³Ô¹Ï²»´òìÈ /es/ ³Ô¹Ï²»´òìÈ produces in-depth journalism on health issues and is a core operating program of KFF. Fri, 28 Aug 2026 16:26:34 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.8.8 /wp-content/uploads/sites/8/2023/04/kffhealthnews-icon.png?w=32 ³Ô¹Ï²»´òìÈ /es/ 32 32 161476233 Por qué a los peatones mayores les va peor en los accidentes de tránsito /es/noticias-en-espanol/por-que-a-los-peatones-mayores-les-va-peor-en-los-accidentes-de-transito/ Fri, 28 Aug 2026 09:00:00 +0000 /?p=2280844 Una mañana de agosto, hace dos años, Meredith Melville cruzaba Piedmont Avenue, en Oakland, California, para encontrarse con una amiga en un café. Mientras estaba en el cruce peatonal, vio un auto a cierta distancia.

Quizás calculó mal la velocidad, dijo, porque apenas había cruzado parte de la calle cuando el vehículo, un sedán Toyota, se abalanzó sobre ella.

“Ella debería haberme visto”, dijo Melville sobre la conductora. “De repente estaba ahí y yo no tenía forma de apartarme. Salí volando no sé cuántos pies”.

Algunas personas que pasaban se acercaron a ayudar; llegaron la policía y una ambulancia. Poco después, Melville, maestra jubilada, estaba en un hospital recibiendo tratamiento por múltiples fracturas.

 Los cirujanos le reemplazaron la cadera derecha y repararon la fractura de su codo derecho. Los médicos también le dijeron que probablemente pronto necesitaría un reemplazo de rodilla.

Después de una semana hospitalizada y un mes en rehabilitación, Melville, que entonces tenía 73 años, regresó a casa en silla de ruedas. Los fisioterapeutas la ayudaron a pasar gradualmente a un andador y luego a un bastón, pero “fue un proceso largo”, contó.

Todavía tiene dolor de espalda y rodilla y no ha podido retomar las caminatas y excursiones con mochila que tanto disfrutaba.

Aun así, cuando la gente le dice que tuvo suerte, Melville está de acuerdo. “Podría haber sido mucho peor”, dijo.

A menudo lo es.

Los peatones mayores, como Melville, no sufren lesiones causadas por vehículos a una tasa mayor que los más jóvenes, según de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras. Pero sí tienen más probabilidades de morir.

La tasa de mortalidad de los peatones mayores de 65 años es superior al promedio de todas las edades. Casi 8.200 peatones de 65 años o más resultaron heridos ese año —probablemente una cifra inferior a la real porque no todos los accidentes graves y lesiones aparecen en los informes policiales—. Más de 1.500 murieron. Y la situación no está mejorando.

Los investigadores señalan que los peatones mayores siguen siendo más vulnerables a las colisiones. “Se desplazan por las intersecciones a un ritmo más lento”, dijo Andrew Rundle, epidemiólogo de la Universidad de Columbia.

Las dificultades auditivas o visuales pueden hacer que tengan menos posibilidades de notar que se aproxima un vehículo o de responder a las señales de tránsito. Y como el tiempo de reacción disminuye con la edad, tienen menos capacidad para esquivar un automóvil que gira, circula a alta velocidad o no respeta una señal.

Físicamente, “tienen mayor fragilidad, pérdida de masa muscular y huesos más frágiles”, dijo Rundle.

Como resultado, “las consecuencias de las lesiones son astronómicamente diferentes a medida que uno envejece”, dijo Charles DiMaggio, epidemiólogo especializado en lesiones de la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York. “Una fractura de cadera en una persona de 45 años es desafortunada. En una de 75, es trágica”.

Además, después de una marcada disminución de las muertes de peatones en todos los grupos de edad desde 1975 hasta mediados de la década de 2000, el progreso entre la población mayor se ha estancado durante casi 20 años.

Los muestran que, aproximadamente desde 2008 hasta 2024, la tasa de mortalidad de peatones de 70 años o más no solo fue más alta que el promedio para todas las edades, sino que “se ha mantenido obstinadamente estable”, dijo Rundle.

Un factor podría ser la exposición: los adultos mayores parecen tener cada vez más probabilidades de salir a caminar. El muestra que la proporción que dijo caminar como forma de ejercicio aumentó del 60% en 2011 al 65% en 2023. “Y los alentamos a hacerlo, porque la calidad de vida incluye la actividad física diaria”, dijo Stephen Mooney, epidemiólogo especializado en lesiones de la Universidad de Washington.

Además, la creciente popularidad de las grandes SUV y camionetas significa que “los vehículos que circulan por las carreteras se han vuelto más peligrosos” en comparación con los sedanes tradicionales, dijo Rundle. En junio, documentó cómo sus capós más altos y sus mayores puntos ciegos contribuían al aumento de las muertes.

La amenaza más reciente: el crecimiento explosivo del uso de bicicletas eléctricas. Es un término genérico que suele utilizarse no solo para las bicicletas con asistencia eléctrica que, pedaleando, pueden alcanzar 28 millas por hora, sino también para vehículos más pesados, más rápidos y, por lo tanto, más peligrosos, similares a motocicletas. La industria ha denominado a estos últimos e-motos.

“Las e-motos deben regularse como vehículos motorizados”, dijo Noah Miterko, de la asociación comercial PeopleforBikes, quien señaló que estados y ciudades están tomando medidas para controlar su venta y uso. Entre 2019 y 2022, la tasa de lesiones por bicicletas eléctricas , según un análisis de datos de salas de emergencia publicado en el American Journal of Public Health.

El fenómeno de la “micromovilidad”, o el aumento del uso de vehículos motorizados de dos ruedas, es tan reciente que los investigadores todavía no tienen datos nacionales sobre los riesgos que representa para los peatones.

En la ciudad de Nueva York, por ejemplo, los peatones siguen teniendo muchas más probabilidades de resultar heridos o morir en encuentros con automóviles, camionetas o camiones. El año pasado, la ciudad registró , 105 de las cuales involucraron vehículos motorizados.

Pero “mis colegas clínicos están dando la alarma”, dijo DiMaggio. “Los departamentos de emergencias y los equipos de trauma dicen que tenemos que prestar más atención” a las lesiones por bicicletas eléctricas.

Un factor que suele pasarse por alto en las muertes de peatones es . Entre los peatones adultos que murieron en accidentes nocturnos, alrededor de un tercio tenía niveles de alcohol en sangre que indicaban intoxicación; lo mismo ocurrió con aproximadamente el 20% de quienes murieron durante el día.

Desde hace años, funcionarios de salud pública advierten que los adultos mayores están .

“Es casi un punto ciego”, dijo Rundle. “Hablamos mucho de conductores ebrios”, pero menos de peatones intoxicados.

Sin embargo, los accidentes que causan lesiones y muertes se pueden prevenir, dijo Laura Sandt, codirectora del Highway Safety Research Center de la Universidad de Carolina del Norte. Las políticas de los gobiernos federal y locales han evolucionado desde la época en que las muertes de peatones “parecían simplemente parte del costo de conducir”, dijo.

De hecho, más de 200 municipios han adoptado el , una estrategia de salud pública centrada en programas y entornos que aumentan la seguridad vial para personas de todas las edades.

Entre los cambios que pueden salvar vidas se encuentran mejores diseños de las calles —islas peatonales, cruces, iluminación y extensiones de las aceras que hacen más visibles a quienes cruzan—; una programación más segura de los semáforos —que dé a los peatones ventaja antes de que giren los automóviles—; y límites de velocidad más bajos.

Un sobre los lugares donde mueren peatones mayores en colisiones encontró que el riesgo era considerablemente mayor en zonas con una alta concentración de destinos accesibles a pie para personas mayores, como hospitales y centros de salud, farmacias y centros para adultos mayores y comunitarios. Esto sugiere la posibilidad de desarrollar estrategias de tránsito específicas para esos vecindarios, similares a las enfocadas en las escuelas y sus alrededores.

La seguridad vial “no debería depender de que un peatón vea que viene un automóvil y salte para apartarse”, dijo Mooney, uno de los autores del estudio. “Nuestro trabajo es hacer que el sistema sea más seguro para todas las edades y capacidades”.

Melville, que no pudo saltar para ponerse a salvo, ahora “sale y hace cosas”, dijo. “No estoy como antes, y no sé si alguna vez lo estaré, pero puedo funcionar. Llevo una vida normal”.

Todavía extraña sus caminatas por Reinhardt Redwood Regional Park y la reserva Point Reyes National Seashore, dijo, pero “voy a volver a hacerlo”.

The New Old Age se produce a través de una colaboración con .

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Descuento de Medicare para los GLP-1 tiene un gran inconveniente: algunos pacientes enfermos no reúnen los requisitos /es/noticias-en-espanol/descuento-de-medicare-para-los-glp-1-tiene-un-gran-inconveniente-algunos-pacientes-enfermos-no-reunen-los-requisitos/ Thu, 27 Aug 2026 13:41:47 +0000 /?p=2280716 En enero, Jeff La Marca recibió una receta para Zepbound, el popular medicamento para bajar de peso. Pero no podía pagar los $750 mensuales que costaba.

Entonces Medicare lanzó un programa piloto de 18 meses que ofrece medicamentos GLP-1 a algunos afiliados por solo $50 al mes. La Marca pensó que, por fin, podría pagar el medicamento.

“Pensé: ‘Gracias a Dios, hay una salida’”, dijo La Marca, quien vive en Basking Ridge, Nueva Jersey, y ha probado muchas dietas y rutinas de ejercicio.

Pero la alegría del hombre de 68 años duró poco.

Su solicitud para participar en el programa piloto fue rechazada.

La Marca tiene apnea obstructiva del sueño grave, uno de varios diagnósticos que excluyen a los pacientes del precio mensual de $50 del programa Bridge. La notificación no explicaba por qué había sido rechazado. Él cree que, si no tuviera ese diagnóstico, calificaría debido a su peso.

“Soy obeso, tengo obesidad mórbida, un IMC de 42. Me hicieron una cirugía de bypass coronario cuádruple. Tengo riesgo de sufrir un derrame cerebral. Soy prediabético. Y aun así no puedo acceder al medicamento. Estoy furioso”, dijo.

Solución temporal para un problema de larga data

Aproximadamente 1 de cada 5 adultos estadounidenses ha tomado un medicamento GLP-1, y la mayoría, incluidos quienes tienen seguro de salud, dice que estos medicamentos son .

Desde hace mucho tiempo, la ley federal prohíbe que Medicare cubra medicamentos recetados exclusivamente para bajar de peso, por lo que programa Medicare GLP-1 Bridge generó tanta atención cuando se lanzó en julio.

Se trata de un programa piloto de corto plazo en el que Medicare ofrece cobertura de tres medicamentos GLP-1 para bajar y controlar el peso, con el objetivo de evaluar si eso podría ahorrarle dinero al programa más adelante.

Los pacientes elegibles deben estar inscritos en Medicare Parte D, la cobertura de medicamentos recetados de Medicare. Aunque las personas deben tener Parte D para calificar, la solicitud de autorización previa no se presenta a través de la aseguradora, sino mediante un sistema separado administrado por un contratista de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS).

El programa piloto incluye Wegovy, la presentación KwikPen de Zepbound y el medicamento oral Foundayo.

Bajo este programa, muchos beneficiarios de Medicare con (IMC) de 35 o más —dentro del rango más alto de obesidad— califican para la cobertura de uno de estos medicamentos, si se los recetan. Quienes cumplen con los demás requisitos y tienen un IMC de entre 27 y 34 pueden calificar si además presentan ciertas afecciones de salud, como prediabetes o enfermedad cardiovascular.

Pero en la letra pequeña aparece una distinción que está generando problemas para pacientes como La Marca: el precio de $50 del programa Bridge se aplica únicamente a quienes utilizan el medicamento exclusivamente para bajar de peso.

Cualquier persona que tenga una afección médica para la cual la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) haya aprobado un GLP-1 como tratamiento, como diabetes tipo 2 o apnea obstructiva del sueño de moderada a grave, es remitida nuevamente a su plan de medicamentos recetados de Medicare Parte D, que puede exigir copagos de cientos de dólares al mes por estos fármacos.

An older man puts on an oxygen mask that is connected to a medical device for sleep apnea.
La Marca, un profesor jubilado residente en Basking Ridge, Nueva Jersey, figura entre los aproximadamente 5,9 millones de afiliados a Medicare excluidos de un programa de descuentos para fármacos GLP-1 debido a que padecen afecciones médicas como diabetes tipo 2 o apnea del sueño. (Erica S. Lee for ³Ô¹Ï²»´òìÈ)

“El programa Bridge fue diseñado para llegar a las personas que no pueden obtener cobertura de GLP-1 a través de la Parte D, pero que se beneficiarían de tomar uno para bajar de peso”, dijo Juliette Cubanski, directora del Programa de Política de Medicare de KFF.

El costo para Medicare de subsidiar estos medicamentos dependerá en gran medida de cuántas personas utilicen el programa, y el gobierno federal no ha publicado una estimación.

Cubanski calculó que 3.8 millones de personas califican y que, si una cuarta parte se inscribe en Bridge y permanece en tratamiento durante los 18 meses completos del programa, le costaría a Medicare alrededor de 3.300 millones de dólares. Si se inscribieran tres cuartas partes, el costo podría aumentar a 10.000 millones.

Si el gobierno ampliara el programa para incluir a los 5.9 millones de personas adicionales que tienen sobrepeso y ya son elegibles para cobertura de GLP-1 a través de Medicare Parte D, eso sumaría miles de millones más al costo del programa.

Las primeras semanas de la demostración han sido positivas y la mayoría de las solicitudes de autorización previa se han resuelto en menos de 12 horas, dijo Timothy Foster, vocero de los CMS.

“Esto ha permitido que miles de beneficiarios elegibles tengan acceso a medicamentos GLP-1 para bajar de peso en farmacias de todo el país”, dijo Foster.

Cobertura de los GLP-1

Pacientes como La Marca quedan en una situación difícil: califican para la cobertura de un GLP-1 a través de la Parte D, pero enfrentan costos de bolsillo mucho más altos.

“‘Tener cobertura’ no siempre significa que sea ‘asequible’”, dijo , médica de atención primaria que se describe como una “gran defensora” de los GLP-1 y ejerce en Sunflower Medical Group, en Roeland Park, Kansas.

El programa Bridge está dejando afuera a pacientes con las mayores necesidades médicas, dijo. Señaló que muchos pacientes de Medicare ya deben atravesar procesos de autorización previa y pasar meses probando tratamientos alternativos, generalmente más baratos, un proceso conocido como terapia escalonada, antes de obtener finalmente la aprobación. Y luego, al llegar a la farmacia, descubren que los copagos de sus GLP-1 pueden costarles entre $200 y $600 al mes, o incluso más.

Investigadores que estudian cómo los planes de Medicare cubren los GLP-1 que los beneficiarios enfrentan aumentos en los gastos de bolsillo y que casi todos los planes ahora exigen autorización previa, lo que puede dificultar el acceso a estos medicamentos.

Chris Bond, portavoz de AHIP, el grupo comercial de la industria de seguros, culpó a los precios fijados por los fabricantes de medicamentos, “que solo ellos establecen y solo ellos pueden reducir”.

La aseguradora de La Marca se negó a responder preguntas específicas sobre su caso.

A la espera

Por ahora, La Marca aún no ha podido surtir su receta de GLP-1. El diagnóstico de apnea del sueño grave que ayuda a demostrar su necesidad médica es, al mismo tiempo, lo que lo excluye del programa de descuento que pondría el medicamento a su alcance.

Al reflexionar sobre sus apelaciones y los callejones sin salida, La Marca hizo una pausa, con los ojos llenos de lágrimas de frustración.

“Ahora esta es mi misión, porque es mi única oportunidad de mejorar mi salud”, dijo. “Es lo único que me queda. Ya intenté de todo”.

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El impulso a la energía nuclear reactiva la industria del uranio y las preocupaciones por la salud de comunidades tribales del suroeste /es/noticias-en-espanol/el-impulso-a-la-energia-nuclear-reactiva-la-industria-del-uranio-y-las-preocupaciones-por-la-salud-de-comunidades-tribales-del-suroeste/ Thu, 27 Aug 2026 13:16:39 +0000 /?p=2280645 WHITE MESA, Utah — En un caluroso día de abril, Malcolm Lehi condujo su Jeep Wrangler por un accidentado camino de tierra, entre enebros y artemisas, en busca de Entrance Spring, un manantial situado en tierras vinculadas desde hace mucho tiempo con su tribu, los Ute Mountain Ute.

El fresco manantial cubierto de musgo se encuentra justo al otro lado de la carretera de White Mesa Mill, la de procesamiento de uranio que sigue funcionando en el país y que produce yellowcake, o concentrado de ese metal, para combustible nuclear.

Durante décadas, la planta ha generado debate sobre si la contaminación radiactiva amenaza la salud humana al llegar al agua y al aire. La preocupación es especialmente profunda en la comunidad Ute de White Mesa, donde Lehi y unos 200 miembros de su tribu viven a unas 5 millas al sur de la instalación.

Los reguladores estatales y la compañía propietaria de la planta sostienen que cualquier contaminación asociada con ella está contenida. Eso ofrece poco consuelo a los miembros de la tribu que viven cerca y que, conscientes del legado mortal del uranio en la meseta del Colorado, han planteado dudas sobre la posible propagación de residuos tóxicos. Muchos no beben el agua local y dependen de agua embotellada.

Ahora, las preocupaciones de la tribu tienen una nueva urgencia a medida que Estados Unidos impulsa la reactivación de la producción nacional de uranio.

Una ley federal aprobada en 2024 prohíbe las para 2028, aumentando la presión para desarrollar fuentes nacionales de combustible. El presidente Donald Trump fijó como objetivo de Estados Unidos para 2050. También para dar prioridad a la minería en tierras federales y acelerar la aprobación de proyectos mineros.

La mina de uranio Velvet-Wood, en Utah, por ejemplo, completó la federal en 11 días, para , que recibieron apenas una semana para presentar sus comentarios.

A photo shows a sign in front of White Mesa Mill. The facility is seen in the background.
Planta de White Mesa, 5 millas al norte de White Mesa, Utah, el 21 de abril. (Melissa Bailey for ³Ô¹Ï²»´òìÈ)

El objetivo de Trump de cuadruplicar la capacidad nuclear será difícil de alcanzar porque requeriría construir más reactores —algo complejo y que a menudo enfrenta oposición local—, dijo , investigador principal de clima y energía del Council on Foreign Relations. Pero los centros de datos y el aumento de la demanda de electricidad han intensificado el interés por la energía nuclear como una fuente de bajas emisiones de carbono, señaló. Y están abriendo la puerta a .

Así que ya está en marcha el esfuerzo por obtener su ingrediente fundamental: el uranio.

White Mesa Mill, construida en 1980 cerca de lo que hoy es , en el sureste de Utah, es un punto central del más reciente auge del uranio y de las tensiones entre las preocupaciones de las tribus locales y los intereses económicos nacionales.

El aumento de la demanda mantiene un flujo constante de camiones que transportan mineral de uranio hasta la planta desde minas de la región, incluida una cercana al Gran Cañón, donde vive la tribu Havasupai. Ese mineral atraviesa en camiones la Nación Navajo. Además, la planta planea ampliar su capacidad de almacenamiento de residuos.

Lehi, ex miembro del consejo tribal, forma parte de una oposición creciente que incluye a miembros de las tribus Havasupai y Navajo (Diné), ahora conectadas por las rutas de transporte de uranio que atraviesan sus tierras. Las tribus Havasupai y Ute Mountain Ute comparten la preocupación de que las aguas residuales tóxicas de la extracción y procesamiento del uranio puedan desplazarse por el subsuelo y contaminar el agua potable para generaciones futuras.

Una historia de desconfianza

Una mañana de primavera en White Mesa, Yolanda Badback miró por una puerta abierta, no lejos de la carretera, y vio pasar tres camiones cargados de uranio.

“Ahí va otro”, dijo Badback con tono de agotamiento. Es miembro de la tribu Ute Mountain Ute y dirige , un grupo de defensa que lucha contra la planta.

La instalación recibe entre 10 y 15 camiones cada día de semana, dijo Curtis Moore, vicepresidente sénior de marketing y desarrollo corporativo de , propietaria de la planta desde 2012. La mayoría pasa por White Mesa.

La actividad de la planta está aumentando después de 15 años relativamente tranquilos, dijo Moore. White Mesa Mill produjo 1 millón de libras de yellowcake el año pasado; la compañía planea esa cantidad este año, señaló.

La planta también se ha diversificado hacia el procesamiento de residuos radiactivos procedentes de lugares tan lejanos como y Japón, y recibió un compromiso de préstamo condicional de del Departamento de Defensa para ampliar el procesamiento nacional de elementos de tierras raras.

An aerial view of a desert community with mountains in the distance.
La carretera federal 191 transporta camiones cargados de mineral de uranio a través de la comunidad de White Mesa (en primer plano), en Utah, hacia la planta de procesamiento White Mesa Mill, situada a unas 5 millas al norte. Imagen tomada desde un avión el 22 de marzo. (EcoFlight)

Solo el nuevo negocio de tierras raras podría generar 100 empleos permanentes, dijo Moore. Aproximadamente la mitad de los 105 trabajadores de la planta son indígenas; Moore calculó que no más de dos pertenecen a la tribu Ute Mountain Ute.

“Cuando se trata de las tribus de la zona, entiendo perfectamente su escepticismo respecto del uranio”, dijo Moore. “Les han mentido antes”.

El auge del uranio impulsado por el gobierno estadounidense desde la década de 1940 hasta la de 1980, concentrado en gran medida en la región de Four Corners —Arizona, Nuevo México, Utah y Colorado—, expuso a los mineros a por cáncer de pulmón y otros tipos de cáncer.

Revisiones federales encontraron que los mineros, muchos de ellos Navajo (Diné), sobre los riesgos de la radiación incluso después de que científicos del gobierno comprendieran los peligros. Las compañías mineras dejaron miles de sitios de residuos abandonados que han filtrado contaminación al suelo y al agua circundantes, incluidos en la Nación Navajo y sus alrededores.

Pero Moore dijo que las cosas han cambiado mucho desde la década de 1950. Según dice, ahora los trabajadores están expuestos a entre el 15% y el 20% de los límites permitidos de radiación y, fuera de la planta, la exposición es “prácticamente cero”.

Agencias gubernamentales y funcionarios de Energy Fuels han dicho que no existe evidencia de que la planta esté afectando el suministro de agua potable de White Mesa, que proviene de un acuífero profundo protegido por una gruesa barrera de roca conocida como acuitardo (aquitard).

“Realmente es el lugar perfecto para una planta de uranio”, dijo Moore.

A photo of a 10-wheeler dump truck hauling a dump trailer behind it.
Un camión sale de la planta White Mesa Mill. (Melissa Bailey for ³Ô¹Ï²»´òìÈ)

Adam Wingate, gerente de recuperación de uranio del , dijo que entiende por qué algunos residentes están preocupados. White Mesa se encuentra pendiente abajo respecto del flujo subterráneo de agua desde la planta de uranio.

Si los residentes escuchan hablar de una pluma de contaminación en otro acuífero menos profundo debajo de la planta —aunque no sea la fuente de su agua potable— y además su propia agua tiene un sabor extraño, “es una situación aterradora”, dijo. Pero, basándose en la evidencia disponible, Wingate sostuvo que la “salud no está en riesgo por la planta”.

Aun así, Lehi y Badback dijeron que el agua del grifo huele a azufre y tiene un color lechoso, y que la gente de White Mesa generalmente no la bebe.

“No confío en ella”, dijo Badback, cuya familia lleva décadas luchando contra la planta. “Mi principal objetivo es cerrar la planta”.

Una patrocinada por el grupo de Badback ha crecido durante la última década en medio de una profunda desconfianza arraigada en la historia de la minería de uranio. Gran parte de la oposición se centra en los residuos tóxicos de la planta, que se almacenan en cinco fosas revestidas llamadas celdas de relaves y ocupan unas 284 acres de terreno.

Badback promete luchar contra los planes de expansión, que incluyen nuevas celdas de relaves ubicadas aproximadamente un cuarto de milla más cerca de la comunidad de White Mesa que las actuales. Moore dijo que las nuevas celdas tendrán tres capas de revestimiento, de acuerdo con los estándares modernos.

Scott Clow, director de programas ambientales de la tribu Ute Mountain Ute, dijo que ese acuífero profundo sí presenta problemas de calidad —entre ellos arsénico, hierro y manganeso—, pero que el agua potable pública se filtra y es segura para beber.

“Quieren expandirse hacia el sur, hacia mi reserva”, dijo Badback. “Por eso estoy alzando la voz y haciendo todo lo posible para impedir que ocurra”.

A Native American woman speaks at a microphone. An American flag is seen flying above her.
Yolanda Badback habla en una manifestación de “No Kings” en Moab, Utah, el 28 de marzo. (Melissa Bailey for ³Ô¹Ï²»´òìÈ)

Preocupación por la calidad del aire

En una manifestación de No Kings en marzo en Moab, unas 80 millas al norte de White Mesa, Badback pronunció un discurso y atendió una mesa donde ofrecía camisetas e información.

“No al uranio”, decían las camisetas. “Protejan a la comunidad Ute de White Mesa”.

En 2021, su tribu que afirmaba que White Mesa Mill “ha tenido graves impactos en la salud de los residentes de White Mesa y debería cesar por completo sus operaciones”.

Aunque su estrés psicológico es evidente, otros efectos sobre la salud han sido difíciles de demostrar.

Una de salud de 2023 concluyó que era poco probable que los niveles de radiación medidos en el monitor de aire de la tribu, ubicado en el centro de White Mesa, entre 2013 y 2019 perjudicaran la salud humana.

Pero los autores señalaron que no podían evaluar si las emisiones de radón de la planta podrían afectar a propiedades vecinas o residentes. Recomendaron que la tribu recolectara muestras de aire más cerca de la planta durante períodos de mayor actividad.

En diciembre de 2021, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) determinó que la planta estaba violando la Ley de Aire Limpio al no cubrir con líquido una de sus celdas de relaves para limitar las emisiones de radón, una causa conocida de cáncer de pulmón. La EPA calificó la infracción como “grave por su naturaleza y duración” y prohibió temporalmente que la planta recibiera residuos de sitios de limpieza del programa Superfund.

A group of people sit near an information booth set up at a rally. Several are wearing red shirts with white text that read, "Protect White Mesa Ute Community."
Badback (segunda desde la der.), de White Mesa Concerned Community, y Sarah Fields (a la der.), de Uranium Watch, atienden una mesa informativa sobre la planta de procesamiento de uranio White Mesa Mill durante una manifestación de “No Kings” en Moab, Utah, el 28 de marzo. (Melissa Bailey for ³Ô¹Ï²»´òìÈ)

La planta corrigió el problema, según reguladores estatales, y aprobó su revisión más reciente de .

Aun así, algunos residentes de White Mesa siguen preocupados. Badback y Lehi se quejaron de olores que atribuyen a la planta y que, según dijeron, se parecen a productos químicos o huevos podridos. Badback ha planteado inquietudes sobre la calidad del aire y las tasas de cáncer y asma, que están siendo estudiadas en una encuesta de salud de la Universidad de Utah.

Moore negó que cualquier olor proveniente de la planta pudiera percibirse más allá del estacionamiento de la instalación.

Funcionarios de calidad del aire de Utah dijeron que el estado no realiza monitoreo del aire ambiente en White Mesa y no regula los olores.

Vigilando el agua

Ese día de primavera, Lehi siguió buscando por Entrance Spring. En el horizonte se veía la silueta de Sleeping Ute Mountain, un lugar emblemático de la tribu Ute Mountain Ute que, según la tradición, representa el cuerpo de un gran dios guerrero.

Durante el recorrido, Lehi señaló un círculo de piedras que le pareció un antiguo lugar de entierro ancestral. Después de estacionar el Jeep, bajó por un sendero apenas visible a través de un frondoso bosque de sauces y llegó al lecho de un arroyo que, calculó, lo llevaría al manantial.

La tribu no depende de ese manantial para obtener agua potable. Pero es uno de los afloramientos y manantiales que la tribu, el estado y la compañía monitorean porque pueden ofrecer pistas sobre si las lagunas de residuos de la planta están filtrando contaminantes hacia un acuífero menos protegido.

An aerial view shows tailing ponds amidst a mesa landscape. The wing of an airplane from which the photo was taken is seen in the frame.
Los residuos radiactivos de la planta White Mesa Mill se almacenan en cinco celdas de relaves que ocupan 284 acres de terreno en Blanding, Utah, tal como se observa en esta vista aérea tomada desde un avión el 22 de marzo. (EcoFlight)

A fines de la década de 2000, encontró niveles elevados de contaminación por radionúclidos —átomos que emiten radiación a medida que se desintegran— en Entrance Spring. Las muestras de agua de EPA encontraron que las concentraciones de uranio en ocasiones superaban el estándar federal para agua potable.

El trabajo de campo de la EPA y del U.S. Geological Survey sugirió que el uranio de Entrance Spring no provenía de filtraciones de las lagunas de residuos, sino del polvo que el viento arrastraba desde las áreas de almacenamiento de mineral de la planta.

Las , de 2025, mostraron que Entrance Spring tenía niveles de uranio de 22.5 microgramos por litro (µg/L), dentro del estándar federal para agua potable de 30 µg/L, aunque todavía elevados.

Clow dijo que la tribu continúa vigilando de cerca los afloramientos y manantiales.

“Nos preocupa la contaminación de esos manantiales”, dijo. “Estamos pensando en muchas generaciones hacia el futuro”.

Clow también vigila atentamente el acuífero Burro Canyon, que se encuentra debajo de las celdas de residuos tóxicos de la planta y alimenta los manantiales locales. Una pluma de cloroformo y otra de nitratos ya contaminan el acuífero, dijo Wingate, del estado. Señaló que Energy Fuels está bombeando la contaminación para extraerla.

Cuando aumentan los contaminantes, es difícil demostrar si se deben a causas naturales o a la actividad de la planta, ya que sustancias como el sulfato y el manganeso se encuentran de manera natural en el lecho rocoso local. Por eso Clow, la compañía y los funcionarios estatales debaten continuamente si las lagunas de relaves tienen filtraciones.

Lo que nadie discute es que la planta produce residuos radiactivos y que, una vez generados, pueden permanecer durante decenas de miles de años.

Lehi siguió el arroyo hasta donde termina en una gruta curva: el sitio de Entrance Spring. El agua brotaba lentamente de una pared de roca hacia una poza, ofreciendo un alivio fresco frente al calor del desierto. Lehi miró maravillado el musgo verde empapado por las gotas.

Descendiente de curanderos tradicionales, Lehi dijo que siente el deber de proteger el paisaje como lo hicieron sus antepasados, aunque actualmente la tribu no utilice este manantial como fuente de agua potable.

“El agua es vida”, dijo Lehi, “porque de ahí venimos todos”.

A photo of Malcolm Lehi reaching down to touch the water of Entrance Spring.
Lehi toca el agua fresca de Entrance Spring. (Melissa Bailey for ³Ô¹Ï²»´òìÈ)

Este artículo recibió apoyo de , una iniciativa periodística independiente con sede en el Center for Environmental Journalism de la Universidad de Colorado-Boulder.

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En algunas áreas de Florida, la violencia con armas de fuego impacta más en niños latinos y afroamericanos /es/noticias-en-espanol/en-algunas-areas-de-florida-la-violencia-con-armas-de-fuego-impacta-mas-en-ninos-latinos-y-afroamericanos/ Tue, 25 Aug 2026 12:40:45 +0000 /?p=2279185 JACKSONVILLE, Florida — Justo al oeste del río St. Johns, que divide racial y económicamente esta extensa ciudad, A’mahri Robinson, de 2 años, fue asesinado en brazos de su madre.

En marzo, Ladonna Johnson estaba meciendo a A’mahri para que se durmiera cuando recibió un disparo en la cabeza con un arma que la mujer tenía para protegerse.

A’mahri adoraba salir al aire libre y pasear con su carrito. Su madre describió al pequeño como “dulce” y “cariñoso”. Cuando estaba cerca, dijo, “simplemente se sentía amor”.

El niño tenía una relación cercana con Steven Dodson Jr., el novio de su madre, quien había tomado el arma durante una discusión. En junio, Dodson, de 21 años, de asesinato y abuso infantil agravado y fue condenado a cadena perpetua.

A’mahri murió en uno de los lugares más violentos de Florida para los niños: Jacksonville. Esta ciudad tiene tres códigos postales que se encuentran entre los 10 peores del estado en cuanto a lesiones por armas de fuego en menores.

Cada año, cientos de niños son hospitalizados en Florida por heridas de bala y, en una proporción abrumadora, provienen de un número muy reducido de códigos postales, según halló un análisis exclusivo de datos hospitalarios realizado por ³Ô¹Ï²»´òìÈ y The Trace.

Los datos de facturación obtenidos de la Florida Agency for Health Care Administration muestran que, entre 2018 y 2024, más de 4.000 menores de 17 años o menos fueron hospitalizados por lesiones causadas por armas de fuego: alrededor de 1.5 por día.

Las redacciones recopilaron datos que los hospitales del estado utilizan para cobrar a las compañías de seguros o al gobierno. La información no identifica a los pacientes, pero incluye detalles sobre dónde vivían, además de su edad, raza y otros datos demográficos.

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A’mahri Robinson, de 2 años, fue asesinado mientras estaba en brazos de su madre en marzo. (Ladonna Johnson)

El número de niños asesinados en Jacksonville ha crecido tanto que , Families of Slain Children, construyó un monumento llamado “Wall of Compassion” —Muro de la Compasión— que contiene los nombres de cientos de personas muertas por disparos en la ciudad. Los organizadores instalaron un segundo muro cercano que ya se está llenando de nombres.

Las cifras reflejan cómo la larga historia de discriminación racial de Florida y sus leyes permisivas sobre armas de fuego perjudican la salud pública, según investigadores, funcionarios, activistas comunitarios y padres que han perdido a sus hijos.

En Jacksonville, los niños recibieron disparos con mayor frecuencia en vecindarios racialmente segregados, un legado de la discriminación promovida por el estado a principios del siglo XX en la vivienda, la banca y la inversión.

En la actualidad, estas zonas sufren la contaminación de antiguos incineradores de basura administrados por la ciudad, terrenos llenos de desperdicios, viviendas deterioradas, pobreza y otros problemas que los líderes locales llevan más de 50 años prometiendo solucionar.

Casi todos los códigos postales de Florida con las tasas más altas de lesiones por armas de fuego entre niños tienen grandes poblaciones afroamericanas o latinas.

Quizás en ningún otro lugar sea tan evidente el impacto de la violencia armada como en UF Health Jacksonville, un hospital de la red de seguridad y el único centro de trauma de nivel I del noreste de Florida.

Como jefe de cirugía de cuidados agudos, ve de primera mano el daño causado por las armas.

“Lo ves día tras día”, dijo Madbak. “Trabajo esta noche y sospecho que veré a un par de víctimas”.

, pediatra de UF Health y ex director de salud del condado de Duval, que incluye Jacksonville, dijo que los líderes estatales y locales no han abordado lo que denominó las “causas fundamentales” de las lesiones y muertes prevenibles por armas de fuego, como la pobreza, la falta de oportunidades y el abandono.

“La conclusión es que a nadie le importan una m… estos jóvenes”, dijo Goldhagen.

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La organización sin fines de lucro de Jacksonville “Families of Slain Children” ha construido un monumento llamado “Muro de la Compasión”, que recoge los nombres de cientos de personas que han perdido la vida a causa de la violencia armada en la ciudad. (Daniel Chang/³Ô¹Ï²»´òìÈ)

Las víctimas de la violencia armada y sus familias enfrentan de depresión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático y otros problemas de salud mental.

A lo largo de la historia de Estados Unidos, los gobiernos locales han ubicado plantas industriales, y autopistas en vecindarios negros, aun cuando las con mayores riesgos de enfermedades cardiovasculares y respiratorias, cáncer, partos prematuros y violencia armada.

Sin embargo, el Departamento de Salud de Florida no considera a la violencia armada una amenaza para la salud pública, dijo Goldhagen, a pesar de que las armas de fuego son la de niños y adolescentes en el país.

El (State Health Improvement Plan), un conjunto de objetivos desarrollado por el departamento de salud y un comité asesor, no menciona las armas de fuego, el daño que causan a los niños ni medidas para reducir las muertes y lesiones entre los jóvenes.

En cambio, sus objetivos incluyen prevenir o reducir las muertes súbitas e inesperadas de bebés y los ahogamientos de jóvenes, las visitas a las salas de emergencia por accidentes automovilísticos y las hospitalizaciones por lesiones cerebrales traumáticas.

Ninguna de las personas con autoridad para abordar esta crisis de salud pública aceptó hablar con ³Ô¹Ï²»´òìÈ sobre la violencia armada y su impacto en los niños de Jacksonville: ni el Departamento de Salud de Florida, ni el gobernador Ron DeSantis, ni la alcaldesa Donna Deegan, ni 18 de los 19 miembros del Concejo Municipal de Jacksonville.

Solo respondió el concejal Jimmy Peluso. Dijo que durante mucho tiempo la ciudad ha ignorado las necesidades de los vecindarios con altas tasas de lesiones por armas de fuego entre niños.

“Muchos de estos vecindarios simplemente sienten que la riqueza los abandonó”, dijo, “y la ciudad no llegó para hacer todo el trabajo que necesitaban”.

DeSantis, republicano, ha pedido públicamente pocas restricciones sobre la manera en que las personas compran o portan armas. que permite a los residentes de Florida portar armas ocultas sin permiso.

Cuando el entonces cirujano general de Estados Unidos, Vivek Murthy, declaró en 2024 que la violencia con armas de fuego era una crisis de salud pública, DeSantis calificó la advertencia como un .

DeSantis dijo que Florida no seguiría las recomendaciones, que incluían políticas como verificaciones universales de antecedentes para la compra de armas y requisitos para su almacenamiento seguro.

Molly Best, vocera de DeSantis, rechazó una solicitud de entrevista y no respondió preguntas sobre las políticas del gobernador sobre las armas.

“No existe una agenda para poner fin a la violencia armada en el estado de Florida”, dijo Jean Francis, ex enfermera pediátrica que dirige el capítulo de Jacksonville de Moms Demand Action, parte de una organización sin fines de lucro que promueve leyes más estrictas sobre armas de fuego.

Investigaciones han vinculado el aumento de las muertes de menores por armas de fuego entre 2011 y 2023 con las políticas estatales sobre armas.

Los estados con políticas permisivas, como las leyes de “stand your ground” —que permiten usar fuerza letal en determinadas circunstancias— y las que permiten portar armas abiertamente, registraron tasas más altas de muertes de niños por armas de fuego que los estados con regulaciones más estrictas, como restricciones sobre las armas y la edad, según un estudio publicado en .

A white woman stands outside by a tree surrounded with flowers.
Kim Crow es la abuela de Bryce Williams, quien falleció a los 17 años tras recibir un disparo en un parque de un vecindario de un suburbio de Orlando en 2018. Crow afirma que la muerte de su nieto ha dejado un vacío en su vida. “Ya no soy la misma”, dijo. (WFTV)

El estudio ubicó a Florida entre un grupo de 30 estados con las políticas sobre armas más permisivas. Cuatro estados con leyes estrictas similares —California, Maryland, Nueva York y Rhode Island— registraron una disminución de las muertes de menores por armas de fuego durante el mismo período.

La impide que las ciudades y los condados adopten medidas de seguridad sobre armas más estrictas.

Las muestran que los niños que viven en vecindarios desfavorecidos tienen hasta 20 veces más probabilidades de sufrir heridas por armas de fuego que sus pares en las zonas con mayores ventajas socioeconómicas.

“Es desalentador”, dijo Madbak. UF Health Jacksonville atendió en 2024 a 255 pacientes con heridas de bala, incluidos 32 de 17 años o menos, dijo.

En 2025, el hospital atendió a 269 pacientes por lesiones causadas por armas de fuego, incluidos 22 menores de 18 años, según Dan Leveton, vocero del hospital. Hasta el 19 de agosto de este año, el hospital había atendido a 137 pacientes por heridas de bala, incluidos 18 de 17 años o menos.

Prevenir la violencia armada “no debería ser un tema político, aunque lo es”, dijo Madbak, y agregó que hay mucho margen para una defensa más efectiva de las medidas de prevención de la violencia.

“Es realmente un problema estadounidense”, dijo Madbak, “y nuestro estado se ha visto tremendamente afectado por este tipo de violencia”.

El dolor de madres, abuelas y tías

En Orlando, un código postal —32805— tuvo la tasa más alta del estado de menores de 18 años hospitalizados por heridas de bala entre 2018 y 2024: un total de 25 menores, o 125,8 por cada 100.000 habitantes.

El día de Año Nuevo de 2018, Bryce Williams, de 17 años, en un parque de Casselberry, un suburbio de Orlando. Fue encontrado muerto después de que su Kia azul se estrellara contra una casa cerca del parque.

La muerte de Williams devastó a su familia, contó su abuela, Kim Crow, a WFTV en Orlando.

“Primero, no puedes creer que alguien te haya sido arrebatado de una manera tan violenta”, dijo Crow. “Es desgarrador”.

En abril, Daesean Moctezuma Orland, de 18 años, mientras asistía a una fiesta en una casa en las afueras de Orlando. Otras dos personas heridas en el tiroteo fueron trasladadas al hospital. La policía arrestó a un adolescente de 16 años aproximadamente un mes después y lo acusó de la muerte de Moctezuma Orland.

Su abuela, Lizzy Moctezuma, dijo a WFTV que un amigo de su nieto la llamó a ella y a su hija, Noemi Moctezuma, para decirles que le habían disparado. Las mujeres recorrieron cuatro hospitales, incluido uno en Tampa, buscándolo.

“Mi vida cotidiana quedó destrozada”, dijo Lizzy Moctezuma. “Es difícil trabajar. Te sientas y ves las noticias. Y piensas: Dios mío, ahí hay otro niño que muere por la violencia con armas”.

“Es un agujero en el pecho, un agujero en la mente”, dijo Noemi Moctezuma. “Es como el vacío más grande que puedas imaginar, un vacío que ni siquiera los momentos más felices pueden llenar”.

Jacksonville, una ciudad de alrededor de 1 millón de habitantes, es particularmente peligrosa para los niños que viven en las zonas al norte y al oeste del centro.

Entre las víctimas se encuentran asesinado a tiros mientras jugaba frente a una casa; que recibió un disparo mortal cuando regresaba de una prueba de fútbol americano; y que murió por una bala perdida mientras estaba sentada en un auto estacionado.

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Iveliz Moctezuma, abuela de Daesean Moctezuma Orland, quien murió tras recibir un disparo a los 18 años durante una fiesta en una casa en Davenport, Florida, en abril. “Fue la noche más difícil de mi vida”, dijo. “Nos lo arrebataron”. (Keary Croskrey/WFTV)

Defensores de las víctimas dijeron que la violencia armada ha destruido cualquier sensación de normalidad para familias y vecindarios enteros. Las madres en duelo temen los fuegos artificiales y otros ruidos fuertes que se parecen a disparos. Dijeron que mientras lidian con sus propias emociones, a veces tienen dificultades para ayudar a sus otros hijos a afrontar la pérdida.

“Cuando escuchas sus historias, piensas: ‘Esto es lo peor que he oído en mi vida’”, dijo Francis, “hasta que escuchas la siguiente”.

Horas después de graduarse de Raines High School en Jacksonville en mayo de 2022, , de 18 años, fue asesinado a tiros cuando llegaba a la celebración de un amigo. Fields estaba entrando a la fiesta cuando se acercó un auto y alguien abrió fuego, contó su madre, Yvonne Fields, a Action News Jax.

Fields, defensa de línea del equipo de fútbol americano de su escuela secundaria, había recibido una beca completa para jugar en Keiser University, en West Palm Beach. Sus padres estaban organizando una fiesta para el día siguiente para celebrar su graduación.

“Todo el mundo lo quería”, dijo Yvonne Fields sobre su hijo menor, a quien describió como “el alma de la fiesta”.

“A Rashaud le encantaba bailar. Contaba chistes. Era divertido”, dijo Fields.

En ese momento, Rashaud Fields era al menos la novena víctima de homicidio de entre 17 y 19 años en la ciudad ese año, según el periódico local . Yvonne Fields dijo que ha mantenido la habitación de su hijo exactamente como él la dejó el día de su muerte. Todos los días huele una de sus camisetas.

“Sé que no va a volver”, dijo, “pero puedo sentir su espíritu”.

Dos días después de celebrar su cumpleaños número 18, Maurice Hobbs murió baleado en enero de 2017 mientras esperaba que su madre fuera a recogerlo.

“Yo estaba a menos de una cuadra”, dijo Latasha Hobbs a Action News Jax.

Cantante, rapero y poeta, Maurice Hobbs quería dedicarse a la música y lanzar una línea de ropa. Soñaba con ganar suficiente dinero para regalar una casa a cada integrante de su familia, para que todos pudieran vivir en la misma calle.

Su madre recordó que celebraron su cumpleaños con pastel y bailando en la cocina, y también recordó su reacción al cumplir 18 años.

“Me dijo: ‘Dios mío, mamá, llegué a los 18’”, contó Latasha Hobbs. “Así que es difícil aceptar que mi bebé no llegó a los 19. No es justo. Mi bebé merece estar aquí”.

Pamela Howard lleva casi dos décadas luchando con el dolor por el asesinato de su hijo Derrell Baker, a los 17 años.

Howard, madre de cinco hijos, describió a su hijo como un joven enérgico y un pilar para sus hermanos menores. Baker se destacaba en el fútbol americano, dijo, y estaba encaminado a graduarse de la secundaria a pesar de tener un trastorno grave por déficit de atención e hiperactividad.

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Yvonne Fields, de Jacksonville, habla sobre la muerte de su hijo, Rashaud Fields, de 18 años, quien murió tras recibir un disparo en mayo de 2022 durante una fiesta de graduación de secundaria. (Kevin Jordan/Action News Jax)

Alguien le disparó a Baker en septiembre de 2008 mientras caminaba hacia la escuela. Una persona que pasaba por el lugar lo encontró al costado de la carretera.

Howard pensaba que Baker estaba en la escuela y luego en la práctica de fútbol americano. La familia se enteró de que algo podía haber sucedido solo cuando uno de sus hermanos escuchó que le habían disparado.

Howard llamó a hospitales de la zona buscando a su hijo. Cuando finalmente lo encontró en UF Health Jacksonville, ya era demasiado tarde: había muerto horas antes.

“No recuerdo nada después de que me dijeron” que había muerto, dijo Howard. “Mis amigos dicen que solo me escucharon gritar”.

Para Fields, Hobbs y Howard, la muerte repentina e inesperada de sus hijos dejó una herida profunda. La falta de respuestas es dolorosa. La policía no ha realizado arrestos en ninguno de los casos.

“Cuando tenga justicia”, dijo Yvonne Fields, “quizás pueda encontrar un poco de paz”.

Principal causa de muerte

, jefe de cirugía pediátrica y trauma del Children’s Hospital de Philadelphia, dijo que debe existir voluntad en las capitales estatales para regular las armas de fuego y proteger a los niños de esta violencia.

Nance fue coautor de una publicada en JAMA Pediatrics que encontró que el número de estados en los que las armas de fuego eran la principal causa de muerte de niños y adolescentes aumentó de cero entre 2004 y 2008 a 24 entre 2019 y 2023.

Las muertes de niños en accidentes de auto, que alguna vez fueron la principal causa de muerte en ese grupo, han disminuido principalmente gracias a medidas de seguridad adoptadas por gobiernos y fabricantes de automóviles, dijo, desde normas sobre cinturones de seguridad y límites de velocidad hasta bolsas de aire y frenos antibloqueo.

“Ese progreso ha sido bastante generalizado en todo Estados Unidos”, dijo, “pero con las armas de fuego la situación varía enormemente de un lugar a otro”.

Las armas no están sujetas a estándares federales de seguridad, señaló Nance. No están reguladas por la Consumer Product Safety Commission, la agencia federal encargada de proteger al público de productos peligrosos, y no pueden retirarse del mercado como sucede con juguetes o automóviles inseguros.

“Realmente no hemos hecho casi nada para cambiar la trayectoria de las lesiones por armas de fuego entre los niños”, dijo Nance.

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Latasha Hobbs recibe un abrazo durante una concentración para poner fin a la violencia armada en Jacksonville, el 27 de agosto de 2018. Su hijo, Maurice Hobbs, murió tras recibir un disparo dos días después de celebrar su cumpleaños número 18, en enero de 2017. (Joe Raedle/Getty Images)

Goldhagen, el pediatra de UF Health, dijo que los líderes de Jacksonville intentaron abordar la violencia armada mediante Jacksonville Journey, una iniciativa lanzada en 2008 —cuando el condado de Duval tenía la tasa de homicidios más alta de Florida— durante la administración del ex alcalde John Peyton.

El programa, dirigido a niños en riesgo de violencia, ofrecía mentores, campamentos de verano, capacitación laboral y estrategias no policiales, como proyectos para mejorar los vecindarios y programas en centros comunitarios. Journey también colaboraba con la Oficina del Sheriff de Jacksonville en intervenciones dirigidas a pandillas y enfocadas en los jóvenes.

Las autoridades atribuyeron a la iniciativa una reducción de casi el 40% de los homicidios en el condado de Duval durante sus primeros cuatro años.

Después de que Peyton dejara el cargo en 2011, el presupuesto del programa, de aproximadamente $15 millones, se redujo a $8.6 millones en 2012 y a unos $2.3 millones en 2014. Reducido, el programa terminó combinándose con otra iniciativa infantil para formar , que utiliza fondos municipales, estatales y federales para financiar servicios para jóvenes y programas de intervención.

Duval es el único condado grande de Florida que no cuenta con un impuesto destinado específicamente a financiar servicios para niños, incluidos programas para reducir la delincuencia juvenil.

Los líderes de la ciudad creen que “la seguridad pública se trata de bomberos y policía, pero no de servicios sociales”, dijo Vicki Waytowich, directora ejecutiva de , una organización sin fines de lucro financiada mediante subvenciones y contratos que ofrece servicios de salud y justicia juvenil a niños y familias de Jacksonville.

“No existe absolutamente ninguna voluntad política de hacer algo que se parezca remotamente a un impuesto para financiar servicios infantiles”, dijo.

En 2024, el financiamiento de Cure Violence, un programa de prevención de la violencia armada que intentaba resolver conflictos entre jóvenes antes de que terminaran en tiroteos. Un informe de la Oficina del Inspector General de la ciudad señaló que el programa y de prácticas financieras adecuadas.

“Tenemos un sistema de salud pública que no aborda esto como un problema de salud pública o de salud de la población”, dijo Goldhagen.

Waytowich dijo que el crimen es un síntoma de problemas mucho más profundos en el norte de Jacksonville, desde el deterioro de los vecindarios hasta el trauma generacional y la falta de oportunidades laborales.

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Pamela Howard ha pasado casi dos décadas tratando de ayudar a la policía a encontrar a la persona que mató a su hijo Derrell Baker, de 17 años, mientras caminaba hacia la escuela en 2008. (Malcolm Jackson for ³Ô¹Ï²»´òìÈ)

“Realmente no tenemos los fondos para abordar las causas fundamentales”, dijo. “Lo que estamos haciendo es poner una curita sobre los problemas”.

A diferencia de Mandarin, un vecindario predominantemente blanco del sur de Jacksonville con fácil acceso a unos siete supermercados, los niños del norte de la ciudad tienen una alimentación deficiente, agregó Waytowich, y muchos caminan más de una milla para llegar a la escuela.

“Podemos ver que los niños no tienen esperanza”, dijo Waytowich. “Cuando los jóvenes creen que van a morir a los 21 años, ¿de qué sirven los talleres para establecer metas y preparar un currículum?”

En 2025, la alcaldesa de Jacksonville, Deegan, lanzó un programa para abordar la violencia armada llamado .

Pero, al igual que su predecesor, Journey Forward no cuenta con una fuente de financiamiento permanente y específica.

Un recuerdo difícil

Ladonna Johnson contó que, el 22 de marzo, terminó su relación con Dodson porque vio que él estaba compartiendo en su teléfono celular información sobre su ubicación con otras mujeres.

Johnson dijo que entró en una habitación donde A’mahri y su hermana estaban viendo televisión y sentó a su hijo en su regazo. Dijo que Dodson la siguió, entró en un clóset y sacó el arma.

“No dejaba de preguntarme: ‘¿Qué vamos a hacer?’”, dijo Johnson.

Momentos después, Johnson escuchó un fuerte estruendo. Su hija comenzó a llorar.

Ambas necesitarán terapia, dijo. Johnson está decidida a preservar la memoria de A’mahri: “Quiero que la gente sepa lo adorable y dulce que era mi hijo”.

Aun así, dijo: “Siento que nunca voy a estar bien”.

Metodología

Para determinar que más de 4.000 menores de 18 años habían recibido atención en hospitales de Florida por heridas de bala entre 2018 y 2024, The Trace y ³Ô¹Ï²»´òìÈ analizaron dos conjuntos de datos obtenidos de la Florida Agency for Health Care Administration mediante una solicitud de información:

  • En el archivo de los departamentos de emergencia, que contenía registros de 67.565.314 visitas a salas de emergencia que no resultaron en una hospitalización, identificamos 37.415 casos de heridas de bala utilizando la de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
  • En el archivo de pacientes hospitalizados, que contenía registros de 21.857.664 visitas hospitalarias en las que los pacientes fueron internados, identificamos 28.149 casos de heridas de bala utilizando la definición de los CDC.

Definimos como niños a las personas de 17 años o menos y filtramos la columna correspondiente a la edad de los pacientes. Así determinamos que 2.340 menores habían recibido atención en salas de emergencia y 1.684 habían sido hospitalizados por heridas de bala. Para evitar contar dos veces a una misma persona, excluimos del archivo de emergencias a los pacientes cuyos registros indicaban que habían sido trasladados a otro centro para su hospitalización.

Los desgloses demográficos se elaboraron utilizando las columnas de raza y origen étnico de los conjuntos de datos.

Para examinar la distribución geográfica del impacto de la violencia armada, agrupamos a los menores con heridas de bala según el código postal proporcionado.

Es importante señalar que este código postal corresponde al lugar de residencia del menor, no al lugar donde ocurrió el tiroteo. Un pequeño número de niños tenía códigos postales de otros estados o códigos utilizados para indicar que no tenían vivienda o provenían de otro país. Estos menores están incluidos en los totales estatales de niños atendidos en hospitales de Florida, pero no en los resultados por código postal.

Estos datos no incluyen a los niños que recibieron disparos pero murieron en el lugar de los hechos o antes de llegar al hospital, ni a aquellos que nunca recibieron atención médica.

³Ô¹Ï²»´òìÈ data editor Holly K. Hacker contribuyó con esta investigación.

Este artículo fue producido por ³Ô¹Ï²»´òìÈ, The Trace, Action News Jax en Jacksonville y WFTV en Orlando.

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Medicare paga menos por la cirugía de cataratas. Oftalmólogos eligen usar la técnica con láser que es más lucrativa /es/noticias-en-espanol/medicare-paga-menos-por-la-cirugia-de-cataratas-oftalmologos-eligen-usar-la-tecnica-con-laser-que-es-mas-lucrativa/ Mon, 24 Aug 2026 13:04:05 +0000 /?p=2279253 Tammy Chalala, una nutricionista jubilada de Nueva York, quedó encantada con los resultados de sus cirugías de cataratas, que le permitieron alcanzar una visión cercana a 20/20.

Dijo que pagó de su bolsillo casi 4.000 dólares por las dos cirugías que se realizó el año pasado porque eligió que su médico utilizara un láser como parte del procedimiento.

Chalala, de 69 años, eligió ese método en lugar del bisturí tradicional después de investigar en internet y consultar con sus médicos, convencida de que le ofrecería el mejor resultado. “Parecía la mejor opción”, dijo.

La cirugía de cataratas —una de las operaciones más comunes que paga Medicare— generalmente deja a los afiliados con unos pocos cientos de dólares de gastos de bolsillo. Algunos pacientes pagan más para que también les corrijan la visión durante el procedimiento.

Pero, como Chalala, un número creciente de esos pacientes está pagando aún más de su bolsillo simplemente porque acepta que su médico utilice un láser en lugar del método tradicional con bisturí.

Ambos métodos son seguros y pueden reducir significativamente o eliminar la necesidad de que los pacientes usen lentes.

Sin embargo, muchos médicos dicen que el láser permite realizar cortes más precisos que el bisturí. Según ellos, el método con láser ofrece más opciones a los pacientes y permite recuperar parte de los ingresos perdidos ya que Medicare ha ido reduciendo gradualmente lo que paga a los médicos por las cirugías de cataratas.

Otros, como Oliver Schein, oftalmólogo de Johns Hopkins Medicine, señalan el fuerte incentivo económico para utilizar el láser, ya que el equipo puede costarle a una práctica médica hasta 500.000 dólares.

Schein dijo que sus colegas utilizaron el láser durante algunos años después de que surgió esta tecnología, pero no observaron ningún beneficio en comparación con la cirugía tradicional de cataratas. Aun así, el láser no causa daño y ofrece buenos resultados a los pacientes.

“Esa es una combinación muy poderosa para un cirujano”, dijo Schein. Pero, al final, agregó, la mayoría de los pacientes cree que pagar más les dará un mejor resultado.

Medicare paga a los médicos alrededor de 520 dólares por un procedimiento estándar de cataratas, aproximadamente un 20% menos que hace una década. Esa tarifa incluye las consultas antes y después de la cirugía.

Aunque Medicare generalmente prohíbe a los médicos cobrar a los pacientes por encima de lo que paga el programa gubernamental, se les permite cobrar un monto adicional por el uso del láser cuando se utiliza para mejorar la visión, porque la mayoría de las correcciones de la visión no están cubiertas por el Medicare tradicional.

Específicamente, los médicos pueden cobrarles a los pacientes cuando utilizan el láser para colocar lentes premium o corregir el astigmatismo. Por lo general, cobran entre 1.000 y 3.000 dólares por ojo por el uso del láser.

Los afiliados a Medicare también pagan de su bolsillo los lentes premium que pueden eliminar la necesidad de usar anteojos para leer o ver de lejos, con costos que oscilan entre .

Las aseguradoras privadas, incluidas las que ofrecen planes Medicare Advantage, generalmente siguen las normas de cobertura de Medicare.

Las que, para una cirugía estándar de cataratas, el láser no ofrece mejores resultados que el bisturí.

La Academia Estadounidense de Oftalmología (American Academy of Ophthalmology), la organización de médicos y cirujanos oftalmólogos más grande del mundo, : “Los estudios no muestran que la cirugía con láser produzca menos complicaciones. Tampoco han encontrado que la cirugía con láser ofrezca mejores resultados”.

Casi el 12% de los 5 millones de cirugías de cataratas que se realizan anualmente en el país son asistidas por láser, y esa cifra ha ido en aumento, según Market Scope, una empresa de St. Louis que proporciona datos sobre el mercado oftalmológico.

“Todos ganan, tanto el paciente como el médico”, dijo Kevin Miller, profesor de oftalmología de UCLA. “El médico gana un poco más además del reembolso de Medicare; la industria obtiene dinero para desarrollar nuevas tecnologías; y la sociedad se beneficia porque estos pacientes ya no necesitan comprar anteojos”.

A los 80 años, más de la mitad de los estadounidenses han tenido cataratas, una condición que provoca visión borrosa y dificultades para ver de noche. La mayoría de las cataratas se desarrolla lentamente como parte del proceso de envejecimiento, cuando las proteínas y fibras del cristalino del ojo se degradan y se agrupan.

Durante décadas, los médicos han utilizado bisturíes para realizar cirugías de cataratas, un procedimiento que consiste en retirar la catarata y reemplazar el cristalino natural opaco por uno artificial transparente.

Barbara Cobuzzi, de 71 años, consultora de facturación médica con cobertura de Medicare tradicional, necesitó una cirugía de cataratas el año pasado. Cuando su oftalmólogo en Nueva Jersey le recomendó operarse con láser, lo que le costaría 1.500 dólares por ojo, decidió buscar una segunda opinión. “Sentí que estaba tratando de engañarme”.

Cobuzzi dijo que el segundo médico realizó el procedimiento sin láser y que quedó satisfecha con los resultados, entre ellos, que ya no necesita anteojos para ver de lejos.

“Los médicos están utilizando el láser para ganar dinero”, añadió.

Vance Thompson, oftalmólogo y expresidente de la American Society of Cataract and Refractive Surgery, dijo que algunos pacientes quieren el láser porque permite realizar la cirugía con mayor precisión, mientras que otros lo eligen para evitar la necesidad de usar anteojos.

Dijo que conversa con los pacientes sobre las ventajas del láser y les permite decidir qué método es el adecuado para ellos. “Merecen recibir información sobre todas sus opciones”, dijo Thompson.

Aproximadamente la mitad de los pacientes de su práctica en Sioux Falls, Dakota del Sur, eligen el láser, frente a alrededor del 10% hace una década, dijo.

Sin embargo, el láser no es adecuado para todos los pacientes, incluidos aquellos que tienen cicatrices en la córnea o pupilas pequeñas, señaló Thompson.

Es difícil demostrar los beneficios del láser porque la cirugía tradicional de cataratas ya es segura y eficaz, con bajas tasas de infección, dijo Barrett Eubanks, un oftalmólogo formado en Estados Unidos que ejerce en Toronto.

Según su experiencia, en comparación con el método tradicional, el uso del láser facilita la colocación de lentes premium o la extracción de ciertos tipos de cataratas. Esto se debe a que el láser puede realizar exactamente el corte para el que fue programado, a diferencia de la mano humana.

Miller, el oftalmólogo de UCLA, dijo que el láser ayuda a generar ingresos para su práctica a medida que los reembolsos de Medicare continúan disminuyendo. “Uno de los problemas de la oftalmología es que todos están haciendo malabares para poder mantener sus consultorios funcionando”, dijo.

Miller señaló que su práctica ofrece cirugía de cataratas con láser desde hace varios años. Comparó la elección con comprar un Toyota Camry o un Lexus. “Los dos te llevan adonde quieres ir, pero uno te lleva con una sensación premium y asientos de cuero”, dijo.

Aseguró que sus pacientes saben que pueden elegir la cirugía sin láser. “No presionamos a nadie para que haga nada”, dijo Miller.

En su práctica, ubicada en una zona acomodada de Los Angeles, dijo que el 80% de los pacientes opta por la cirugía de cataratas con láser. “Lo que se compra con el láser es precisión y reproducibilidad, porque cada corte del láser es exactamente igual”, dijo. “No mejora la visión”.

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¿Quieres participar en un ensayo clínico? Esto es lo que debes saber sobre los obstáculos /es/noticias-en-espanol/quieres-participar-en-un-ensayo-clinico-esto-es-lo-que-debes-saber-sobre-los-obstaculos/ Mon, 24 Aug 2026 09:11:00 +0000 /?p=2279309 Conectar a las personas con ensayos clínicos es complicado. Incluso cuando alguien encuentra uno que parece adecuado, puede enfrentarse a una serie de obstáculos, entre ellos la distancia geográfica, los costos y el tiempo que requiere participar.

El simple hecho de encontrar un ensayo apropiado puede representar una enorme barrera.

En una en línea realizada a más de 2.000 adultos, el 71% de los pacientes con afecciones crónicas dijo que probablemente participaría en un ensayo clínico si tuviera la oportunidad. Pero dos tercios dijeron que su proveedor de atención médica nunca había hablado con ellos sobre ensayos clínicos.

Según que utilizó datos de 2020, solo el 9% de los adultos dijo haber sido invitado alguna vez a participar en uno.

Los ensayos clínicos son esenciales para desarrollar tratamientos médicos nuevos y eficaces. Pero recopilar datos de personas en situaciones reales, necesarios para obtener la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para medicamentos, dispositivos y otras intervenciones, puede ser una tarea ardua.

Según , hasta el 86% de los ensayos clínicos no alcanza sus objetivos de reclutamiento dentro del período previsto para el estudio.

Conseguir que las personas se inscriban no es el único desafío.

“El reclutamiento es una cosa; lograr que los participantes permanezcan en el ensayo es otra”, dijo Alan Balch, presidente de la junta ejecutiva de Patient Advocate Foundation, que cuenta con y ofrece abundante material educativo en internet. “Cada punto de contacto es una oportunidad para que surjan problemas de acceso y asequibilidad”.

La necesidad de mejorar la participación de los pacientes en los ensayos clínicos no es una preocupación nueva, pero está despertando un renovado interés.

En junio, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) para agilizar y mejorar la investigación clínica en Estados Unidos. La iniciativa incluyó una sobre la posibilidad de modificar las normas federales que actualmente desalientan a algunos patrocinadores de ensayos a pagar a los participantes gastos como viajes y alojamiento.

En julio, un grupo de casi 200 organizaciones de defensa de los pacientes y de salud pública a los senadores que patrocinan la Ley de Modernización de los Ensayos Clínicos (Clinical Trial Modernization Act), instándolos a aprobarla.

El proyecto de ley permitiría que los patrocinadores de los ensayos cubrieran los gastos médicos de los participantes, como deducibles y copagos de los seguros, y gastos no médicos, como viajes y cuidado infantil. También excluiría de los impuestos federales hasta $2.000 en asistencia económica para participar en ensayos clínicos, para que las personas no corrieran el riesgo de perder su elegibilidad para Medicaid u otros programas basados en los ingresos por haberse inscrito.

Mientras continúan estos esfuerzos para mejorar los ensayos clínicos y la participación de los pacientes, estas son las respuestas a algunas preguntas sobre cómo funciona actualmente el sistema y qué pueden hacer los pacientes si desean participar.

¿Por qué ser un conejillo de Indias? Comprende los hechos

En algunos ensayos, ciertos participantes reciben un nuevo medicamento o terapia que está siendo investigado, mientras que otros reciben un placebo sin efecto físico.

Pero existen . Algunos, por ejemplo, prueban diferentes combinaciones de medicamentos. También pueden evaluar dispositivos médicos, medidas preventivas como vacunas o cambios en el estilo de vida. Otros estudian métodos para detectar o diagnosticar enfermedades.

Para las personas con enfermedades muy graves, un ensayo clínico puede ofrecer la mejor esperanza de prolongar la vida o mejorar su calidad.

“El cáncer suele ser una enfermedad mortal, y los ensayos clínicos ofrecen la oportunidad de probar algo que puede ser mejor o no”, dijo Mark Fleury, responsable de políticas sobre ciencia emergente de la American Cancer Society Cancer Action Network. “Si usted sabe que el tratamiento estándar existente ofrece una supervivencia promedio de ocho meses, quiere algo que le brinde una mejor oportunidad”.

Además, incluso si los pacientes no reciben la terapia que se está evaluando en el ensayo clínico, son monitoreados de cerca durante todo el estudio y reciben el estándar de atención de mayor calidad, algo a lo que quizás no tendrían acceso en otro lugar, dijeron defensores de los pacientes.

Algunas personas deciden participar en ensayos para contribuir al avance de la ciencia.

Geri, la esposa de Jim Taylor, murió de Alzheimer hace dos años, más de una década después de recibir el diagnóstico en 2012. La pareja se convirtió , y Taylor continúa con esa labor. Actualmente participa en tres ensayos observacionales sobre el Alzheimer que utilizan pruebas cognitivas y estudios por imágenes para seguir los cambios en su cerebro y compararlos con los cerebros de personas que han sido diagnosticadas con la enfermedad.

“La razón por la que lo hice es para poder explicarles a las personas, con cierta autenticidad y experiencia, cómo es participar en un ensayo”, dijo.

Cómo encontrar un ensayo clínico

A pesar del amplio interés en participar en ensayos clínicos, la mayoría de los pacientes no sabe cómo encontrar uno.

Y no necesariamente pueden contar con la ayuda de sus médicos. Según en línea realizada en marzo a poco más de 500 médicos de atención primaria, patrocinada por Patient Advocate Foundation, aunque el 86% de los encuestados dijo que era algo o muy probable que derivara a sus pacientes a un ensayo, solo el 37% lo había hecho alguna vez.

Cuando los médicos hablaban con sus pacientes sobre ensayos clínicos, generalmente era porque los propios pacientes habían preguntado por ellos (67%), no respondían al tratamiento estándar (65%) o su enfermedad estaba avanzando (55%).

Pero para los médicos con poco tiempo, identificar ensayos clínicos para los que sus pacientes podrían ser elegibles no es una tarea sencilla. Un oncólogo que trabaja en la comunidad, por ejemplo, normalmente tendría que hacer una búsqueda utilizando uno de los motores disponibles para localizar ensayos clínicos — es el más completo—, ingresar todas las características del paciente, revisar los ensayos que podrían ser apropiados y llamar al centro para preguntar si el estudio todavía acepta participantes, dijo Fleury.

“¿Y qué sucede si tiene éxito? Pierde a su paciente”, dijo.

Para los pacientes, buscar ensayos por su cuenta puede ser aún más difícil. Algunas organizaciones de defensa de los pacientes cuentan con navegadores, en persona o en línea, que pueden ayudarlos a identificar ensayos para los que podrían reunir los requisitos.

La Sociedad Americana del Cáncer, por ejemplo, tiene un servicio que ayuda a encontrar para cada paciente. Organizaciones como la y la ofrecen en sus sitios web información sobre ensayos específicos para determinadas enfermedades.

Si un hospital o centro de salud participa en un ensayo clínico, los pacientes que reciben atención allí suelen tener mayores posibilidades de inscribirse. Pueden pedir más información a su médico o al centro.

“La mayor parte del reclutamiento para un ensayo ocurre en el lugar donde se realiza el estudio”, dijo Balch.

Hay un ensayo, pero no puedes inscribirte

Gran parte de la investigación clínica en Estados Unidos se lleva a cabo en grandes centros médicos académicos, a menudo ubicados en áreas urbanas. Según expertos en ensayos clínicos, puede resultar difícil para los pacientes inscribirse en un estudio si no viven cerca del centro o no reciben atención médica allí.

Para participar en un ensayo, las personas generalmente tienen que reunirse periódicamente con los investigadores que lo realizan. También pueden necesitar análisis de sangre o estudios por imágenes regulares, o responder cuestionarios para monitorear su evolución.

“La principal barrera que impide que los pacientes participen en ensayos es la falta de ensayos clínicos en el lugar donde reciben atención”, dijo Fleury.

Un que examinó la participación de 8.893 pacientes con cáncer en ensayos clínicos encontró que más de la mitad (55,6%) no tenía disponible un ensayo para su tipo y etapa de cáncer en el centro médico donde recibía tratamiento. Otro 21,5% no cumplía con los criterios de elegibilidad de algún ensayo disponible.

Si un paciente encuentra un ensayo clínico en un lugar al que puede acceder y quiere ser considerado para participar, debe comunicarse directamente con los responsables del reclutamiento y preguntar, dijo Balch.

“Eso es apenas el comienzo”, dijo. Los pacientes también deben averiguar si cumplen con los requisitos de elegibilidad del ensayo y si su seguro cubre la atención, además de considerar cómo pagarán los posibles gastos médicos y no médicos.

Recientemente ha aumentado el interés por descentralizar el acceso a los ensayos clínicos, de manera que los pacientes puedan realizar al menos algunas de las actividades del estudio en su casa o, por ejemplo, en su centro oncológico local.

“Todavía no es algo común”, dijo Balch. Pero si la descentralización se expande, agregó, abrirá las puertas a más pacientes y a grupos de participantes más representativos.

Hay un ensayo, pero no puedes pagarlo

Cuando una persona participa en un ensayo clínico, el patrocinador del estudio cubre los costos directamente relacionados con el ensayo, incluido el medicamento o dispositivo que se está investigando.

Además, según la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA), la mayoría de los planes comerciales de salud están obligados a cubrir los de atención del paciente asociados con la participación en un ensayo clínico.

Pero eso no significa que los afiliados no tengan que pagar nada. Por lo general, siguen siendo responsables de los deducibles, copagos o coseguros correspondientes a la atención rutinaria que reciben durante el ensayo clínico. Y ACA no exige que los planes incluyan beneficios para proveedores fuera de la red. Esto significa que, si el ensayo clínico es patrocinado por un proveedor que está fuera de la red del paciente, es posible que el plan no cubra esos costos.

y tienen requisitos similares para la cobertura de los costos rutinarios relacionados con los ensayos clínicos.

Para algunos pacientes, los gastos adicionales pueden hacer que participar en un ensayo clínico quede fuera de sus posibilidades económicas. Los participantes pueden tener que pagar viajes hasta el lugar donde se realiza el estudio, estacionamiento, alojamiento, cuidado infantil o afrontar la pérdida de ingresos por ausentarse del trabajo.

“No debería haber un conjunto adicional de preocupaciones y desincentivos relacionados con los costos y la toxicidad financiera”, dijo , fundadora y directora ejecutiva de WSCollaborative, una consultora de atención médica. Selig también dirige el proyecto , cuyo objetivo es eliminar los gastos adicionales que enfrentan los pacientes que participan en ensayos.

Algunos patrocinadores de ensayos cubren estos gastos, pero es posible que no lo informen claramente desde el principio a los pacientes que están considerando participar.

Los pacientes deberían tomar la iniciativa y preguntar, dijo Selig. “Es posible que efectivamente haya ayuda disponible, y si la hay, debería aprovecharla”.

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Mientras reducen las vacunas infantiles, siguen sin encontrar vínculo con el autismo   /es/noticias-en-espanol/mientras-reducen-las-vacunas-infantiles-siguen-sin-encontrar-vinculo-con-el-autismo/ Tue, 18 Aug 2026 14:36:09 +0000 /?p=2275229 El presidente Donald Trump ordenó reducir las vacunas infantiles —culpando públicamente a la inmunización por el aumento de los casos de autismo—, aunque el principal funcionario de salud del país, Robert F. Kennedy Jr., no ha presentado pruebas que las vinculen con este trastorno.

Aunque la publicada el 10 de agosto no menciona directamente el autismo, la exigencia de Trump de limitar las recomendaciones de vacunación ha desconcertado por igual a organizaciones médicas, doctores y analistas políticos.

La directiva se emitió a menos de 90 días de las elecciones de medio término, que, según , podrían verse perjudicadas por la retórica antivacunas.

“El momento político, particularmente para los miembros republicanos en distritos competitivos, no es bueno”, dijo , ex congresista republicano y médico retirado.

La disposición de Trump a correr ese riesgo revela la impaciencia del presidente para que su secretario de Salud cumpla la promesa de identificar al responsable del marcado aumento de los diagnósticos de autismo.

Después de más de un año, Kennedy y sus aliados cercanos, todos críticos de las vacunas, han dejado pasar el plazo para ofrecer respuestas definitivas en una misión de investigación de varios millones de dólares rodeada de secretos, mientras el presidente vuelve a recurrir a teorías desacreditadas en sus ataques públicos contra las vacunas.

“Este es uno de los proyectos más privados de los que he oído hablar”, dijo Helen Tager-Flusberg, psicóloga que dirige la Coalition of Autism Scientists, sobre los esfuerzos de investigación de Kennedy en torno al autismo. “Lo están tratando como si fuera el Proyecto Manhattan en la década de 1940. No podría ser más turbio”.

La Casa Blanca no respondió a preguntas sobre qué investigaciones sustentan las opiniones del presidente ni qué vacunas podrían estar relacionadas con el autismo.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) dijo que la medida del presidente se basa en el anuncio de la agencia de enero, cuando informó que estaba reevaluando el calendario de vacunación del país y recomendó reducir las vacunas infantiles tomando como referencia las pautas de países comparables.

Sin embargo, ningún otro país comparable administra por separado la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola, como ahora ha ordenado el presidente.

“Como dijo el secretario, el HHS examinará todas las hipótesis biológicamente plausibles, seguirá la evidencia adondequiera que conduzca y hará públicos los hallazgos y las medidas en tiempo y forma”, dijo por correo electrónico Emily Hilliard, vocera del HHS.

El “gran día” de Trump

Trump se ha mostrado especialmente interesado en encontrar la causa del autismo. En agosto de 2025 dijo que sería “un día muy importante”, después de que Kennedy le asegurara que había identificado “claramente, casi con certeza” factores que causaban autismo y que pronto serían revelados públicamente.

Décadas de investigaciones y estudios científicos muestran que la genética es uno de los principales factores. —entre ellos la exposición prenatal a la contaminación, la edad del padre y la salud materna— también pueden desempeñar un papel.

Pero Kennedy ha rechazado de plano esa evidencia científica y con frecuencia ha calificado al autismo como una .

Como secretario de Salud, ha gastado en la búsqueda de las causas fundamentales, como parte de un esfuerzo de investigación que no ha ofrecido actualizaciones públicas sobre sus avances y ha brindado pocos detalles sobre quién, o incluso qué agencia, lo lidera.

No se ha consultado sobre el proyecto a organizaciones de defensa de las personas con autismo, científicos e investigadores. Tampoco a científicos de carrera que trabajan en las agencias federales de salud, según dos funcionarios cuyos nombres ³Ô¹Ï²»´òìÈ no publica porque no estaban autorizados a hablar oficialmente.

Las solicitudes para reunirse con Kennedy sobre este tema han sido ignoradas, dijo Delancy Allred, gerente de políticas públicas de la Autism Society.

“Nadie ha logrado llegar a Kennedy. Nadie ha llegado al nivel del secretario, que yo sepa”, dijo Allred. “Creo que le gusta aislarse con personas que pertenecen a su grupo”.

De hecho, Kennedy ha recurrido a aliados que durante años lo han acompañado en su cruzada contra las vacunas infantiles para dirigir los esfuerzos de investigación y estrategia de la agencia sobre el autismo. Es una prioridad para su asesora más cercana, , ex activista del medio ambiente y desde hace años, según fuentes que pidieron no ser identificadas. Spear no respondió a las solicitudes para hablar sobre el estudio del autismo.

William “Reyn” Archer III —ex funcionario de salud de Texas, ginecólogo-obstetra de formación y a quien Kennedy contrató como asesor principal— lleva meses obteniendo registros médicos de estadounidenses para que funcionarios políticos designados investiguen una posible relación entre las vacunas y el autismo.

Los Institutos Nacionales de Salud (NIH) bajo Trump también han otorgado alrededor de $50 millones en subvenciones a científicos de universidades de todo el país para investigar el autismo, aunque la mayoría de los estudios no tendrán conclusiones hasta dentro de algunos años.

En enero, Kennedy también renovó por completo el Comité Coordinador Interinstitucional sobre Autismo, un grupo poco conocido pero influyente, designando a 21 nuevos miembros. Entre ellos hay padres de niños autistas, escépticos de las vacunas y un médico que fue demandado por un tratamiento “peligroso” para el autismo.

El comité se ha reunido una sola vez durante el actual mandato de Trump.

A fines de julio, el comité publicó abruptamente un plan estratégico de 336 páginas que se hace eco de algunos de los argumentos de Kennedy: el documento sugiere que los investigadores federales se han concentrado demasiado en los vínculos genéticos con el autismo.

Los diagnósticos de autismo, una que afecta la manera en que las personas se comunican y se comportan, se han durante las últimas dos décadas. atribuyen parte de este aumento a y detección, a una definición más amplia del trastorno y al hecho de que las personas tienen hijos a edades más avanzadas.

Trump y Kennedy han afirmado falsamente que el aumento de los diagnósticos se limita a los niños estadounidenses, aunque los diagnósticos también han aumentado drásticamente y .

A pesar de sus esfuerzos por poner en marcha nuevas investigaciones, Kennedy no le ha dado a Trump una explicación concluyente de estos aumentos.

Durante en julio, Trump comenzó a presionar públicamente a su secretario de Salud sobre el tema cuando le preguntó: “¿Cómo va la investigación sobre el autismo?”.

Kennedy respondió: “Tendremos una respuesta para usted”, antes de que Trump lo interrumpiera.

“Eso es muy importante”, insistió el presidente.

La agenda de Kennedy sobre las vacunas se ha visto obstaculizada, en parte, por las disputas internas en la Casa Blanca. Entre bastidores, funcionarios llevan meses intentando frenar su agenda de vacunación en medio de una ola histórica de infecciones de sarampión.

Con la firma del 10 de agosto en la Oficina Oval, Trump dejó claro que la agenda de Kennedy sobre las vacunas sigue siendo una prioridad.

La firma también se produjo en un momento políticamente conveniente: el Senado acababa de iniciar un receso de cinco semanas, después de que la Casa Blanca consiguiera los votos necesarios para las confirmaciones de Erica Schwartz como directora de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y de Todd Blanche como fiscal general.

Los tropiezos de Kennedy

Muchas de las afirmaciones que Kennedy ha hecho hasta ahora sobre el autismo no han resistido el escrutinio científico.

El año pasado, el secretario de Salud dijo que el uso de Tylenol durante el embarazo podía provocar autismo. Un nuevo estudio publicado en la revista científica JAMA y revisado por pares refutó esa relación, un tropiezo político para Trump, quien había repetido públicamente la afirmación e instado a las mujeres a no tomar ese analgésico.

Kennedy también sugirió durante una reunión de Gabinete en octubre que la circuncisión podría ser una causa. Un publicado en agosto en JAMA Pediatrics no encontró evidencia de esa relación.

En 2025, Kennedy dijo en que de los CDC había vinculado la vacuna contra la hepatitis B con . Sin embargo, sus declaraciones tergiversaron los resultados: el al que se refería estudió posteriormente la exposición al timerosal en las vacunas y un mayor riesgo de autismo.

Kennedy en fondos para investigaciones que ya estaban en marcha y que buscaban las causas del autismo, incluidas posibles fuentes ambientales.

Cuando le pidieron detalles sobre el trabajo de la administración para estudiar el autismo, el director de los NIH, Jay Bhattacharya, reconoció que no se había llegado a ninguna conclusión durante una entrevista en , de CBS.

“Si me pregunta, como científico, si sé por qué hemos visto este aumento del autismo, le diré que no conozco la respuesta a esa pregunta”, dijo el 9 de agosto.

Al día siguiente, sentado en su escritorio en la Oficina Oval, Trump vinculó repetidamente el autismo con las vacunas justo antes de firmar la orden ejecutiva para reducir las vacunas infantiles.

Junto a Trump, Kennedy pareció decidido a atenuar las expectativas de que el HHS pudiera producir resultados rápidamente. Le dijo al presidente que estaba trabajando contra reloj para encontrar respuestas antes del final de su mandato.

“Señor presidente, usted nos ha dicho que quiere respuestas. Yo también”, dijo Kennedy. “Tenemos poco más de dos años para terminar el trabajo, y sé que usted está impaciente, y nosotros estamos avanzando con la urgencia que exige ese plazo”.

Aunque Trump ha afirmado varias veces que existe un vínculo entre el autismo y las vacunas, no ha revelado a cuál de las vacunas de rutina considera responsable, y durante el evento en la Casa Blanca elogió la vacuna contra la polio, calificándola de “increíble”.

Funcionarios de la Casa Blanca se negaron a responder preguntas sobre el estado de los esfuerzos de Kennedy para identificar la causa del autismo durante una llamada realizada unas horas más tarde.

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Cuando una sala de emergencias está pensada para adultos mayores /es/noticias-en-espanol/cuando-una-sala-de-emergencias-esta-pensada-para-adultos-mayores/ Tue, 18 Aug 2026 11:44:24 +0000 /?p=2275142 Habían sido unos meses muy duros. En mayo, Cynthia Tompkins fue hospitalizada por osteomielitis —una infección en los huesos— y luego pasó seis semanas en un centro de rehabilitación. “Fue una lucha, y no me recuperé muy bien”, contó.

Tompkins regresó a su casa en San Diego, pero todavía tomaba antibióticos, además de varios medicamentos para la diabetes, el dolor y los coágulos sanguíneos. La muerte de su esposo el año anterior y, recientemente, la de su mejor amiga, la habían dejado desanimada.

A principios de julio apareció un nuevo síntoma: vómitos intensos en tres ocasiones en un período de unas 24 horas. “Estaba completamente agotada”, recordó. “Me sentía cada vez más débil”. Una amiga que estaba de visita llamó a una ambulancia.

“Es el último lugar al que uno quiere ir: la sala de emergencias, la ER”, dijo Tompkins, de 75 años, maestra jubilada y ex directora de un programa para familias. Imaginaba que pasaría horas en una camilla incómoda, en un pasillo frío. Así que cuando llegó de madrugada a la sala de emergencias de UC San Diego Health, en La Jolla, “estaba hecha un manojo de nervios”, añadió.

Pero el lugar era muy distinto de lo que esperaba. Desde 2022, todas las ER para adultos de San Diego están acreditadas como departamentos de emergencias geriátricas, rediseñadas para responder a los riesgos y necesidades específicos de estos pacientes. Estudios recientes muestran que este enfoque puede entre los adultos mayores, además de disminuir los costos.

“Me llevaron directamente a una habitación”, contó Tompkins. Allí la pusieron en una camilla con un colchón más grueso para prevenir las escaras y le dieron mantas. “Me pusieron una vía intravenosa de inmediato porque necesitaba líquidos”, dijo.

Le gustó que la pequeña habitación, separada por cortinas y con paredes que absorbían el sonido para reducir el estruendo habitual de la atención de emergencia, tuviera una silla acolchada para la amiga que se quedaría con ella y una ventana con vista a los árboles.

La ventana también cumplía una función médica. Los pacientes “pueden ver si es de día o de noche”, dijo Denise Valenzuela, la enfermera geriátrica de emergencias asignada a Tompkins. “Eso ayuda a prevenir el delirio”, explicó, el cambio repentino del estado mental que puede aparecer en adultos mayores hospitalizados y que aumenta el riesgo de demencia.

Enseguida “simplemente sentí tranquilidad”, explicó Tompkins. “Sentí que estaba donde necesitaba estar en ese momento”.

Desde 2017, el Colegio Estadounidense de Médicos de Emergencias ha otorgado acreditación a 624 departamentos de emergencias geriátricas en todo Estados Unidos, incluidos 73 en centros médicos del Departamento de Asuntos de Veteranos. “Es un ritmo de crecimiento bastante exponencial”, afirmó Kevin Biese, médico de emergencias que dirige la Geriatric Emergency Department Collaborative.

Son pocas las unidades que atienden exclusivamente a pacientes mayores. Muchos, como el departamento de emergencias de La Jolla, reciben a personas de todas las edades, pero incorporan prácticas y protocolos adaptados a los adultos mayores, en un entorno diseñado para prevenir la desorientación, las caídas y otros riesgos propios de la vejez. Se clasifican desde el Nivel 1, para las que cumplen con el mayor número de criterios, hasta el Nivel 3.

Los adultos de 75 años o más llegan a las ER , excepto los bebés: en 2022 hubo 76 visitas por cada 100 personas. Sin embargo, la atención de emergencia convencional “no fue diseñada correctamente para las necesidades de los adultos mayores”, argumentó Biese.

La misión de una ER tradicional es identificar rápidamente el problema principal y resolverlo, o ingresar al paciente al hospital para continuar el tratamiento. “Preguntamos: ‘¿Cuál es el motivo principal de la consulta?’”, dijo Biese. “El paciente se cayó por las escaleras y se quebró una pierna”, por ejemplo.

Sin embargo, los pacientes mayores rara vez llegan con un solo problema de salud.

Como Tompkins, la mayoría tiene varias afecciones crónicas, toma varios medicamentos y necesita distintos análisis y evaluaciones. Los equipos de emergencias geriátricas capacitados no se concentran solamente en la pierna fracturada, sino también en determinar qué fue lo que  provocó la caída y cómo prevenir otra.

“Un departamento de emergencias no evalúa de manera rutinaria el delirio ni el deterioro cognitivo”, explicó Ula Hwang, médica de emergencias e investigadora de NYU Langone Health. “Pero es una de las primeras cosas que hacen los departamentos de emergencias geriátricas”, junto con una revisión minuciosa de todos los medicamentos del paciente.

Las ER geriátricas también intentan contrarrestar las dificultades sensoriales, otro factor que contribuye al delirio, proporcionando anteojos para leer y dispositivos que amplifican el sonido. Atenúan las luces intensas y ofrecen antifaces y tapones para los oídos para facilitar el sueño. Si Tompkins hubiera olvidado su andador, la unidad le hubiera prestado uno.

Estos departamentos también buscan abordar un problema cada vez más frecuente en las ER: las horas, o incluso días, que los pacientes ya admitidos deben esperar para que haya una cama disponible que permita trasladarlos fuera de emergencias, una práctica conocida en inglés como boarding.

“El boarding prolongado ha aumentado entre los adultos mayores”, dijo Cameron Gettel, médico de emergencias e investigador de la Facultad de Medicina de Yale, en referencia a esperas que superan las tres horas. Gettel es coautor de un

Pasar más tiempo esperando una cama no es simplemente incómodo o inconveniente. Investigadores estudiaron a pacientes de 75 años o más en departamentos de emergencias de toda Francia. Encontraron que aquellos que permanecieron allí durante la noche antes de ser trasladados a una sala tuvieron una (15.7%) que quienes fueron ingresados en una unidad antes de la medianoche (11.1%). Pasar la noche en emergencias esperando una cama también se asoció con más caídas e infecciones.

Sin embargo, lo que el personal de emergencias geriátricas prefiere es ayudar a los pacientes a evitar por completo la hospitalización. “Ingresar al hospital puede no ser lo mejor para un adulto mayor”, sostuvo Hwang. “Podría ser lo peor”.

Los pacientes hospitalizados, explicó, están expuestos a infecciones, errores del personal y al rápido deterioro físico que puede ocurrir después de pasar varios días en cama. Todos estos factores representan una amenaza mayor para los pacientes de edad avanzada.

Estudios han encontrado desde los departamentos de emergencias geriátricas, pero la mayoría de estos trabajos se realizaron en uno o dos hospitales. Ahora, Hwang y su equipo utilizaron datos nacionales del estudio federal Health and Retirement Study y datos de facturación de Medicare de casi 4.600 adultos de 65 años o más, comparando a quienes fueron atendidos en departamentos de emergencias geriátricas con un grupo similar atendido en ER convencionales.

Las diferencias fueron contundentes: los pacientes atendidos en las unidades geriátricas tuvieron un y una reducción del 38% en la mortalidad durante los 30 días siguientes. Además, según otro estudio dirigido por Hwang, las ER geriátricas permitieron a hasta unos 3.000 dólares por visita.

Así que contar con más de  representa un gran avance pero también, en un país con , muchas oportunidades desaprovechadas, remarcó Biese.

“Animaría a la gente a preguntar por qué sus hospitales no tienen un departamento de emergencias geriátricas acreditado”, agregó. “Deberíamos exigirlo”.

En La Jolla, Tompkins comenzó a sentirse más fuerte. A través de la vía intravenosa recibió líquidos y medicamentos contra las náuseas, y se corrigieron las alteraciones de electrolitos que habían revelado sus análisis de laboratorio. Pudo beber pequeños sorbos de agua y jugo y comer algunas galletas.

Una serie de otras pruebas y estudios por imágenes no encontró problemas graves. Después de completar una evaluación geriátrica, Valenzuela, la enfermera, sospechó que Tompkins no había estado alimentándose bien y que tomaba sus medicamentos con el estómago prácticamente vacío.

Alrededor de las 6 de la tarde, Tompkins y su médico estuvieron de acuerdo en que podía volver a casa. Salió del hospital con números de teléfono a los que podía llamar si necesitaba más ayuda y varios miembros del personal la contactaron por teléfono posteriormente para saber cómo se encontraba.

“Mejor”, fue su respuesta. “Se ocuparon de mí como una persona integral y me encaminaron correctamente”, explicó Tompkins. “Estoy progresando. Es lento, pero estoy bien”.

The New Old Age se produce a través de una colaboración con .

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Años después de dejar de fumar, una prueba de cáncer de pulmón le salvó la vida /es/noticias-en-espanol/anos-despues-de-dejar-de-fumar-una-prueba-de-cancer-de-pulmon-le-salvo-la-vida/ Mon, 17 Aug 2026 12:16:02 +0000 /?p=2275178 Dennis Schmidt comenzó a fumar cuando era adolescente, en una época en que era algo tan común que su escuela secundaria católica tenía un área al aire libre designada como “zona para fumadores seniors”, para los estudiantes que cursaban el último año. Durante casi 40 años, fumó una cajetilla de cigarrillos mentolados por día.

Como enfermero en el Centro Médico de la Universidad de Cincinnati y ex paramédico de la Fuerza Aérea, sabía que fumar era una mala idea. “Intenté dejarlo un par de veces y fracasé estrepitosamente”, dijo Schmidt, quien ahora tiene 75 años.

Recién en 2007 logró dejar el cigarrillo, con la ayuda de un medicamento de venta bajo receta que acababa de ser aprobado y que reducía las ansias de fumar. “Lo dejé y nunca volví a fumar”, dijo.

A pesar de sus años como profesional de salud, Schmidt no sabía que ya existían pruebas de detección del cáncer de pulmón para fumadores y ex fumadores. El influyente Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos, un panel independiente de expertos, las recomendó por primera vez en 2013.

Además, dijo, “pensé que, después de tantos años sin fumar, ya estaba fuera de peligro”.

Pero en 2021, durante su visita anual de bienestar de Medicare, su médico de atención primaria repasaba una lista de preguntas y le preguntó si estaría dispuesto a hacerse una tomografía computarizada para detectar cáncer de pulmón. Schmidt aceptó.

Unos días después, los resultados aparecieron en el portal para pacientes: adenocarcinoma.

“Fue impactante leer esas palabras”, recordó Schmidt. “Sabía lo que significaban: cáncer”.

A pesar de la marcada disminución del tabaquismo, el cáncer de pulmón sigue siendo la principal causa de muerte por cáncer en Estados Unidos, con unas , muchas más que las causadas por los cánceres de colon, mama o próstata.

Sin embargo, en 2024, entre los pacientes que reunían los requisitos para hacerse pruebas de detección de cáncer de pulmón, solo alrededor de —o , dependiendo de los datos analizados por los investigadores— estaba al día con las tomografías anuales recomendadas.

“Es una cifra terriblemente baja, especialmente teniendo en cuenta lo mortal que es el cáncer de pulmón”, dijo Chi-Fu Jeffrey Yang, cirujano torácico de Mass General Brigham y autor principal de un editorial reciente sobre las tasas de detección.

Los pacientes mayores de 65 años tenían más probabilidades que las personas más jóvenes de estar al día con estos estudios. Aun así, solo alrededor de un tercio se hacía las pruebas con regularidad, que la registrada para otras pruebas de detección de cáncer. Schmidt, por ejemplo, se había sometido diligentemente durante años a colonoscopías y pruebas para detectar el cáncer de próstata.

Los datos de registros nacionales muestran que los adultos mayores enfrentan . “La edad es un factor de riesgo para el cáncer en general”, señaló Priti Bandi, epidemióloga de la Sociedad Americana contra el Cáncer. Pero las personas mayores también pueden acumular más años como fumadoras. Aproximadamente una quinta parte de los casos de cáncer de pulmón ocurre en personas que nunca fumaron, pero fumar sigue siendo la causa más común, “incluso si la exposición ocurrió a una temprana edad”, dijo Bandi.

Se ha demostrado que las pruebas de detección salvan vidas. En 2011, demostró que la detección anual mediante tomografías computarizadas de dosis baja reducía las muertes por cáncer de pulmón en un 20% en comparación con las radiografías de tórax utilizadas en el pasado. Ese estudio llevó a la recomendación inicial del grupo de trabajo.

Ensayos europeos más recientes han encontrado reducciones mucho mayores. En 2019, investigadores italianos informaron que, después de 10 años, los pacientes que habían participado durante seis años en un programa de detección tuvieron una disminución del 39% en las muertes por cáncer de pulmón en comparación con quienes no se habían hecho estas pruebas.

Entonces, ¿por qué las pruebas de detección siguen utilizándose tan poco? “La detección del cáncer de pulmón es muy sencilla: es una tomografía que dura dos minutos”, dijo Yang. “Ni siquiera hay que ponerse una bata”.

Una explicación es que determinar quién reúne los requisitos puede ser complicado. de 2021, el grupo de trabajo recomendó las pruebas para quienes: a) tienen entre 50 y 80 años; b) tienen antecedentes de tabaquismo de “20 cajetillas-año”; y c) fuman actualmente o dejaron de hacerlo en los últimos 15 años.

Tanto los pacientes como los médicos tienen dificultades con estos criterios. ¿Qué significa “paquetes-año”? Es una medida de cuánto fumó una persona a lo largo del tiempo. Fumar un paquete al día durante 20 años equivale a 20 paquetes-año; lo mismo que fumar medio paquete diario durante 40 años.

Calcular esa cifra lleva tiempo y puede ser “difícil”, dijo Teva Brender, médica del Centro Médico de Asuntos de Veteranos de San Francisco y coautora de sobre la detección del cáncer de pulmón. “Una persona puede fumar un paquete por día, después reducir a medio paquete durante dos años y luego dejar de fumar. Y más tarde volver a empezar”.

probablemente también influye y, en ocasiones, hace que los pacientes se muestren reacios a revelar que consumen tabaco. “Algunas personas culpan a los pacientes con cáncer de pulmón: ‘Tú mismo te provocaste esto porque fumabas’”, dijo Yang. Las tasas de detección también varían según el estado y la cobertura de salud.

Sin embargo, los avances en el tratamiento del cáncer de pulmón, incluidos los procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos y robóticos y las terapias farmacológicas cada vez más eficaces, hacen que un diagnóstico “ya no sea una sentencia de muerte”, dijo Bandi. “La tasa de supervivencia ha mejorado drásticamente”.

Más del 80% de los pacientes diagnosticados en las etapas más tempranas de la enfermedad , aunque la supervivencia disminuye considerablemente en los cánceres más avanzados. Y las pruebas de detección aumentan las probabilidades de encontrar el cáncer en una etapa temprana.

Frustrados porque una herramienta que podría salvar vidas siga utilizándose tan poco, algunos médicos y organizaciones están pidiendo cambios en las recomendaciones del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos, que determinan la cobertura de Medicare —la cobertura de Medicaid varía según el estado— y de muchas aseguradoras privadas. “Las pautas de detección son demasiado restrictivas”, apuntó Yang.

La Sociedad Americana Contra el Cáncer y la Red Nacional Integral del Cáncer (National Comprehensive Cancer Network) eliminaron de sus pautas , lo que permitiría que los pacientes pudieran hacerse la prueba independientemente del tiempo transcurrido desde que dejaron de fumar.

“Estábamos excluyendo a personas de las pruebas de detección en un momento en que su riesgo seguía aumentando”, afirmó Robert Smith, experto en detección de cáncer de la sociedad. Él y sus colegas han instado al grupo de trabajo a eliminar también el requisito de los 15 años y para respaldar su posición.

La : eliminó tanto el requisito de los 15 años como el de paquetes-año y propuso realizar pruebas de detección a cualquier persona que haya fumado durante 20 años.

El grupo de trabajo, que del secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., no respondió al análisis de la Sociedad Americana Contra el Cáncer. Tampoco respondió a los correos electrónicos de una periodista que preguntó si planeaba revisar sus recomendaciones sobre la detección del cáncer de pulmón.

Ampliar los criterios para que más personas puedan hacerse las pruebas de detección también . Algunas tomografías revelarán anomalías que finalmente no resultarán ser cáncer de pulmón, pero que requerirán estudios adicionales —o, en casos poco frecuentes, biopsias— y pueden generar una ansiedad considerable. Además, aunque se utilicen tomografías de dosis baja, las pruebas repetidas implican cierta exposición a la radiación.

Por otra parte, un estudio reciente mostró que, entre los adultos mayores diagnosticados con cáncer de pulmón metastásico, . “Si el objetivo de salud pública es reducir las muertes por cáncer de pulmón mediante las pruebas de detección, esto solo funciona si se trata a las personas que se identifican”, dijo Steven Woloshin, investigador del Instituto Dartmouth de Política de Salud y Práctica Clínica.

Para Schmidt, sin embargo, la detección y el tratamiento funcionaron como se esperaba. La masa encontrada durante su prueba de detección de 2021, diagnosticada como cáncer de pulmón en etapa 1, llevó a que se sometiera a una cirugía robótica en el Centro Oncológico de la Universidad de Cincinnati para extirparle el lóbulo superior del pulmón derecho.

Después tuvo tomografías de seguimiento cada seis meses y, más tarde, una vez al año, hasta que un estudio realizado en 2025 reveló un pequeño nódulo en el lóbulo inferior: otro cáncer en etapa 1. Una nueva cirugía permitió extirpar también ese nódulo. Schmidt ahora toma diariamente un medicamento anticancerígeno dirigido, como parte de un tratamiento de tres años, mientras continúa realizándose estudios de seguimiento periódicos.

“Funcionó como se suponía que debía funcionar”, dijo Schmidt sobre la prueba de detección. “Me siento bendecido”. Cuida sus extensos jardines en Bright, Indiana, vuela cometas y va de campamento con sus nietos. Todavía trabaja varios turnos al mes como paramédico del departamento de bomberos.

Sin embargo, los expertos advirtieron que las pruebas de detección y el tratamiento del cáncer de pulmón no pueden sustituir los beneficios de dejar de fumar —o de nunca haber comenzado—. “El riesgo disminuye cuanto más tiempo pasa desde que una persona deja los cigarrillos”, dijo Woloshin. “Pero no llega a cero”.

The New Old Age se produce a través de una colaboración con The New York Times.

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Hospitales dicen haber encontrado la forma para ayudar a reducir riesgos postparto: brazaletes /es/noticias-en-espanol/hospitales-dicen-haber-encontrado-la-forma-para-reducir-los-riesgos-despues-del-parto-brazaletes/ Wed, 12 Aug 2026 09:04:00 +0000 /?p=2272035 Hospitales de todo Estados Unidos están intentando reducir las muertes maternas y las complicaciones posteriores al embarazo utilizando una herramienta muy sencilla: una pulsera de silicona con la inscripción “Di a luz”.

Estas pulseras forman parte de una iniciativa cada vez más extendida que fue lanzada por primera vez por ECU Health, en Carolina del Norte, cuando el Congreso buscaba responder a la crisis de mortalidad materna, que se agravaba durante la pandemia de covid.

, y el departamento estatal de salud comenzaron a distribuir estas pulseras para ofrecer a las madres y a los profesionales de salud un recordatorio visible de los riesgos potencialmente mortales que existen después del parto.

El departamento de salud de Connecticut, grandes sistemas hospitalarios de Arkansas, Georgia y Mississippi, y hospitales de al menos otros 24 estados también han iniciado el programa.

Las pulseras buscan alertar a los trabajadores de emergencias sobre los riesgos del período posparto, garantizar una mejor atención y ayudar a reducir las tasas de mortalidad materna en Estados Unidos, donde ocurren después del día del parto y cerca del 40% suceden después de las seis semanas posteriores al nacimiento.

Este año, Carolina del Norte planea ampliar la iniciativa utilizando parte de los que recibió a través del Programa de Transformación de la Salud Rural, una disposición de la ley fiscal del presidente Donald Trump, conocida como One Big Beautiful Bill Act.

Tamika Auguste, médica y presidenta de la junta directiva de la fundación del Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos, elogió las pulseras como una herramienta útil “para aumentar la concientización y la educación sobre la salud posparto”. Sin embargo, ella y otros especialistas en salud materna señalaron que campañas como esta representan solo una parte de lo necesario para enfrentar la crisis más amplia de mortalidad materna en Estados Unidos.

También destacaron que la creciente popularidad de las pulseras coincide con la entrada en vigencia de la ley fiscal de 2025 impulsada por Trump que, según un análisis de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), reducirá el gasto de Medicaid en durante los próximos diez años. Medicaid, el programa conjunto federal-estatal que brinda cobertura médica a personas y familias de bajos ingresos, financia .

Elisabeth Wright Burak, investigadora de políticas públicas del Centro para Niños y Familias de la Universidad Georgetown, afirmó que esta ley está frenando el impulso que los estados habían logrado en materia de atención materna desde 2022. Ese año, el Congreso permitió que los estados ampliaran la cobertura posparto de Medicaid de , una medida que casi todos los estados adoptaron.

Ahora, a medida que los estados buscan maneras de enfrentar las pérdidas de financiamiento en Medicaid, esas ampliaciones podrían quedar en riesgo, dijo Burak. “No hay duda de que la esta ley amenaza con hacer retroceder el reloj en materia de salud materna”, agregó.

que Burak elaboró con otros colegas en julio advirtió que, con la nueva ley, las pacientes en el período posparto enfrentan nuevas preocupaciones, además de los recortes a Medicaid.

Según el informe, los estados también están implementando sistemas que podrían no identificar adecuadamente a las mujeres inscriptas en Medicaid que están embarazadas y en el período posparto. Aunque ellas deberían estar exentas de los nuevos requisitos laborales establecidos por la ley, la falta de identificación podría hacer que por error perdieran su cobertura.

Mortalidad materna

Las tasas de mortalidad materna en Estados Unidos han aumentado y disminuido durante los últimos siete años. En 2024 se registraron 649 muertes maternas, según los datos más recientes de los (CDC).

Tennessee registró la tasa de mortalidad materna más alta del país entre 2020 y 2024, con aproximadamente 42 muertes por cada 100.000 nacimientos, de acuerdo con un análisis de datos de los CDC realizado por el . Carolina del Norte registró alrededor de 29 muertes por cada 100.000 nacimientos, frente a un promedio nacional de 23.

En su solicitud para el , este estado afirmó que la iniciativa de los brazaletes “Di a luz” redujo en casi un tercio los reingresos hospitalarios posparto en el ECU Health Medical Center de Greenville, aunque no ofreció detalles.

En sus campañas promocionales, algunos hospitales que las pueden , aunque muchas iniciativas son recientes y su impacto aún no ha sido evaluado científicamente.

“Se necesita más investigación para confirmar de manera concluyente los resultados de este tipo de iniciativas”, afirmó Hannah Jones, vocera del Departamento de Salud de Carolina del Norte.

Después del parto, los hospitales a las pacientes y les piden que la usen durante varias semanas o meses, con la esperanza de que les recuerde consultar a un médico si presentan dolor en el pecho, dolores de cabeza o sangrado. La pulsera recuerda a la famosa , creada por la fundación del ciclista Lance Armstrong como parte de una campaña de concientización sobre el cáncer.

Además, una enfermera conversa con las pacientes sobre los riesgos del período posparto y les entrega folletos y guías sobre el cuidado del recién nacido y de ellas mismas.

“La pulsera es simplemente un recordatorio de que ‘Recibí información y educación'”, explicó Jessica Noble, enfermera de ECU Health y creadora de la iniciativa.

También pretende alertar a los equipos de emergencias y a otros profesionales sanitarios de que una mujer ha dado a luz recientemente para que consideren posibles complicaciones posparto, como presión arterial baja, hemorragias o infecciones.

Diversos estudios muestran que el personal de los y de los no siempre cuenta con la capacitación suficiente para reconocer estas complicaciones, lo que puede resultar peligroso cuando estas pacientes llegan a una sala de emergencias.

Las pulseras posparto ganaron popularidad en todo el país gracias a campañas de sensibilización impulsadas por redes sociales y reportajes en noticieros. En fotografías y videos promocionales, madres recientes aparecían luciendo la pulsera y elogiándola como un símbolo para celebrar el nacimiento de sus hijos.

Algunas mujeres que atravesaron partos traumáticos o enfrentaron problemas de salud mental la percibieron de otra manera.

“Hay tantos riesgos”

Alexandra Mellon dio a luz el año pasado. Su hija nació muerta.

Devastada, buscó ayuda de un terapeuta, donó su leche materna e intentó encontrar algún sentido a lo ocurrido. Durante un año se sintió aislada, dijo, en parte porque muchas personas simplemente no saben qué decir ante semejante tragedia.

Mellon considera que llevar una de estas pulseras hubiera sido un doloroso y constante recordatorio de su pérdida.

Actualmente trabaja como doula en Asheville, Carolina del Norte. Cree que lo que más necesitan las madres recientes es acompañamiento y apoyo emocional. La pulsera podría ayudar a promover ese apoyo en algunas pacientes, dijo, pero no es para todas. “Hay tantos riesgos que, de repente, casi te vuelves invisible”, afirmó.

Según los CDC, relacionadas con el embarazo podrían prevenirse.

En marzo, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) , desarrolladas durante la administración Biden, en las que instaban a los hospitales a mejorar sus protocolos en los departamentos de emergencia para detectar complicaciones posparto y evaluar sus resultados comparándolos con datos estatales y nacionales sobre salud materna.

Sin embargo, esos esfuerzos enfrentaron una amenaza importante el año pasado cuando la administración Trump propuso destinado a recopilar datos estatales sobre mortalidad materna en su proyecto de presupuesto para 2026. Aunque el Congreso rechazó ese recorte, la administración de todos modos encargado de hacer el seguimiento a la salud de las pacientes después del parto.

La administración Trump destinados a la investigación sobre salud materna de los CDC en su propuesta presupuestaria para 2027. En cambio, el Congreso ha propuesto aumentar esos recursos hasta los

Sin más estudios, sigue siendo incierto qué tan efectivas son las pulseras para motivar a las pacientes posparto a buscar atención médica cuando la necesitan.

Un sobre campañas masivas de salud pública —como las destinadas a prevenir el consumo de sustancias de riesgo o a fomentar la actividad física— concluyó que estas iniciativas no modificaron significativamente el comportamiento de la población.

Otro estudio encontró que “Back to Sleep”, que educa a los padres sobre prácticas seguras para dormir a los bebés, redujo drásticamente durante varios años las tasas de síndrome de muerte súbita del lactante tras su lanzamiento en 1994, aunque esos avances se estancaron a .

En 2020, los CDC llamada “Hear Her”, orientada a ayudar a las mujeres a expresar sus preocupaciones cuando sentían que algo no estaba bien después del parto.

Años después, los propios CDC en el que concluyeron que “tuvo la consecuencia no deseada de dar la impresión de que la responsabilidad de hablar era de las personas embarazadas o en período posparto”.

El ECU Health Medical Center creó la iniciativa de las pulseras en 2021 y publicó un estudio . En él, los autores señalaron que la tasa de reingresos relacionados con el embarazo en el hospital de Greenville disminuyó un 0,77%. Atribuyeron ese cambio a “la educación proporcionada a las pacientes, sus familiares y el personal médico” como parte de la iniciativa, sin ofrecer mayores detalles.

Campañas como “Di a luz” están lejos de ser la solución definitiva para la mortalidad materna, reconoció Noble, creadora de la iniciativa y autora principal del estudio de ECU Health.

“Si tuviera una varita mágica”, dijo, “Carolina del Norte no solo tendría una mejor atención posparto, sino que también abordaría las causas profundas de las complicaciones del embarazo. Pero no la tengo y no puedo cambiar un sistema entero de la noche a la mañana”.

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