Lo que sabemos sobre la transmisión aérea del coronavirus
El gobierno federal dio un giro rápido a la amenaza de que el coronavirus se propagara por el aire, cambiando una pieza clave en sus guÃas.
El , los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) advirtieron que las pequeñas partÃculas en el aire, no solo las gotas más grandes producto de un estornudo o la tos, podrÃan infectar a otros. Citó en ese momento una “evidencia” creciente.
Para el 21 de septiembre, , con una nota al pie que decÃa que se habÃa publicado por error y que los CDC estaban en proceso de actualizar sus recomendaciones.
La medida puso a los CDC en medio de un debate sobre cómo el coronavirus infecta a las personas. Esas pautas podrÃan marcar la diferencia entre tener restaurantes, bares y otros lugares donde la gente se está reuniendo a la mitad de su capacidad, o reabrir por completo.
Y generó más preguntas sobre la intromisión de la polÃtica en la agencia de salud pública y sobre si los funcionarios de la Casa Blanca están dictando qué decir a las autoridades de salud.
Entonces, ¿qué dice realmente la ciencia sobre la transmisión aérea?
Aunque es una investigación en curso, muchas de las piezas apuntan hacia el potencial de transmisión aérea.
El desafÃo de probar la transmisión aérea
La del sitio web de los CDC decÃa: “Existe una creciente evidencia de que las gotas y las partÃculas pueden permanecer suspendidas en el aire y ser inhaladas por otros, y viajar distancias superiores a los 6 pies (por ejemplo, durante el ensayo de un coro, en restaurantes o en clases de gimnasia.”
¿Por qué es esto tan importante? Significa que es posible que sea necesario modificar las pautas para un distanciamiento fÃsico adecuado.
Seis pies es el punto de referencia de seguridad que ha ayudado a dar forma a la reapertura de escuelas y negocios en todo el paÃs. El número se basa en el hallazgo de larga data de que las gotas más grandes de la tos son tan pesadas que la mayorÃa de ellas caen al suelo antes de llegar a los 6 pies.
Pero las gotas mucho más pequeñas pueden permanecer en el aire por más tiempo. El debate es si portan suficiente virus para infectar a otra persona. Si la respuesta es sÃ, las implicaciones para la vida cotidiana podrÃan ser sustanciales.
Donald Milton, profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland, ha visto muchas pruebas de que la transmisión aérea es un factor importante, pero ha enfatizado que es difÃcil encontrar una respuesta definitiva.
Nadie está en desacuerdo con que estar cerca de alguien con la enfermedad sea la principal amenaza. Pero Milton dijo que lo que sucede durante ese tiempo es difÃcil de desentrañar.
“PodrÃa ser que alguien tosa y te infectes al recibir un golpe directo de gotas en el ojo o la boca”, dijo Milton. “O podrÃa ser a través de una partÃcula en el aire que inhalas. O podrÃas haber tocado algo y luego tocado tu nariz o tu boca. Es algo extremadamente difÃcil de dilucidarâ€�.
Dicho esto, muchos incidentes y estudios apuntan hacia la idea de que las partÃculas en el aire juegan un papel más importante de lo que se pensaba.
La investigación
Un grupo internacional de investigadores de China, Australia y los Estados Unidos revisó recientemente la . Concluyeron que era muy posible.
Un estudio publicado en informó que un minuto de hablar en voz alta podrÃa producir “1,000 núcleos de gotitas que contienen virus que podrÃan permanecer en el aire durante más de ocho minutos”.
¿La conclusión de los autores? “Es probable que otros los inhalen y, por lo tanto, causen nuevas infecciones”.
El transporte público es un campo de pruebas clave.
, los cientÃficos observaron a 126 pasajeros en dos autobuses que realizaban un viaje que duró aproximadamente una hora y media. Un autobús estaba libre de virus, el otro tenÃa un pasajero infectado. Las personas que viajaban en el autobús con el virus tuvieron 41,5 veces más probabilidades de infectarse.
Otros investigadores han analizado un : la práctica de dos horas y media de duración del coro del Skagit Valley Chorale en Mount Vernon, Washington. De las 61 personas que asistieron, hubo 53 casos confirmados y potenciales, y dos muertes.
Un estudio de la tomó muestras del aire en las habitaciones del hospital de dos pacientes con COVID. Encontraron partÃculas aéreas que tenÃan suficiente carga viral para infectar a alguien a más de 15 pies de distancia de los pacientes.
En julio, una carta abierta que pedÃa a las agencias de salud nacionales e internacionales que “reconozcan el potencial de propagación a través del aire” de COVID-19.
Escribieron que estudios confiables “han demostrado más allá de cualquier duda razonable que los virus se liberan durante la exhalación, el habla y la tos en microgotas lo suficientemente pequeñas como para permanecer en el aire y representar un riesgo de exposición”.
Aún asÃ, un informe de julio de la (OMS) descubrió que si bien la transmisión aérea era posible, se necesitaba una investigación más sólida para confirmar que presenta un riesgo notable.
Milton dijo que, si los lÃderes de salud pública se tomaran más en serio la transmisión aérea, esto tendrÃa algunas consecuencias. La mayor parte de la actividad comercial podrÃa continuar, pero los restaurantes y bares, debido a que las máscaras no sirven para comer y beber, enfrentarÃan un obstáculo mayor.
Más allá de eso, se vuelve crÃtica una mayor atención a la ventilación en espacios más cerrados, al igual que el suministro de máscaras N95. .