar más tiempo esperando una cama no es simplemente incómodo o inconveniente. Investigadores estudiaron a pacientes de 75 años o más en departamentos de emergencias de toda Francia. Encontraron que aquellos que permanecieron allí durante la noche antes de ser trasladados a una sala tuvieron una (15.7%) que quienes fueron ingresados en una unidad antes de la medianoche (11.1%). Pasar la noche en emergencias esperando una cama también se asoció con más caídas e infecciones.

Sin embargo, lo que el personal de emergencias geriátricas prefiere es ayudar a los pacientes a evitar por completo la hospitalización. “Ingresar al hospital puede no ser lo mejor para un adulto mayor”, sostuvo Hwang. “Podría ser lo peor”.

Los pacientes hospitalizados, explicó, están expuestos a infecciones, errores del personal y al rápido deterioro físico que puede ocurrir después de pasar varios días en cama. Todos estos factores representan una amenaza mayor para los pacientes de edad avanzada.

Estudios han encontrado desde los departamentos de emergencias geriátricas, pero la mayoría de estos trabajos se realizaron en uno o dos hospitales. Ahora, Hwang y su equipo utilizaron datos nacionales del estudio federal Health and Retirement Study y datos de facturación de Medicare de casi 4.600 adultos de 65 años o más, comparando a quienes fueron atendidos en departamentos de emergencias geriátricas con un grupo similar atendido en ER convencionales.

Las diferencias fueron contundentes: los pacientes atendidos en las unidades geriátricas tuvieron un y una reducción del 38% en la mortalidad durante los 30 días siguientes. Además, según otro estudio dirigido por Hwang, las ER geriátricas permitieron a hasta unos 3.000 dólares por visita.

Así que contar con más de  representa un gran avance pero también, en un país con , muchas oportunidades desaprovechadas, remarcó Biese.

“Animaría a la gente a preguntar por qué sus hospitales no tienen un departamento de emergencias geriátricas acreditado”, agregó. “Deberíamos exigirlo”.

En La Jolla, Tompkins comenzó a sentirse más fuerte. A través de la vía intravenosa recibió líquidos y medicamentos contra las náuseas, y se corrigieron las alteraciones de electrolitos que habían revelado sus análisis de laboratorio. Pudo beber pequeños sorbos de agua y jugo y comer algunas galletas.

Una serie de otras pruebas y estudios por imágenes no encontró problemas graves. Después de completar una evaluación geriátrica, Valenzuela, la enfermera, sospechó que Tompkins no había estado alimentándose bien y que tomaba sus medicamentos con el estómago prácticamente vacío.

Alrededor de las 6 de la tarde, Tompkins y su médico estuvieron de acuerdo en que podía volver a casa. Salió del hospital con números de teléfono a los que podía llamar si necesitaba más ayuda y varios miembros del personal la contactaron por teléfono posteriormente para saber cómo se encontraba.

“Mejor”, fue su respuesta. “Se ocuparon de mí como una persona integral y me encaminaron correctamente”, explicó Tompkins. “Estoy progresando. Es lento, pero estoy bien”.

The New Old Age se produce a través de una colaboración con .

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Hospitales dicen haber encontrado la forma para ayudar a reducir riesgos postparto: brazaletes /es/noticias-en-espanol/hospitales-dicen-haber-encontrado-la-forma-para-reducir-los-riesgos-despues-del-parto-brazaletes/ Wed, 12 Aug 2026 09:04:00 +0000 /?p=2272035 Hospitales de todo Estados Unidos están intentando reducir las muertes maternas y las complicaciones posteriores al embarazo utilizando una herramienta muy sencilla: una pulsera de silicona con la inscripción “Di a luz”.

Estas pulseras forman parte de una iniciativa cada vez más extendida que fue lanzada por primera vez por ECU Health, en Carolina del Norte, cuando el Congreso buscaba responder a la crisis de mortalidad materna, que se agravaba durante la pandemia de covid.

, y el departamento estatal de salud comenzaron a distribuir estas pulseras para ofrecer a las madres y a los profesionales de salud un recordatorio visible de los riesgos potencialmente mortales que existen después del parto.

El departamento de salud de Connecticut, grandes sistemas hospitalarios de Arkansas, Georgia y Mississippi, y hospitales de al menos otros 24 estados también han iniciado el programa.

Las pulseras buscan alertar a los trabajadores de emergencias sobre los riesgos del período posparto, garantizar una mejor atención y ayudar a reducir las tasas de mortalidad materna en Estados Unidos, donde ocurren después del día del parto y cerca del 40% suceden después de las seis semanas posteriores al nacimiento.

Este año, Carolina del Norte planea ampliar la iniciativa utilizando parte de los que recibió a través del Programa de Transformación de la Salud Rural, una disposición de la ley fiscal del presidente Donald Trump, conocida como One Big Beautiful Bill Act.

Tamika Auguste, médica y presidenta de la junta directiva de la fundación del Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos, elogió las pulseras como una herramienta útil “para aumentar la concientización y la educación sobre la salud posparto”. Sin embargo, ella y otros especialistas en salud materna señalaron que campañas como esta representan solo una parte de lo necesario para enfrentar la crisis más amplia de mortalidad materna en Estados Unidos.

También destacaron que la creciente popularidad de las pulseras coincide con la entrada en vigencia de la ley fiscal de 2025 impulsada por Trump que, según un análisis de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), reducirá el gasto de Medicaid en durante los próximos diez años. Medicaid, el programa conjunto federal-estatal que brinda cobertura médica a personas y familias de bajos ingresos, financia .

Elisabeth Wright Burak, investigadora de políticas públicas del Centro para Niños y Familias de la Universidad Georgetown, afirmó que esta ley está frenando el impulso que los estados habían logrado en materia de atención materna desde 2022. Ese año, el Congreso permitió que los estados ampliaran la cobertura posparto de Medicaid de , una medida que casi todos los estados adoptaron.

Ahora, a medida que los estados buscan maneras de enfrentar las pérdidas de financiamiento en Medicaid, esas ampliaciones podrían quedar en riesgo, dijo Burak. “No hay duda de que la esta ley amenaza con hacer retroceder el reloj en materia de salud materna”, agregó.

que Burak elaboró con otros colegas en julio advirtió que, con la nueva ley, las pacientes en el período posparto enfrentan nuevas preocupaciones, además de los recortes a Medicaid.

Según el informe, los estados también están implementando sistemas que podrían no identificar adecuadamente a las mujeres inscriptas en Medicaid que están embarazadas y en el período posparto. Aunque ellas deberían estar exentas de los nuevos requisitos laborales establecidos por la ley, la falta de identificación podría hacer que por error perdieran su cobertura.

Mortalidad materna

Las tasas de mortalidad materna en Estados Unidos han aumentado y disminuido durante los últimos siete años. En 2024 se registraron 649 muertes maternas, según los datos más recientes de los (CDC).

Tennessee registró la tasa de mortalidad materna más alta del país entre 2020 y 2024, con aproximadamente 42 muertes por cada 100.000 nacimientos, de acuerdo con un análisis de datos de los CDC realizado por el . Carolina del Norte registró alrededor de 29 muertes por cada 100.000 nacimientos, frente a un promedio nacional de 23.

En su solicitud para el , este estado afirmó que la iniciativa de los brazaletes “Di a luz” redujo en casi un tercio los reingresos hospitalarios posparto en el ECU Health Medical Center de Greenville, aunque no ofreció detalles.

En sus campañas promocionales, algunos hospitales que las pueden , aunque muchas iniciativas son recientes y su impacto aún no ha sido evaluado científicamente.

“Se necesita más investigación para confirmar de manera concluyente los resultados de este tipo de iniciativas”, afirmó Hannah Jones, vocera del Departamento de Salud de Carolina del Norte.

Después del parto, los hospitales a las pacientes y les piden que la usen durante varias semanas o meses, con la esperanza de que les recuerde consultar a un médico si presentan dolor en el pecho, dolores de cabeza o sangrado. La pulsera recuerda a la famosa , creada por la fundación del ciclista Lance Armstrong como parte de una campaña de concientización sobre el cáncer.

Además, una enfermera conversa con las pacientes sobre los riesgos del período posparto y les entrega folletos y guías sobre el cuidado del recién nacido y de ellas mismas.

“La pulsera es simplemente un recordatorio de que ‘Recibí información y educación'”, explicó Jessica Noble, enfermera de ECU Health y creadora de la iniciativa.

También pretende alertar a los equipos de emergencias y a otros profesionales sanitarios de que una mujer ha dado a luz recientemente para que consideren posibles complicaciones posparto, como presión arterial baja, hemorragias o infecciones.

Diversos estudios muestran que el personal de los y de los no siempre cuenta con la capacitación suficiente para reconocer estas complicaciones, lo que puede resultar peligroso cuando estas pacientes llegan a una sala de emergencias.

Las pulseras posparto ganaron popularidad en todo el país gracias a campañas de sensibilización impulsadas por redes sociales y reportajes en noticieros. En fotografías y videos promocionales, madres recientes aparecían luciendo la pulsera y elogiándola como un símbolo para celebrar el nacimiento de sus hijos.

Algunas mujeres que atravesaron partos traumáticos o enfrentaron problemas de salud mental la percibieron de otra manera.

“Hay tantos riesgos”

Alexandra Mellon dio a luz el año pasado. Su hija nació muerta.

Devastada, buscó ayuda de un terapeuta, donó su leche materna e intentó encontrar algún sentido a lo ocurrido. Durante un año se sintió aislada, dijo, en parte porque muchas personas simplemente no saben qué decir ante semejante tragedia.

Mellon considera que llevar una de estas pulseras hubiera sido un doloroso y constante recordatorio de su pérdida.

Actualmente trabaja como doula en Asheville, Carolina del Norte. Cree que lo que más necesitan las madres recientes es acompañamiento y apoyo emocional. La pulsera podría ayudar a promover ese apoyo en algunas pacientes, dijo, pero no es para todas. “Hay tantos riesgos que, de repente, casi te vuelves invisible”, afirmó.

Según los CDC, relacionadas con el embarazo podrían prevenirse.

En marzo, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) , desarrolladas durante la administración Biden, en las que instaban a los hospitales a mejorar sus protocolos en los departamentos de emergencia para detectar complicaciones posparto y evaluar sus resultados comparándolos con datos estatales y nacionales sobre salud materna.

Sin embargo, esos esfuerzos enfrentaron una amenaza importante el año pasado cuando la administración Trump propuso destinado a recopilar datos estatales sobre mortalidad materna en su proyecto de presupuesto para 2026. Aunque el Congreso rechazó ese recorte, la administración de todos modos encargado de hacer el seguimiento a la salud de las pacientes después del parto.

La administración Trump destinados a la investigación sobre salud materna de los CDC en su propuesta presupuestaria para 2027. En cambio, el Congreso ha propuesto aumentar esos recursos hasta los

Sin más estudios, sigue siendo incierto qué tan efectivas son las pulseras para motivar a las pacientes posparto a buscar atención médica cuando la necesitan.

Un sobre campañas masivas de salud pública —como las destinadas a prevenir el consumo de sustancias de riesgo o a fomentar la actividad física— concluyó que estas iniciativas no modificaron significativamente el comportamiento de la población.

Otro estudio encontró que “Back to Sleep”, que educa a los padres sobre prácticas seguras para dormir a los bebés, redujo drásticamente durante varios años las tasas de síndrome de muerte súbita del lactante tras su lanzamiento en 1994, aunque esos avances se estancaron a .

En 2020, los CDC llamada “Hear Her”, orientada a ayudar a las mujeres a expresar sus preocupaciones cuando sentían que algo no estaba bien después del parto.

Años después, los propios CDC en el que concluyeron que “tuvo la consecuencia no deseada de dar la impresión de que la responsabilidad de hablar era de las personas embarazadas o en período posparto”.

El ECU Health Medical Center creó la iniciativa de las pulseras en 2021 y publicó un estudio . En él, los autores señalaron que la tasa de reingresos relacionados con el embarazo en el hospital de Greenville disminuyó un 0,77%. Atribuyeron ese cambio a “la educación proporcionada a las pacientes, sus familiares y el personal médico” como parte de la iniciativa, sin ofrecer mayores detalles.

Campañas como “Di a luz” están lejos de ser la solución definitiva para la mortalidad materna, reconoció Noble, creadora de la iniciativa y autora principal del estudio de ECU Health.

“Si tuviera una varita mágica”, dijo, “Carolina del Norte no solo tendría una mejor atención posparto, sino que también abordaría las causas profundas de las complicaciones del embarazo. Pero no la tengo y no puedo cambiar un sistema entero de la noche a la mañana”.

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Hospitales de Florida se apresuran a dar de alta a víctimas de disparos, sobre todo si no tienen seguro /es/noticias-en-espanol/hospitales-de-florida-se-apresuran-a-dar-de-alta-a-victimas-de-disparos-sobre-todo-si-no-tienen-seguro/ Mon, 29 Jun 2026 13:32:57 +0000 /?p=2255419 Alea Bates no estaba preparada para irse del hospital principal de Tallahassee Memorial Health Care apenas cuatro días después de que un desconocido le disparara siete veces a quemarropa.

Milagrosamente, según los registros médicos del hospital, ninguna de las balas le dañó los órganos internos.

Pero Bates aseguró que, después de la cirugía, no podía levantarse de la cama ni caminar hasta el baño sin ayuda. Se quejaba de un intenso dolor que se irradiaba por la pierna izquierda, de debilidad en la rodilla y, por debajo de ella, de una sensación de entumecimiento, según los registros del hospital.

Bates, que trabajaba como repartidora de Uber Eats, tampoco tenía la fuerza suficiente como para conducir un automóvil.

Aun así, dijo, el hospital le informó que era momento de darle el alta.

“No me hicieron más radiografías, tomografías ni resonancias para averiguar por qué tenía la rodilla adormecida”, recordó. “Simplemente me dijeron: ‘Ya se te va a quitar’”.

Los médicos dijeron que su estado clínico era estable, contó Bates, y como no tenía seguro médico, no pudieron derivarla a un hospital de rehabilitación ni a un centro de cuidados especializados, donde este tipo de atención puede costar miles de dólares al día.

“Prácticamente me dijeron: ‘Necesitamos esa cama para alguien que tenga seguro médico’”, recordó. “Claro, no te lo dicen así de frente, pero es lo que te están dando a entender.”

En Estados Unidos, al menos una persona , llega a una sala de emergencias con una herida causada por un arma de fuego. Decenas de miles mueren cada año. Muchas más, como Bates, enfrentan recuperaciones prolongadas, enormes deudas médicas y secuelas físicas y emocionales a largo plazo.

Hasta ahora, la forma en que el seguro médico influye en la atención de las víctimas de heridas de bala había permanecido en gran medida oculta.

Un análisis realizado por The Trace y ³Ô¹Ï²»´òìÈ, basado en datos que los hospitales de Florida recopilan para cobrar a las aseguradoras y que presentan al estado, finalmente arroja luz sobre este tema.

La evaluación demostró que cuando los pacientes sin cobertura médica llegan a hospitales de Florida con heridas de bala, permanecen internados significativamente menos tiempo que los que tienen seguro. En algunos casos, su estadía es cerca de la mitad de la de los pacientes asegurados.

Entre los pacientes con lesiones más graves, los que no tenían seguro permanecieron hospitalizados, en promedio, tres días menos que quienes contaban con cobertura.

Los datos sobre las hospitalizaciones por violencia con armas de fuego en el estado se obtuvieron, exclusivamente para esta investigación, gracias a la ley de acceso a la información pública de Florida.

Los periodistas dedicaron más de un año a analizar registros que no permitían identificar individualmente a los pacientes. La base de datos incluía información sobre si los pacientes tenían o no seguro médico, en qué parte del cuerpo habían recibido el disparo, su origen étnico y otros datos demográficos. Los reporteros también revisaron estudios académicos y documentos gubernamentales, y entrevistaron a expertos en políticas de salud, médicos, activistas y sobrevivientes de violencia armada o sus familiares.

Pistolas a la venta en una tienda de armas de Delray Beach, Florida. La ley de Florida permite a los residentes que cumplen los requisitos portar un arma de fuego oculta y llevarla a la vista sin necesidad de una licencia estatal. (Joe Raedle/Getty Images)

Los resultados ofrecen una visión sin precedentes de lo que ocurre con las personas heridas de bala con y sin seguro médico que son internadas para recibir tratamiento.

Lo que muestran los datos

El análisis de registros hospitalarios de Florida entre 2018 y 2024, obtenidos de la Agencia para la Administración de la Atención Médica de Florida, reveló que:

  • Los pacientes sin seguro representan una cuarta parte de las más de 20.000 hospitalizaciones de personas heridas de bala identificadas. Son el grupo más numeroso tratado por lesiones causadas por armas de fuego.
  • Las víctimas de disparos que no tenían cobertura permanecieron hospitalizadas un promedio de 6 días, un 26%, menos que los pacientes con seguro médico privado y menos de la mitad del tiempo promedio de los pacientes cubiertos por Medicaid, el programa público de salud para personas de bajos ingresos y personas con discapacidades.
  • La brecha en la atención hospitalaria se mantuvo independientemente del tamaño del hospital, su ubicación o el tipo de propiedad, incluso en centros que reciben fondos públicos y tienen la obligación de atender a todos los pacientes sin que importe su capacidad de pago.
  • Casi la mitad de los pacientes hospitalizados por heridas de armas de fuego eran de raza negra, un nivel de representación desproporcionadamente alto. Casi una cuarta parte de los pacientes no caucásicos no tenía seguro médico, en comparación con menos de una quinta parte de los pacientes blancos.

Estas desigualdades reflejan en el sistema de salud estadounidense contra pacientes de raza negra y latinos (que pueden ser de diferentes razas), grupos tanto en la violencia armada como en la .

Estados Unidos registra o que cualquier otra nación desarrollada, y ningún grupo se ve más afectado que los afroamericanos.

Según la Escuela de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins, las personas negras tienen de convertirse en víctimas de homicidios con armas de fuego que las personas blancas.

Quienes trabajan en programas de apoyo a pacientes dicen que el personal de los hospitales a veces percibe a las víctimas de heridas de bala como miembros de pandillas o personas problemáticas que, de alguna manera, tienen la culpa de haber recibido un disparo.

Un que los centros de rehabilitación rechazan con mayor frecuencia a víctimas de heridas por arma de fuego que a otros pacientes. Además, algunos expedientes médicos contenían descripciones racistas o insensibles sobre los pacientes y su comportamiento.

Las consecuencias pueden durar mucho tiempo: los pacientes que salen del hospital después de una lesión traumática enfrentan un mayor riesgo de sufrir complicaciones graves, como infecciones, hemorragias, lesiones nerviosas e incluso la muerte, especialmente si sus heridas —y sus problemas de salud mental— quedan sin tratamiento.

Ron DeSantis examines a Thompson submachine gun at a gun shop during his presidential run in 2023. A crowd of people watch behind him.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, en una tienda de armas de Hooksett, New Hampshire, en 2023. DeSantis ha impulsado medidas para que las armas sean más baratas y estén más disponibles, a pesar de un aumento del 19% en las muertes por armas de fuego en Florida entre 2014 y 2023. (Sophie Park/Bloomberg via Getty Images)

, profesor de la Universidad de Florida y vicepresidente de investigación del Departamento de Salud Comunitaria y Medicina Familiar, dijo que hay evidencia de que los incentivos económicos influyen en la atención que reciben los pacientes y en la forma en que los hospitales brindan esa atención.

“No importa cuántas veces se les recuerde a los equipos médicos que deben seguir protocolos de calidad”, dijo, “en última instancia hay una dimensión comercial en todo esto. Puede que los médicos y las enfermeras no piensen en ello. Pero hay alguien que seguramente lo tiene en cuenta”.

Un contexto político cambiante

Los datos de Florida se dan a conocer en un momento en el que el gobernador republicano Ron DeSantis y los legisladores estatales han presionado para que las armas de fuego sean más baratas y estén más fácilmente al alcance de todos, a pesar de que las muertes relacionadas con armas han en el estado entre 2014 y 2023.

Al mismo tiempo, la administración del presidente Donald Trump ha revertido varias iniciativas implementadas durante el gobierno de Joe Biden para reducir la violencia armada y ha impulsado políticas que .

La permite portar armas ocultas sin licencia estatal y limita la capacidad de ciudades y condados para aprobar regulaciones más estrictas sobre armas de fuego.

A principios de junio, el fiscal general de Florida, James Uthmeier, solicitó a que se eliminara el período obligatorio de tres días de espera para recibir un arma comprada legalmente, argumentando que la medida es inconstitucional. La solicitud forma parte de un acuerdo propuesto en una demanda presentada por la Asociación Nacional del Rifle (NRA).

³Ô¹Ï²»´òìÈ y The Trace solicitaron entrevistas con administradores de nueve de los principales sistemas hospitalarios de Florida para preguntarles por qué existen estas diferencias. Ninguno aceptó hablar.

Sarah Cannon, directora de comunicaciones de Tallahassee Memorial HealthCare, tampoco accedió a una entrevista ni respondió a las afirmaciones de Bates sobre la atención que recibió.

Tallahassee Memorial Hospital, donde Bates fue ingresada tras recibir siete disparos en 2019. Recibió el alta a los cuatro días. (Miguel J. Rodríguez Carrillo/Getty Images)

“Las decisiones clínicas, incluidas las intervenciones médicas agudas, la preparación para el alta y las necesidades de atención posteriores, se basan en la condición del paciente y su respuesta al tratamiento”, dijo en un comunicado enviado por correo electrónico.

Cannon agregó que, después del alta, el hospital ofrece apoyo a los pacientes. Esto incluye la asistencia de trabajadores sociales que ayudan a coordinar la atención y el acceso a servicios como atención domiciliaria, rehabilitación y consultas de seguimiento.

Sin embargo, Bates ratificó que tuvo que organizar su propia atención médica después de salir del hospital.

Según dijo, nadie la llamó para programar una prueba de seguimiento destinada a evaluar la función muscular de su pierna. Sus registros médicos muestran que esa evaluación nunca se realizó.

“Si hubiera tenido seguro médico”, afirmó, “me habrían mantenido allí por lo menos una semana más para ayudarme a recuperar la capacidad de estar de pie y caminar”.

“Es un negocio”

El análisis de ³Ô¹Ï²»´òìÈ y The Trace encontró diferencias notables en la duración de las hospitalizaciones por heridas de bala en algunos de los sistemas hospitalarios más grandes de Florida.

En el Hospital Jackson Memorial de Miami, los pacientes sin seguro permanecieron hospitalizados un promedio de 6,6 días. Los pacientes con seguro privado permanecieron 10,7 días y los beneficiarios de Medicaid, 15,4 días.

En Tampa General Hospital, la estancia promedio fue de 4.9 días para los pacientes sin seguro, ocho días para quienes tenían seguro privado y 13.6 días para los cubiertos por Medicaid.

En UF Health Jacksonville, los pacientes sin seguro permanecieron hospitalizados un promedio de 7,2 días, frente a los 8,5 días para quienes tenían seguro privado y 13,8 días para los beneficiarios de Medicaid.

Cirujanos especializados en trauma e investigadores señalaron que los datos de Florida coinciden con trabajos realizados en otras partes del país sobre dónde ocurre la violencia armada y quiénes son las personas más afectadas.

Algunos expresaron preocupación porque estas diferencias podrían contribuir a perpetuar desigualdades históricas en el sistema de salud estadounidense relacionadas con los grupos étnicos y la clase social.

Los datos hospitalarios mostraron que las heridas de bala se concentran en un número reducido de códigos postales marcados por la pobreza, la falta de inversión pública, la segregación residencial histórica y otras consecuencias derivadas de la discriminación racial.

“¿Por qué los pacientes sin seguro reciben el alta antes?”, preguntó Arch Mainous, investigador de la Universidad de Florida. “¿Por qué están más sanos? Creo que tenemos suficientes datos para decir que probablemente no sea así”.

Una vez que abandonan el hospital, las personas con seguro privado o Medicaid tienen más del doble de probabilidades que los pacientes sin seguro de recibir atención de seguimiento por parte de otros proveedores, como centros de rehabilitación o servicios de atención médica en el hogar.

Una de las razones por las que esos pacientes permanecen más tiempo hospitalizados es que los administradores de casos coordinan sus traslados a otros centros, un proceso que suele requerir autorizaciones de las aseguradoras y puede tomar varios días.

“Hay que pasar por procesos de autorización y aprobación del seguro”, explicó , cirujano traumatólogo que anteriormente trabajó en Jackson Memorial y que actualmente ejerce en Oregon.

A photo of Bates' right thumb, with stitches.
Bates recibió siete disparos a corta distancia: dos en la espalda y uno en cada una de las siguientes zonas: pelvis, estómago, antebrazo izquierdo, pulgar derecho y pie derecho. (Alea Bates)
An image of Bates' left forearm showing a wound sewn up with stitches.
Bates tomó esta foto de su antebrazo izquierdo después de la cirugía. (Alea Bates)

Rattan señaló que los pacientes con seguro privado suelen ser enviados a rehabilitación, a atención preventiva y a capacitación tanto para ellos como para sus cuidadores, lo que los “ayuda a adaptarse a una etapa completamente nueva de sus vidas”.

En el caso de quienes no tienen seguro médico, la situación suele ser muy diferente. “A veces tenemos las manos atadas”, afirmó.

“El hospital nos informa que el paciente ya está en condiciones médicas de recibir el alta y, entonces, terminamos dándole el alta para que se vayan a su auto o a la carpa donde viven. No parece correcto, pero probablemente eso explique parte de las diferencias en la duración de las hospitalizaciones”.

, traumatóloga cirujana en Jackson Memorial, contó que el personal del hospital se ocupa de garantizar que los pacientes sin cobertura que enfrentan recuperaciones prolongadas aprendan a cuidar sus heridas y cuenten con apoyo familiar.

Valenzuela enfatizó que el hospital, propiedad del condado, no deja a los pacientes abandonados a su suerte.

Como parte de un programa de intervención contra la violencia en Miami-Dade, ella visita distintos vecindarios y efectúa el seguimiento de pacientes después de que egresaron del hospital.

“Sabemos que la recuperación completa va mucho más allá del hospital e incluso de los mejores centros de rehabilitación”, explicó.

Factores como la vivienda, la seguridad y la capacidad para manejarse dentro del sistema de salud también influyen en la recuperación.

dirige ese programa comunitario, que conecta a víctimas de violencia armada con trabajadores sociales y una enfermera especializada en cuidados intensivos que realiza visitas domiciliarias.

Según Rawlins, muchos pacientes jóvenes afroamericanos, sin seguro médico, salen del hospital sin saber cómo programar una consulta de seguimiento o cómo manejar el impacto psicológico de haber sobrevivido a un tiroteo.

“Después de recibir un disparo y salir del hospital, todavía están en crisis”, dijo. “Su preocupación inmediata es: ¿cómo voy a pagar el alquiler?, ¿cómo voy a vivir?, ¿quién va a cuidar de mí?”.

An image of a breezeway with blood on the ground. Nine yellow evidence markers are placed in various spots on the ground.
La policía encontró a Bates tendida en el suelo, en el pasillo de un edificio de apartamentos, la noche en que recibió siete disparos luego de realizar una entrega de comida en diciembre de 2019. Las fotografías de la escena del crimen documentaron la presencia de sangre y casquillos de bala resultantes de la agresión. (Tallahassee Police Department)

Con frecuencia, añadió, los pacientes sin seguro reciben el alta antes de sentirse preparados. “Esa es la realidad”, afirmó. “Es un negocio. Es como un hotel. Llegó la hora de salida. Tienes que irte. Tenemos que hacer espacio para el siguiente cliente”.

¿Cuánto tiempo es suficiente?

Alea Bates recibió el alta con muletas y una sola receta médica: una provisión para siete días del analgésico Percocet.

Un familiar la llevó a casa.

Llevaba una férula en la pierna y vendajes en la espalda, el abdomen, la mano, el antebrazo y los pies.

Cuando intentó salir del automóvil, dijo, la rodilla le falló y cayó al suelo.

Sin embargo, cirujanos, investigadores y expertos en políticas de salud señalan que una estancia hospitalaria más breve no necesariamente significa una atención de menor calidad.

, profesora adjunta de cirugía en la Universidad de Pensilvania e investigadora en reducción de la violencia, ofreció una posible explicación.

En un publicado en la revista The Journal of Trauma and Acute Care Surgery, Kaufman y sus colegas descubrieron que los pacientes que ingresaban sin seguro médico pero que durante su hospitalización lograban inscribirse en Medicaid —y que tras el alta necesitaban cuidados de rehabilitación continua— pasaban más tiempo en el hospital y generaban mayores costos.

“He estado personalmente en situaciones en las que sentí que hice todo lo posible por un paciente y, aun así, me decía: ‘Me están echando del hospital’”, explicó. “A veces lo que el médico considera adecuado no coincide con lo que el paciente siente en su cuerpo”.

Sin embargo, Kaufman reconoció que la discriminación sigue existiendo.

Yellow crime scene tape blocks the entrance to an apartment complex breezeway.
Bates había bajado las escaleras de un complejo de apartamentos y regresaba a su auto cuando un desconocido abrió fuego. (Tallahassee Police Department)
A close-up photo of a window with a bullet hole and fractured glass.
Un agujero de bala en la ventana del dormitorio de un apartamento, cerca del pasillo abierto donde Bates recibió un disparo en 2019. (Tallahassee Police Department)

“No voy a decir que los hospitales nunca discriminan. Eso no sería realista”, reflexionó. “Pero creo que muchas veces ocurre de forma indirecta”.

Kaufman afirmó que no puede juzgar si Bates permaneció suficiente tiempo hospitalizada porque no fue su médica. Pero aun así opinó que la paciente “no recibió todo lo que necesitaba del sistema de salud”.

A diferencia de muchos estados, Florida excluye de Medicaid a la mayoría de los adultos, como Bates, solteros que no tienen hijos a cargo. Por eso es muy poco común que un adulto sin seguro ingrese al hospital y luego termine cubierto por Medicaid.

Los sobrevivientes de disparos sufren dolor persistente, hemorragias, heridas que tardan en sanar, y padecen . “Estas experiencias son comunes, pero no se habla de ellas”, afirmó Kaufman. “La salud mental forma parte del proceso de recuperación”.

, cirujano pediátrico y profesor asociado de la Universidad de Maryland, que los pacientes hospitalizados por lesiones traumáticas que carecen de seguro suelen permanecer menos tiempo internados que quienes tienen cobertura médica.

Recuperar la capacidad de caminar o utilizar una extremidad después de una herida de bala generalmente requiere rehabilitación y fisioterapia, tratamientos que pueden resultar económicamente inalcanzables para personas sin seguro.

“Eso sugiere que estos pacientes no están recibiendo el mismo nivel de atención”, afirmó Englum. “Y eso los expone a sufrir limitaciones funcionales a largo plazo”.

Englum señaló que no existe un número exacto de días que determine cuánto tiempo debe permanecer hospitalizado un paciente.

Factores como la gravedad de la lesión, la edad y otras enfermedades influyen en esa decisión.

“Buscamos la duración ideal de la estancia hospitalaria”, explicó. “Pero, desafortunadamente, no existe una fórmula perfecta para cada paciente”.

“Oh, Dios mío. Me disparó”

Bates acababa de completar su última entrega de Uber Eats aquella noche de diciembre de 2019.

Mientras caminaba de regreso a su auto, escuchó dos fuertes explosiones.

Pensó que eran adolescentes haciendo bromas.

Luego giró hacia donde venía el sonido y vio a un hombre que estaba a pocos metros y le apuntaba con una pistola.

“En una fracción de segundo pensé: ‘Oh, Dios mío. Me disparó”, recordó.

“Sentí una sensación de ardor, pero mi cerebro no procesaba inmediatamente lo que estaba pasando”.

En cuestión de segundos, dijo, el hombre vació el cargador completo de su arma sobre ella, incluso después de que cayera al suelo.

Le disparó siete veces: dos impactos en la espalda y uno en la pelvis, el abdomen, el antebrazo izquierdo, el pulgar derecho y el pie derecho.

Bates gritó.

Intentó alcanzar su celular para llamar al 911.

Vecinos salieron de sus apartamentos. Una persona tomó el teléfono para informar la dirección al  servicio de emergencia. Otra presionó toallas sobre las heridas para intentar detener el sangrado.

Una ambulancia la trasladó de urgencia al Tallahassee Memorial HealthCare.

Bates afirmó que no cree que la raza haya influido en la atención que recibió. Sin embargo, considera que las circunstancias de su caso —haber sido atacada mientras trabajaba y sin conocer a su agresor— influyeron en la forma en que médicos y enfermeras la percibieron.

, profesor asociado de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston e investigador especializado en violencia armada, explicó que el lenguaje utilizado en los expedientes médicos puede reflejar preconceptos de los profesionales de la salud y contribuir a diferencias en la atención que reciben los pacientes.

Según Jay, los prejuicios relacionados con la raza o los ingresos, y contar o no con seguro médico pueden hacer que algunas personas no reciban la atención que necesitan una vez que salen del hospital.

El profesor dijo que su investigación sugiere que el sistema sanitario trata de forma diferente a los sobrevivientes de disparos y a las víctimas de accidentes de tráfico en función de la percepción de “si la víctima no tuvo culpa alguna. Se hacían suposiciones cuando una persona recibía un disparo violento”.

“Los resultados coinciden con lo que tanto oímos de los trabajadores sociales de los hospitales que atienden a víctimas de disparos”, afirmó. “Existe un sesgo considerable. Se da por sentado que las víctimas mismas contribuyeron a su situación con un comportamiento de riesgo”.

Sus trabajos también señalan que el sistema de salud trata de manera diferente a las víctimas de heridas por arma de fuego que a las víctimas de accidentes automovilísticos por las diferentes percepciones sobre la responsabilidad que tuvieron en el hecho.

“Existe la idea de que una persona involucrada en un accidente de tránsito no tuvo la culpa”, explicó. “Pero cuando alguien recibe un disparo, algunas personas hacen suposiciones”.

Jay afirmó que los hallazgos coinciden con lo que escucha frecuentemente de trabajadores comunitarios que cuidan de víctimas de violencia armada.

“Ellos reportan la existencia de prejuicios importantes”, dijo. “Existe la suposición de que la víctima contribuyó a su propia situación mediante conductas de riesgo”.

Las notas preoperatorias del expediente médico de Bates la describían como “una agradable mujer de 39 años que sufrió múltiples heridas de bala en el abdomen, la pelvis y las extremidades después de realizar entregas para Uber Eats”.

Bates cree que el hecho de haber estado trabajando cuando fue atacada influyó en la forma en que el personal médico interpretó su historia.

“Los médicos y las enfermeras hablan de esas cosas”, dijo. “Me decían: ‘Dios mío, te emboscaron. Eso es aterrador’”.

Según Bates, el hecho de que no conociera al agresor y de que estuviera simplemente haciendo su tarea cuando ocurrió el ataque cambió la narrativa.

“Muchas veces la gente culpa a las víctimas por lo que les ocurrió”, señaló.

“Pero cuando me preguntaban qué había pasado y les contaba mi historia, veía la sorpresa en sus ojos. Era como si pensaran: ‘Dios mío, realmente estabas ocupándote de tus asuntos’”.

También cree que influyó el lugar donde ocurrió el ataque.

“No sucedió en una zona considerada peligrosa”, dijo. “Era un complejo residencial predominantemente blanco. Creo que eso me ayudó”.

“Te hacen sentir menos que un ser humano”

Antes del tiroteo, cuando contaba con seguro médico, Bates ya había recibido atención en el mismo hospital. Pero dos meses antes del ataque había perdido su empleo en el departamento jurídico de una agencia estatal y, junto con él, su cobertura de salud.

Como paciente sin seguro, dijo, la experiencia fue diferente.

“Simplemente te descartan”, afirmó. “Te hacen sentir menos que una persona”. Bates sintió que sus preocupaciones fueron ignoradas cuando expresó

que no se sentía preparada para regresar a casa después de apenas cuatro días de hospitalización.

Según relató, fue una fisioterapeuta quien logró convencer al hospital de permitirle quedarse un día más.

“Nos gustaría, como comunidad médica y como sociedad, que todos recibieran la misma atención”, dijo Brian Englum, cirujano de traumatología de la Universidad de Maryland.

“Sin importar el color de la piel o la cobertura médica, queremos que todos reciban la atención adecuada”.

Bates no tenía seguro médico cuando los cirujanos le extrajeron balas y fragmentos del cuerpo, después de que un desconocido le disparara siete veces. Regresó a casa tras cuatro días de hospitalización con facturas que ascendían a unos $60.000. (Alicia Devine for ³Ô¹Ï²»´òìÈ)

Sin embargo, determinar las causas exactas de las diferencias en la atención sigue siendo complejo.

Englum se pregunta si algunos factores de esa brecha incluyen la desconfianza hacia el sistema de salud en ciertas comunidades afroamericanas y latinas, las limitaciones económicas o incluso prejuicios implícitos o explícitos de algunos profesionales de la salud.

“Recibir esa atención es lo que permite recuperar plenamente la funcionalidad”, dijo. “Y cuando no se recibe, los pacientes sufren innecesariamente”.

Aprender a sobrevivir

Ya en casa, Bates dependió de familiares para levantarse de la cama, trasladarse de un lugar a otro e incluso sentirse segura al salir a espacios públicos.

“Realmente no sabía cómo ponerme de pie, moverme o caminar”, recordó. “Tuve que aprender de nuevo, sola”.

Años después, todavía teme los ruidos fuertes porque le recuerdan el momento en que recibió los disparos.

Cada 4 de julio y cada víspera de Año Nuevo permanece dentro de casa junto a su perro para evitar el ruido de los fuegos artificiales.

“La primera víspera de Año Nuevo después de que me dispararon fue terrible”, recordó. “Cuando comenzaron los fuegos artificiales, me paralicé”. “Me tuve que sentar y me largué a llorar. Mi prima tuvo que ponerme audífonos con cancelación de ruido y música para que pudiera moverme del exterior hacia el interior de la casa”.

La recuperación tiene un precio

Bates explicó que la atención posterior al alta incluyó una visita a una clínica ortopédica para que le retiraran los puntos de sutura. Los médicos de esa clínica también habían participado en la cirugía realizada cuando ingresó al hospital.

Durante la consulta, el personal le recordó que tenía un saldo pendiente de aproximadamente $1.200 por honorarios médicos.

Además, según las facturas hospitalarias, debía alrededor de $52.000 por su tratamiento y otros $5.300 correspondientes a los servicios del anestesiólogo. En ese momento no tenía empleo.

Bates dijo que una clínica comunitaria le ofreció fisioterapia a bajo costo y que la unidad de apoyo a víctimas del Departamento de Policía de Tallahassee la ayudó a acceder a servicios de salud mental y a obtener asistencia económica a través del para víctimas de delitos.

Sin embargo, en 2021 desarrolló un quiste en la zona donde había recibido el disparo, en el pulgar derecho, lo que requirió una nueva cirugía.

Según relató, la clínica se negó a realizar el procedimiento hasta que pagara el saldo pendiente de $1.200. Finalmente, fueron sus amigos quienes reunieron el dinero necesario para saldar la deuda y permitir que se realizara la operación.

La rodilla continuó causándole problemas. “Incluso después de la fisioterapia”, dijo, “seguía sin poder sentirla completamente”.

Actualmente cuenta con un seguro médico privado que cubre sus sesiones de terapia psicológica. Sin embargo, sigue pagando de su bolsillo parte de la rehabilitación física.

“Pagas tres veces”

Bates considera injusto que las víctimas de violencia armada deban asumir los costos económicos y emocionales de algo que no provocaron.

“Es increíble que en este país otra persona pueda hacerte daño y luego seas tú quien tenga que pagar por lo que te hicieron”, reflexionó”.

La mujer opinó que las consecuencias llegan en múltiples formas. “Terminas pagando tres veces”, afirmó. “Pagas todos los días emocionalmente. Pagas con las facturas médicas. Y pagas cuando te dicen: ‘sabemos que esto no fue tu culpa, pero aun así tenemos que cobrar’”.

Metodología

The Trace y ³Ô¹Ï²»´òìÈ analizaron más de 20 millones de hospitalizaciones en Florida entre 2018 y 2024, utilizando datos obtenidos de la Agencia para la Administración de la Atención Médica de Florida (Florida Agency for Health Care Administration).

Identificamos 20.255 visitas relacionadas con heridas de bala empleando la definición de caso para la vigilancia de lesiones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la cual se basa en los códigos de diagnóstico ICD-10-CM.

Limitamos el análisis a las atenciones iniciales y excluimos a los pacientes que fallecieron en el hospital o que se marcharon en contra del criterio médico. Asimismo, excluimos los casos situados en el 1% superior en cuanto a duración de la estancia hospitalaria (68 días o más) para evitar que estos valores atípicos influyeran de manera desproporcionada en los resultados.

Nuestro hallazgo principal compara la duración promedio de la estadía hospitalaria de los pacientes sin seguro con la de aquellos que cuentan con seguro privado. Seleccionamos a los pacientes con seguro privado como grupo de referencia porque muchos investigadores consideran que la duración de su atención es, en promedio, suficiente para ser eficaz, pero no excede lo médicamente necesario.

En general, las estadías hospitalarias de los pacientes sin seguro fueron, en promedio, un 25% más breves que las de los pacientes con seguro privado y un 50% más breves que las de los pacientes cubiertos por el programa Medicaid tradicional.

En la mayoría de los casos, observamos también que, dentro de un mismo hospital, los pacientes sin seguro permanecían menos tiempo ingresados que aquellos con seguro privado. Para determinar si la edad o la gravedad de la lesión explicaba la menor duración de las estancias en los pacientes sin seguro, calculamos índices de gravedad de las lesiones y ajustamos modelos de regresión para los hospitales de Florida que registran el mayor volumen de casos de heridas de bala. Comprobamos que, en casi todos los casos, la brecha se reducía ligeramente, pero no desaparecía.

La editora de datos de ³Ô¹Ï²»´òìÈ, Holly K. Hacker, colaboró en este artículo.

Este artículo fue producido en colaboración con The Trace, una sala de redacción sin fines de lucro dedicada a la cobertura de la violencia armada en Estados Unidos.

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La Casa Blanca revela norma final sobre transparencia de precios en salud /es/health-care-costs/la-casa-blanca-revela-norma-final-sobre-transparencia-de-precios-en-salud/ Fri, 15 Nov 2019 21:24:01 +0000 https://khn.org/?p=1022743 Los hospitales pronto tendrán que compartir la información sobre sus precios, que han mantenido oculta durante mucho tiempo, incluido el gran descuento que ofrecen a los pacientes que pagan en efectivo y las tarifas que negocian con las aseguradoras, según una de la administración Trump.

En una , la administración también anunció que está planeando exigir a las aseguradoras que especifiquen de antemano el costo de bolsillo para los pacientes de todos los servicios médicos. Esta propuesta ahora está en el período abierto en el que se reciben comentarios del público.

“¿Qué es más claro y sensato que los estadounidenses sepan cuánto costará su atención antes de ir al médico?”, dijo Joe Grogan, director del Consejo de Política Nacional de la Casa Blanca.

La regla sobre los hospitales entrará en vigencia en enero de 2021. Es parte de un esfuerzo de la administración Trump por aumentar la transparencia de los precios con la esperanza de reducir los costos de atención médica a todo nivel: desde servicios hospitalarios hasta medicamentos recetados. Pero es controversial y es probable que enfrente desafíos en los tribunales.

Cuando esa regla se propuso por primera vez en julio, los hospitales y las aseguradoras se opusieron. Argumentaron que requeriría la divulgación de información privada, y que también podría obstaculizar las negociaciones y ser contraproducente si algunos proveedores médicos se dieran cuenta que tienen un precio bajo en comparación con sus pares y elevaran sus costos.

Poco después de la publicación de la regla final (el viernes 15), cuatro grandes organizaciones hospitalarias dijeron que la desafiarían en los tribunales.

Según una declaración conjunta de estas organizaciones, “esta regla generará una confusión generalizada, aumentará el comportamiento anticompetitivo entre las aseguradoras de salud y obstaculizará las innovaciones”. En el texto el grupo dejó en claro su intención de “presentar un desafío legal a la regla sobre la base de que excede la autoridad de la administración”.

La declaración fue firmada por la Asociación Americana de Hospitales, la Asociación de Colegios Médicos Americanos, la Asociación de Hospitales de Niños y la Federación de Hospitales Estadounidenses.

Las aseguradoras también reaccionaron. “La regla que la administración lanzó no ayudará a los consumidores a comprender mejor por cuáles servicios de salud tendrán que pagar, y puede no avanzar en el objetivo más amplio de reducir los costos de la atención médica”, dijo en una declaración Scott Serota, presidente y CEO de la Asociación Blue Cross Blue Shield.

Exigir que se revelen las tarifas negociadas, dijo, podría llevar a aumentos de precios “ya que los médicos y las instalaciones médicas podrían ver en los pagos negociados una hoja de ruta para aumentar los precios en lugar de bajarlos”. Agregó que la regla podría confundir a los consumidores.

Para un consumidor, puede ser una cantidad de datos abrumadora. Sin embargo, la administración dijo que espera que estos datos también estimulen a los investigadores, empleadores o empresarios a encontrar formas adicionales de hacer que sean accesibles y útiles.

La cantidad de información que la norma requiere que se divulgue será masiva, incluidos los cargos brutos, las tarifas negociadas y los precios en efectivo, para cada uno de los miles de servicios ofrecidos por cada hospital, un paquete de información que deberán actualizar anualmente.

En un guiño a lo difícil que podría ser para un consumidor encontrar artículos de una lista de precios a la carta, la regla también requiere que cada hospital incluya una lista de 300 servicios, descritos en lenguaje sencillo, con todos los gastos extra incluidos. De esta forma, un paciente podría consultar el costo total de un reemplazo de rodilla, reparación de hernia u otro tratamiento.

Las aseguradoras, según la regla propuesta, tendrían que revelar las tarifas que negocian con proveedores, como los hospitales. También se les requeriría crear herramientas en línea para que los consumidores pudieran calcular la parte de un servicio que tienen que pagar, incluido cualquier deducible que puedan deber, y poner esa información a disposición antes que el consumidor vaya a la cita médica o al hospital.

No se sabe todavía cuándo entraría en vigencia esta parte de la norma propuesta.

A principios de este año, la administración ordenó a las farmacéuticas que incluyeran sus precios en los anuncios de televisión, pero la industria demandó y ganó un fallo judicial que bloquea la medida. La administración ha apelado esa decisión.

No obstante, el Secretario de Salud y Servicios Humanos, Alex Azar, dijo que la administración tiene confianza.

En una conferencia telefónica con reporteros, Azar y otros funcionarios admitieron que no tienen estimaciones sobre cuánto ayudaría la propuesta a bajar los costos, porque nunca antes se había probado un esfuerzo tan amplio en los Estados Unidos.

Aun así, “señáleme un sector de la economía estadounidense en el que tener información sobre precios realmente conduzca a precios más altos”, dijo Azar.

Azar citó algunos estudios que muestran que cuando se revelan los precios, el gasto general puede bajar porque los pacientes eligen servicios más baratos. Sin embargo, generalmente estos esfuerzos también requieren incentivos financieros para el paciente, como compartir ciertos costos.

La norma propuesta para las aseguradoras los insta a crear tales incentivos, dijo Seema Verma, quien supervisa los Centros de Servicios de Medicaid y Medicare (CMS)

George Nation, profesor de negocios en la Universidad Lehigh de Pennsylvania, quien estudia los precios en los hospitales, calificó la regla final y la propuesta sobre las aseguradoras como “un movimiento en la dirección correcta”.

Dijo que, entre otras cosas, la información sobre precios puede resultar útil para los empleadores al comparar si su aseguradora o administradora está haciendo un buen trabajo cuando negocia con los proveedores locales.

Hoy, “solo ven una factura y un descuento. ¿Pero es un buen descuento? Ahora todo esto será transparente”, completó Nation.

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Seis cosas sorprendentes que podrían desaparecer junto con el Obamacare /es/noticias-en-espanol/seis-cosas-sorprendentes-que-podrian-desaparecer-junto-con-el-obamacare/ Thu, 12 Jan 2017 17:45:53 +0000 Por supuesto. La Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA) afectó las primas y la compra de seguros. Garantizó que las personas con condiciones preexistentes pudieran comprar cobertura de salud y permitió que los hijos permanecieran en los planes de sus padres hasta los 26 años. Pero el proyecto, de unas 2.000 páginas, también incluyó otras disposiciones que afectan las opciones de salud de casi todos los estadounidenses.

Algunas de estas medidas se evidencian todos los días. Otras gozan de un amplio apoyo, aunque la gente no siempre se da cuenta que provienen de la ley.

En otras palabras, el resultado del debate de revocación y reemplazo de ACA podría afectar más de lo que usted piensa, dependiendo exactamente en cómo el Congreso, con mayoría republicana, persiga su objetivo de acabar con el Obamacare.

Nadie sabe hasta dónde llegará el esfuerzo, pero aquí hay algunos ejemplos de  provisiones que podrían ser eliminadas:

Conteo de calorías en restaurantes y cadenas de comida rápida

¿Tiene hambre? La ley trata de darle más información sobre lo que esa hamburguesa o panecillo le costará en términos de calorías, parte de un esfuerzo por combatir la actual epidemia de obesidad. Bajo el ACA, la mayoría de los restaurantes y cadenas de comida rápida con al menos 20 sucursales deben de los artículos de su menú. Varios estados, como Nueva York, ya tenían reglas similares antes de esta ley. Aunque hubo un poco de rechazo, la regulación obtuvo el apoyo de la industria, posiblemente porque la publicación de calorías se vio como algo menos oneroso en comparación a, por ejemplo, los impuestos que se aplican a los alimentos o bebidas azucaradas.

La regla final entró en vigor en diciembre tras un retraso de un año. Una cosa que todavía no está clara: ¿Simplemente por ver que un determinado pan tiene más de 400 calorías, los consumidores elegirán comer zanahorias? Los resultados son mixtos.

Un gran meta análisis realizado antes de que la ley entrara en vigencia no mostró una reducción significativa en el consumo de calorías, aunque los autores concluyeron que el es “una estrategia de educación de bajo costo que puede llevar a los consumidores a comprar [productos] con un poco menos de calorías”.

Privacidad por favor: requerimiento de que los lugares de trabajo proporcionen una sala para lactancia

¿Lactancia materna, pero en el trabajo? La ley exige a los empleadores que proporcionen a las mujeres para extraer la leche durante un año después de dar a luz y que ofrezcan un lugar —aparte de un cuarto de baño— para hacerlo en privado. Además, la mayoría de los planes de salud apoyo y equipos para la lactancia materna, tales como bombas de extracción de leche, sin requerir un copago de la paciente.

Límites sobre los costos médicos por las visitas a las salas de emergencia

Si se encuentra en una sala de emergencia con poco efectivo, sin cobertura o no tiene claro si su seguro cubre los costos en ese hospital, la ley proporciona una . Si usted llegó a un hospital que no forma parte de la red de su aseguradora, la ley del ACA requiere que todos los planes de salud cobren a los consumidores los mismos copagos o coseguros para los servicios de emergencia fuera de su red. Sin embargo, el hospital podría “balancear la factura” por sus costos —incluyendo la atención de urgencias— que excedan lo que su aseguradora le reembolsará.

Si se trata de un hospital sin fines de lucro —cerca del 78% del total de los hospitales lo son— la ley exige que publiquen en línea una política de por escrito, especificando si ofrecen atención gratuita o con descuento, y los requisitos de elegibilidad para dichos programas.

Aunque no requiera ningún conjunto particular de requisitos para la elegibilidad, la ley exige que los hospitales cobren tarifas más bajas a los pacientes que son elegibles para sus programas de asistencia financiera. Eso se compara con sus cargos en bruto, también conocidos como tasas de “chargemaster”, o facturas detalladas.

Evaluaciones de la comunidad de los hospitales sin fines de lucro

La ley de salud también requiere que los hospitales sin fines de lucro los miles de millones de dólares en exenciones de impuestos que reciben demostrando cómo tratan de mejorar la salud de la comunidad en sus vecindarios.

Cada tres años, estos hospitales tienen que realizar una evaluación sobre las necesidades de la comunidad en el área en la que el hospital sirve. También tienen que desarrollar —y actualizar anualmente — estrategias para satisfacer estas necesidades. Por ende, los hospitales deben proporcionar documentación como parte de sus informes anuales al IRS. Su incumplimiento podría hacerlos responsables de una multa de $50.000.

El derecho de una mujer a poder elegir su ginecólogo/obstetra

La mayoría de los planes de seguro deben permitir que las mujeres busquen atención de un ginecólogo/obstetra sin tener que obtener la referencia de un médico de atención primaria. Si bien la mayoría de los estados ya tenían estas protecciones, esas leyes no se aplicaban a los planes de auto-seguro, que a menudo ofrecen los grandes empleadores. La ley de salud a todos los nuevos planes. Los defensores dicen que el acceso directo hace que sea más fácil para las mujeres buscar no sólo atención de salud reproductiva, sino también exámenes relacionados con otras condiciones de salud como la presión arterial alta o el colesterol.

Y ¿qué pasará con la garantía de cobertura terapéutica para familias con niños con autismo?

Los defensores de los niños con autismo y de las personas con enfermedades degenerativas argumentaron que muchos planes de seguros no proporcionaban la atención que sus familias necesitaban. Esto se debe a que las aseguradoras cubrían la rehabilitación para ayudar a las personas a recuperar las funciones que habían perdido, como caminar de nuevo después de un accidente cerebrovascular.

Sin embargo, esto no cubría la atención para recuperar funciones que los pacientes nunca tuvieron, como sería el caso de darle terapia de habla a un niño que nunca aprendió a hablar, ni el mantener el nivel actual de funcionamiento de un paciente. La ley requiere que los planes ofrezcan cobertura para tales tratamientos, llamados , como parte de los beneficios esenciales de salud en planes vendidos a individuos y grupos pequeños.

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Las doctoras pueden ser mejores para la salud de los pacientes /es/medicare/las-doctoras-pueden-ser-mejores-para-la-salud-de-los-pacientes/ Fri, 23 Dec 2016 15:16:34 +0000 Cuando un paciente va al mejor hospital, generalmente tiene la esperanza de que lo atienda un doctor con conocimiento y experiencia. ¿Algo más que desear? Una médica mujer.

Esto es porque, en promedio, las mujeres doctoras pueden ser mejores tratando a los pacientes en hospitales, y manteniéndolos sanos a largo plazo, que sus contrapartes masculinos, revela un estudio publicado en .

El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Harvard, analizó una muestra aleatoria (tomada al azar) de pacientes del Medicare hospitalizados entre enero de 2011 y diciembre de 2014, que fueron tratados por médicos internistas. En total, el equipo examinó más de 1,5 millones de internaciones, tomando en cuenta las diferencias en hospitales y los casos de los pacientes.

La conclusión: los que vieron a una médica mujer tuvieron menos probabilidades de morir dentro de los 30 días después de salir del hospital. También tuvieron menos chances de ser readmitidos dentro del lapso de un mes desde su alta inicial.

“Es probable que las mujeres médicas practiquen más la medicina basada en la evidencia, y que sigan más las directrices clínicas”, destacó Ashish Jha, profesor de la Escuela de Salud Pública de Harvard y uno de los coautores del estudio. “También es probable que se comuniquen de manera más efectiva, según reportan los pacientes”.

Y esa tendencia, al parecer, tiene como resultado pacientes más sanos.

Sin duda, hay una idea histórica de que los pacientes a menudo consideran el género cuando eligen a un médico. Pero éste es el primer estudio en sugerir que las mujeres pueden ser más eficaces para los pacientes de ambos géneros.

Los hallazgos aparecen a medida que los hospitales están cada vez más presionados por encontrar formas de mantener a los pacientes más sanos y por más tiempo. La ley de salud de 2010 reestructuró cómo se les paga: se los recompensa por la salud de los pacientes a largo plazo y se los penaliza cuando éstos son readmitidos. Y aunque el gobierno de Donald Trump ha jurado derogar la ley, los analistas dicen que se espera que muchas de esas reformas de los pagos, que gozan de apoyo bipartidista, se mantengan.

Con estos incentivos en juego, ahora los hospitales pueden ver más valor en las mujeres doctoras que, según la investigación, consistentemente tienen salarios más bajos y menos promociones que sus homólogos masculinos.

Yusuke Tsugawa, médico e investigador asociado de la Escuela de Salud Pública de Harvard, y autor principal del estudio, señaló que “en esta época es importante comprender las características que de alguna manera están asociadas con una mayor calidad de la atención y un menor costo”. Los hospitales “podrían mirar a sus doctoras de manera ligeramente diferente, como un profesional más valioso del equipo”.

Dicho de otra manera: pagar a las mujeres doctoras menos que a los hombres no es sólo injusto, dijo Jha. En realidad es ineficiente.

“Hay cierta locura en esta idea”, dijo. “Las personas que parecen ofrecer un mejor cuidado son a las que se les paga menos. Creo que tiene muy poco sentido”.

Esa es la idea de un editorial publicado junto con el estudio: los hallazgos sugieren que los hospitales que toman en serio mejorar la salud de los pacientes deberían invertir en mejorar los salarios y otros beneficios para las mujeres, de modo que sean comparables con los de los médicos varones.

Sin embargo, no está claro por qué surge esta diferencia, o incluso lo significativa que podría ser. Las conclusiones del estudio sugieren que las mujeres son mejores comunicando y siguiendo las reglas.

Pero eso es todo conjetura, señaló Anna Parks, residente de medicina interna en la Universidad de California en San Francisco y autora principal del editorial.

“En este momento, es bastante especulativo decir lo que las mujeres están haciendo mejor que los hombres”, dijo. “Necesitamos reunir más datos para, en lugar de salir de los estereotipos, tener pruebas concretas”.

Dicho esto, la generalización de los resultados es complicada. El documento sólo analiza a los pacientes del Medicare, que son mayores, y sólo se centra en la configuración de pacientes hospitalizados. Pero Jha dijo que piensa que los hallazgos basados en el hospital probablemente se mantendrían en otros grupos de edad.

Sin embargo, esto podría no ser necesariamente cierto para otras especialidades médicas. Los investigadores ahora están examinando si el sexo del médico puede relacionarse con los resultados quirúrgicos. Tampoco está claro si los casos ambulatorios ‑por ejemplo, los pacientes que ven a un médico regular por una condición crónica- pueden producir un resultado diferente. En hospitales, los pacientes no eligen a sus doctores, destacó Jha, mientras que podrían elegir a un cirujano o a un doctor de atención primaria.

Otros señalan que se necesita mucha más investigación antes de que el sexo del médico se tenga en cuenta en la ecuación de calidad.

Las diferencias entre los doctores de sexo masculino y femenino pueden no mantenerse en un examen adicional, sugirió Mark Friedberg, científico de la RAND Corp., una entidad de expertos sin fines de lucro. Friedberg no estuvo involucrado en el estudio. Otros factores pueden importar más, como la edad del médico o la educación.

“Sería un error cambiar algo en la política pública sobre la base de estos resultados, o aconsejar a los pacientes a modificar su comportamiento basándose sólo en esta información”, dijo.

Si los resultados lo confirman, indican una forma en la que la atención de salud podría ser más eficiente y más segura para los consumidores.

“Esto debería inducirnos a observar los comportamientos específicos que estas doctoras están practicando”, dijo Parks. “Esas son las conductas que deberíamos estar inculcando en todos los médicos”.

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Vinculan súper hongo mortal con cuatro muertes en EE.UU. /es/noticias-en-espanol/vinculan-super-hongo-mortal-con-cuatro-muertes-en-ee-uu/ Fri, 04 Nov 2016 12:57:12 +0000 http://khn.org/?p=673392
¿El control de la natalidad discrimina a los hombres?

Un nuevo hongo mortal resistente a los medicamentos se ha relacionado con la muerte de cuatro pacientes hospitalizados en los Estados Unidos, según un informe publicado el viernes 4 de noviembre por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

El hongo, llamado Candida auris, se aprovecha de los pacientes más enfermos y puede propagarse en los hospitales. Aunque los médicos se han preocupado durante muchos años por la propagación de los microorganismos resistentes a los antibióticos, este hongo es relativamente nuevo en la escena mundial. Se identificó por primera vez en Japón en el 2009 y desde entonces se ha extendido por todo el mundo, emergiendo en Sudamérica, Medio Oriente, África y Europa, según los CDC.

Los CDC identificaron pohttp://kffhealthnews.org/news/el-control-de-la-natalidad-discrimina-a-los-hombres/r primera vez al hongo como una amenaza potencial en el 2013, basándose en un posible caso en los EE.UU., y lo han estado buscando desde junio. En su nuevo informe, los CDC dijeron que el hongo se ha detectado en un total de 13 pacientes desde mayo del 2013; la agencia proporcionó detalles sobre los primeros siete casos, los cuales fueron reportados en Nueva York, Illinois, Maryland y Nueva Jersey.

Todos los pacientes tenían graves condiciones médicas subyacentes, incluido cáncer, y habían estado hospitalizados por un promedio de 18 días cuando resultaron positivos para el hongo. Dos pacientes habían sido tratados en el mismo centro de salud y tenían cepas de hongos casi idénticas. Los médicos no pueden decir con certeza si los pacientes murieron a causa del hongo o por sus problemas de salud subyacentes.

Pero los funcionarios de salud dicen que los hospitales de la nación necesitan estar en estado de alerta.

“Debemos actuar ahora para comprender mejor, contener y detener la propagación de este hongo resistente a los medicamentos”, dijo Thomas Frieden, director de los CDC. “Esta es una amenaza emergente, y tenemos que proteger a los pacientes vulnerables y a otros”.

Identificar el hongo es difícil y requiere métodos especiales de laboratorio porque es muy similar a otros microorganismos. Inicialmente, la mayoría de las muestras en el nuevo informe fueron mal identificadas como otras especies de hongos, dijeron los CDC.

Tratar el hongo es aún más difícil; el 71 por ciento de las muestras de hongos fueron resistentes a los medicamentos actuales. Las muestras del hongo en otros países han sido resistentes a las tres clases principales de fármacos antifúngicos.

Los pacientes hospitalizados corren un riesgo especialmente alto debido a que muchos han recibido antibióticos, que pueden matar bacterias sanas que ayudan a protegernos de la enfermedad, dijo Peter Hotez, decano de la National School of Tropical Medicine del Baylor College of Medicine, en Houston.

“Es una advertencia o un despertar contra el uso indiscriminado de antibióticos, especialmente en entornos hospitalarios”, dijo Hotez.

Los hospitales han estado haciendo pruebas para el hongo con más frecuencia debido a brotes en Asia y el Reino Unido, dijo Amesh Adalja, asociado senior en el UPMC Center for Health Security, en Baltimore.

En los brotes anteriores, el hongo ha matado al 59 por ciento de los pacientes, incluyendo el 68 por ciento de los pacientes cuya infección se extendió al torrente sanguíneo, dijo Adalja, que publicó un breve informe sobre la infección el viernes 1 de noviembre. Los pacientes anteriores tenían una edad promedio de 54 años, dijo Adalja. El problema médico subyacente más común fue la diabetes, y la mitad de los pacientes habían sido sometidos a cirugía dentro de los últimos 90 días. Casi el 80 por ciento de los pacientes tenían un catéter colocado en una vena mayor en el tórax y el 61 por ciento tenía un catéter urinario.

Candida auris es una gran amenaza que conlleva una alta mortalidad”, dijo Adalja. “Las especies de hongos Candida son omnipresentes… a medida que aprendamos más acerca de esta especie, será esencial comprender cómo se propaga en los centros de salud y cuáles son las mejores estrategias de tratamiento y control de la infección”.

Aunque no está claro exactamente cómo se infectaron los pacientes, los CDC dijeron que las cepas de hongos estaban relacionadas con las identificadas en el sur de Asia y Sudamérica. Sin embargo, ninguno de los pacientes había viajado a esas regiones, y probablemente hayan contraído la infección aquí en los EE.UU.

El hongo aparentemente “llegó a Estados Unidos recién en los últimos años”, dijo Tom Chiller, jefe de la división de enfermedades micóticas de los CDC. “Estamos trabajando duro con los socios para entender mejor a este hongo y cómo se propaga, para que podamos mejorar las recomendaciones de control de infecciones y ayudar a proteger a las personas”.

Los hospitales deben limpiar a fondo las habitaciones donde hayan estado los pacientes con este hongo, dijeron los CDC.

Esta historia fue producida por , un programa editorialmente independiente de la .

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Viejos moteles cobran nueva vida ayudando a las personas sin hogar a sanar /es/medicaid/viejos-moteles-cobran-nueva-vida-ayudando-a-las-personas-sin-hogar-a-sanar/ Tue, 12 Jul 2016 18:12:15 +0000 Justo al final de la autopista de Disneyland, en la ciudad Buena Park, en el condado de Orange, Paul Leon está parado fuera de lo que queda de un hotel de mala muerte. Sobre él, una señal de color rosa desteñido promociona el Coral Motel, cuyos cuartos, en sus buenas épocas, costaban 35 dólares la noche.

“Este hotel en particular iba a ser confiscado por la ciudad de Buena Park, por causa de las drogas, el alcohol y la prostitución”, explicó Leon. Pero Leon, CEO de la Illumination Foundation en Irvine, una organización sin fines de lucro, tuvo una idea diferente. Él propuso transformar la recepción del motel en un centro de atención médica y convertir las habitaciones en limpias instalaciones de recuperación para personas sin hogar recientemente dadas de alta del hospital. Y eso fue lo que hizo.

Para las personas sin hogar es imposible recuperarse de una crisis de salud cuando sólo vuelven a la calle luego de ser dados de alta del hospital. Terminan volviendo repetidamente a las salas de emergencia y a los hospitales, lo que es muy costoso.

Los centros de cuidado recuperativo son costosos de instalar, pero el modelo del motel fue justo lo contrario, dice Leon.

“La belleza de esto [es] lo recuperativo de un hombre pobre”, dijo. “No son el Hyatt o el Hilton, pero para nosotros sirve para un propósito. Los costos para ejecutarlo son mucho menos”.

La habitación de recuperación del motel cuesta aproximadamente la mitad de lo que costaría en un hospital, alrededor de $2.000 menos por día por paciente. Y es como estar en casa. De hecho, puede ser hasta mejor que el hogar, porque tiene una enfermera en el personal, para ayudar a supervisar el cuidado y manejar las complicaciones.

Leon, que fue entrenado como enfermero en salud pública, lanzó la

Illumination Foundation para proveer precisamente este tipo de cuidado y relacionarlo con la comunidad.

Ahora, la fundación está expandiendo el modelo del motel a seis sitios en cuatro condados, Orange, Los Angeles, Riverside y San Bernardino.

Elvin Quiñones, uno de los pacientes en el Coral Motel, camina con pasos pesados alrededor del estacionamiento en flip-flops (ojotas) para mostrar su hogar anterior – un pequeño Datsun B210 sedan blanco.

Elvin Quiñones, 55, in his room at the Coral Motel in Buena Park, Calif., on Friday, February 12, 2016. After gallbladder surgery, Quiñones didn’t have anywhere to recover and ended up at the motel used by the Illumination Foundation Recuperative Care . (Heidi de Marco/KHN)

“Le mostraré mi casa”, dijo. “No es muy grande”.

Quiñones es un hombre grande, y es difícil imaginarlo hacinado dentro del auto con sus dos perros. En los días posteriores a su operación de vesícula, tuvo que ajustarse también a un montón de engranaje médico.

“Seré honesto, estaba durmiendo enfrente de un Walmart abierto las 24 horas, porque tenía baño”, contó Quiñones. “Todavía tenía un tubo atrapado dentro de mí que estaba drenando, por lo que necesitaba un lugar en donde pudiera vaciar el drenaje”. Estar sin hogar y sin ayuda, agregó, es algo que nunca olvidará.

“Es surrealista”. Usted piensa que se va a despertar y todo era una pesadilla. Y se despierta y no lo es”, dijo. “Es sólo el próximo día”.

Una semana después de su alta médica, el hospital llamó y lo ayudó a colocarlo en el motel.

“Éste es un nuevo modelo de cuidado para el condado de Orange”, dijo Ginny Ripslinger, vicepresidenta de la red de cuidado del St. Joseph Health System.

Hospitales y aseguradoras de salud ayudan a financiar los centros de cuidado con sede en moteles, dijo Ripslinger, porque ellos ahorran dinero estabilizando a estos pacientes.

Los dólares con los que contribuyen son adicionales a cualquier pago del Medi-Cal, el programa de salud para personas de bajos ingresos financiado con fondos estatales y federales.

Elvin Quiñones, 55, visits his two chihuahuas at the Santa Fe Animal Hospital usually every other day. Quiñones put them in the kennel the day he became homeless. (Heidi de Marco/KHN)

Más allá del interés financiero de los hospitales, proveer fondos para esta atención con sede en un motel es “simplemente hacer lo correcto”, dijo Ripslinger. “No queremos darles el alta a la calle, y hay una obligación de parte de los hospitales de proveer continuidad de la atención y altas seguras”.

También hay un beneficio adicional en acomodar a estos pacientes sin hogar en habitaciones de motel por dos o tres semanas.

“Podría decir que son una audiencia [cautiva]”, dijo Ripslinger. “Entonces, podemos proveerles servicios sociales y vínculos con la comunidad para vivienda estable, y mantenerlos en un medio ambiente protegido”.

Residencia de los hombres en el Illumination Foundation Recuperative Care en Santa Fe Springs, California. La organización ofrece asistencia de vivienda, cuidado médico y servicios de salud mental a la población sin hogar en el área. (Heidi de Marco/KHN)
Víctor Ramírez, de 61 años, usa su ventilador en la residencia de hombres en el Illumination Foundation Recuperative Care, en Santa Fe Springs, California, en febrero del 2016. El nativo de Guatemala se volvió una persona sin hogar después de que perdió su trabajo en un lugar para lavar autos en Los Angeles. (Heidi de Marco/KHN)
Lloyd Brooks, de 57 años, duerme en la residencia de hombres en el Illumination Foundation Recuperative Care, en Santa Fe Springs, California, en febrero del 2016. Brooks se está recuperando después de que se le amputara su pierna izquierda debido a una infección. “Me estaría marchitando en algún lugar en las calles si no estuviera aquí”, dijo Brooks. (Heidi de Marco/KHN)
Roberto Arce, de 47 años, en la residencia de hombres del Illumination Foundation Recuperative Care, en Santa Fe Springs, California, en febrero del 2016. Arce, nativo de México, estará en la residencia por dos semanas después de sufrir insuficiencia cardíaca. (Heidi de Marco/KHN)

    Leon dijo que ha estado trabajando con docenas de ciudades alrededor del país para establecer modelos similares en otras partes.

    “Si recién está empezando y no tiene un programa de atención recuperativa”, dijo, “un método fácil y rápido es usar los moteles. Básicamente, podrían comenzar en cuestión de días para albergar a algunos de los pacientes que son los más vulnerables”.

    Toda ciudad tiene un problema con las personas sin hogar, agregó Leon, y toda ciudad tiene su versión del destartalado Coral Motel. Es una rara oportunidad, dijo, de transformar dos grandes problemas en una solución.

    Esta historia es parte de una alianza que incluye a , y Kaiser Health News.

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