Environmental Health Archives - 吃瓜不打烊 /es/tag/environmental-health/ 吃瓜不打烊 produces in-depth journalism on health issues and is a core operating program of KFF. Fri, 28 Aug 2026 16:26:34 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.8.8 /wp-content/uploads/sites/8/2023/04/kffhealthnews-icon.png?w=32 Environmental Health Archives - 吃瓜不打烊 /es/tag/environmental-health/ 32 32 161476233 El impulso a la energ铆a nuclear reactiva la industria del uranio y las preocupaciones por la salud de comunidades tribales del suroeste /es/noticias-en-espanol/el-impulso-a-la-energia-nuclear-reactiva-la-industria-del-uranio-y-las-preocupaciones-por-la-salud-de-comunidades-tribales-del-suroeste/ Thu, 27 Aug 2026 13:16:39 +0000 /?p=2280645 WHITE MESA, Utah 鈥 En un caluroso día de abril, Malcolm Lehi condujo su Jeep Wrangler por un accidentado camino de tierra, entre enebros y artemisas, en busca de Entrance Spring, un manantial situado en tierras vinculadas desde hace mucho tiempo con su tribu, los Ute Mountain Ute.

El fresco manantial cubierto de musgo se encuentra justo al otro lado de la carretera de White Mesa Mill, la de procesamiento de uranio que sigue funcionando en el país y que produce yellowcake, o concentrado de ese metal, para combustible nuclear.

Durante décadas, la planta ha generado debate sobre si la contaminación radiactiva amenaza la salud humana al llegar al agua y al aire. La preocupación es especialmente profunda en la comunidad Ute de White Mesa, donde Lehi y unos 200 miembros de su tribu viven a unas 5 millas al sur de la instalación.

Los reguladores estatales y la compañía propietaria de la planta sostienen que cualquier contaminación asociada con ella está contenida. Eso ofrece poco consuelo a los miembros de la tribu que viven cerca y que, conscientes del legado mortal del uranio en la meseta del Colorado, han planteado dudas sobre la posible propagación de residuos tóxicos. Muchos no beben el agua local y dependen de agua embotellada.

Ahora, las preocupaciones de la tribu tienen una nueva urgencia a medida que Estados Unidos impulsa la reactivación de la producción nacional de uranio.

Una ley federal aprobada en 2024 prohíbe las para 2028, aumentando la presión para desarrollar fuentes nacionales de combustible. El presidente Donald Trump fijó como objetivo de Estados Unidos para 2050. También para dar prioridad a la minería en tierras federales y acelerar la aprobación de proyectos mineros.

La mina de uranio Velvet-Wood, en Utah, por ejemplo, completó la federal en 11 días, para , que recibieron apenas una semana para presentar sus comentarios.

A photo shows a sign in front of White Mesa Mill. The facility is seen in the background.
Planta de White Mesa, 5 millas al norte de White Mesa, Utah, el 21 de abril. (Melissa Bailey for 吃瓜不打烊)

El objetivo de Trump de cuadruplicar la capacidad nuclear será difícil de alcanzar porque requeriría construir más reactores 鈥攁lgo complejo y que a menudo enfrenta oposición local鈥, dijo , investigador principal de clima y energía del Council on Foreign Relations. Pero los centros de datos y el aumento de la demanda de electricidad han intensificado el interés por la energía nuclear como una fuente de bajas emisiones de carbono, señaló. Y están abriendo la puerta a .

Así que ya está en marcha el esfuerzo por obtener su ingrediente fundamental: el uranio.

White Mesa Mill, construida en 1980 cerca de lo que hoy es , en el sureste de Utah, es un punto central del más reciente auge del uranio y de las tensiones entre las preocupaciones de las tribus locales y los intereses económicos nacionales.

El aumento de la demanda mantiene un flujo constante de camiones que transportan mineral de uranio hasta la planta desde minas de la región, incluida una cercana al Gran Cañón, donde vive la tribu Havasupai. Ese mineral atraviesa en camiones la Nación Navajo. Además, la planta planea ampliar su capacidad de almacenamiento de residuos.

Lehi, ex miembro del consejo tribal, forma parte de una oposición creciente que incluye a miembros de las tribus Havasupai y Navajo (Diné), ahora conectadas por las rutas de transporte de uranio que atraviesan sus tierras. Las tribus Havasupai y Ute Mountain Ute comparten la preocupación de que las aguas residuales tóxicas de la extracción y procesamiento del uranio puedan desplazarse por el subsuelo y contaminar el agua potable para generaciones futuras.

Una historia de desconfianza

Una mañana de primavera en White Mesa, Yolanda Badback miró por una puerta abierta, no lejos de la carretera, y vio pasar tres camiones cargados de uranio.

“Ahí va otro”, dijo Badback con tono de agotamiento. Es miembro de la tribu Ute Mountain Ute y dirige , un grupo de defensa que lucha contra la planta.

La instalación recibe entre 10 y 15 camiones cada día de semana, dijo Curtis Moore, vicepresidente sénior de marketing y desarrollo corporativo de , propietaria de la planta desde 2012. La mayoría pasa por White Mesa.

La actividad de la planta está aumentando después de 15 años relativamente tranquilos, dijo Moore. White Mesa Mill produjo 1 millón de libras de yellowcake el año pasado; la compañía planea esa cantidad este año, señaló.

La planta también se ha diversificado hacia el procesamiento de residuos radiactivos procedentes de lugares tan lejanos como y Japón, y recibió un compromiso de préstamo condicional de del Departamento de Defensa para ampliar el procesamiento nacional de elementos de tierras raras.

An aerial view of a desert community with mountains in the distance.
La carretera federal 191 transporta camiones cargados de mineral de uranio a través de la comunidad de White Mesa (en primer plano), en Utah, hacia la planta de procesamiento White Mesa Mill, situada a unas 5 millas al norte. Imagen tomada desde un avión el 22 de marzo. (EcoFlight)

Solo el nuevo negocio de tierras raras podría generar 100 empleos permanentes, dijo Moore. Aproximadamente la mitad de los 105 trabajadores de la planta son indígenas; Moore calculó que no más de dos pertenecen a la tribu Ute Mountain Ute.

“Cuando se trata de las tribus de la zona, entiendo perfectamente su escepticismo respecto del uranio”, dijo Moore. “Les han mentido antes”.

El auge del uranio impulsado por el gobierno estadounidense desde la década de 1940 hasta la de 1980, concentrado en gran medida en la región de Four Corners 鈥擜rizona, Nuevo México, Utah y Colorado鈥, expuso a los mineros a por cáncer de pulmón y otros tipos de cáncer.

Revisiones federales encontraron que los mineros, muchos de ellos Navajo (Diné), sobre los riesgos de la radiación incluso después de que científicos del gobierno comprendieran los peligros. Las compañías mineras dejaron miles de sitios de residuos abandonados que han filtrado contaminación al suelo y al agua circundantes, incluidos en la Nación Navajo y sus alrededores.

Pero Moore dijo que las cosas han cambiado mucho desde la década de 1950. Según dice, ahora los trabajadores están expuestos a entre el 15% y el 20% de los límites permitidos de radiación y, fuera de la planta, la exposición es “prácticamente cero”.

Agencias gubernamentales y funcionarios de Energy Fuels han dicho que no existe evidencia de que la planta esté afectando el suministro de agua potable de White Mesa, que proviene de un acuífero profundo protegido por una gruesa barrera de roca conocida como acuitardo (aquitard).

“Realmente es el lugar perfecto para una planta de uranio”, dijo Moore.

A photo of a 10-wheeler dump truck hauling a dump trailer behind it.
Un camión sale de la planta White Mesa Mill. (Melissa Bailey for 吃瓜不打烊)

Adam Wingate, gerente de recuperación de uranio del , dijo que entiende por qué algunos residentes están preocupados. White Mesa se encuentra pendiente abajo respecto del flujo subterráneo de agua desde la planta de uranio.

Si los residentes escuchan hablar de una pluma de contaminación en otro acuífero menos profundo debajo de la planta 鈥攁unque no sea la fuente de su agua potable鈥 y además su propia agua tiene un sabor extraño, “es una situación aterradora”, dijo. Pero, basándose en la evidencia disponible, Wingate sostuvo que la “salud no está en riesgo por la planta”.

Aun así, Lehi y Badback dijeron que el agua del grifo huele a azufre y tiene un color lechoso, y que la gente de White Mesa generalmente no la bebe.

“No confío en ella”, dijo Badback, cuya familia lleva décadas luchando contra la planta. “Mi principal objetivo es cerrar la planta”.

Una patrocinada por el grupo de Badback ha crecido durante la última década en medio de una profunda desconfianza arraigada en la historia de la minería de uranio. Gran parte de la oposición se centra en los residuos tóxicos de la planta, que se almacenan en cinco fosas revestidas llamadas celdas de relaves y ocupan unas 284 acres de terreno.

Badback promete luchar contra los planes de expansión, que incluyen nuevas celdas de relaves ubicadas aproximadamente un cuarto de milla más cerca de la comunidad de White Mesa que las actuales. Moore dijo que las nuevas celdas tendrán tres capas de revestimiento, de acuerdo con los estándares modernos.

Scott Clow, director de programas ambientales de la tribu Ute Mountain Ute, dijo que ese acuífero profundo sí presenta problemas de calidad 鈥攅ntre ellos arsénico, hierro y manganeso鈥, pero que el agua potable pública se filtra y es segura para beber.

“Quieren expandirse hacia el sur, hacia mi reserva”, dijo Badback. “Por eso estoy alzando la voz y haciendo todo lo posible para impedir que ocurra”.

A Native American woman speaks at a microphone. An American flag is seen flying above her.
Yolanda Badback habla en una manifestación de “No Kings” en Moab, Utah, el 28 de marzo. (Melissa Bailey for 吃瓜不打烊)

Preocupación por la calidad del aire

En una manifestación de No Kings en marzo en Moab, unas 80 millas al norte de White Mesa, Badback pronunció un discurso y atendió una mesa donde ofrecía camisetas e información.

“No al uranio”, decían las camisetas. “Protejan a la comunidad Ute de White Mesa”.

En 2021, su tribu que afirmaba que White Mesa Mill “ha tenido graves impactos en la salud de los residentes de White Mesa y debería cesar por completo sus operaciones”.

Aunque su estrés psicológico es evidente, otros efectos sobre la salud han sido difíciles de demostrar.

Una de salud de 2023 concluyó que era poco probable que los niveles de radiación medidos en el monitor de aire de la tribu, ubicado en el centro de White Mesa, entre 2013 y 2019 perjudicaran la salud humana.

Pero los autores señalaron que no podían evaluar si las emisiones de radón de la planta podrían afectar a propiedades vecinas o residentes. Recomendaron que la tribu recolectara muestras de aire más cerca de la planta durante períodos de mayor actividad.

En diciembre de 2021, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) determinó que la planta estaba violando la Ley de Aire Limpio al no cubrir con líquido una de sus celdas de relaves para limitar las emisiones de radón, una causa conocida de cáncer de pulmón. La EPA calificó la infracción como “grave por su naturaleza y duración” y prohibió temporalmente que la planta recibiera residuos de sitios de limpieza del programa Superfund.

A group of people sit near an information booth set up at a rally. Several are wearing red shirts with white text that read, "Protect White Mesa Ute Community."
Badback (segunda desde la der.), de White Mesa Concerned Community, y Sarah Fields (a la der.), de Uranium Watch, atienden una mesa informativa sobre la planta de procesamiento de uranio White Mesa Mill durante una manifestación de “No Kings” en Moab, Utah, el 28 de marzo. (Melissa Bailey for 吃瓜不打烊)

La planta corrigió el problema, según reguladores estatales, y aprobó su revisión más reciente de .

Aun así, algunos residentes de White Mesa siguen preocupados. Badback y Lehi se quejaron de olores que atribuyen a la planta y que, según dijeron, se parecen a productos químicos o huevos podridos. Badback ha planteado inquietudes sobre la calidad del aire y las tasas de cáncer y asma, que están siendo estudiadas en una encuesta de salud de la Universidad de Utah.

Moore negó que cualquier olor proveniente de la planta pudiera percibirse más allá del estacionamiento de la instalación.

Funcionarios de calidad del aire de Utah dijeron que el estado no realiza monitoreo del aire ambiente en White Mesa y no regula los olores.

Vigilando el agua

Ese día de primavera, Lehi siguió buscando por Entrance Spring. En el horizonte se veía la silueta de Sleeping Ute Mountain, un lugar emblemático de la tribu Ute Mountain Ute que, según la tradición, representa el cuerpo de un gran dios guerrero.

Durante el recorrido, Lehi señaló un círculo de piedras que le pareció un antiguo lugar de entierro ancestral. Después de estacionar el Jeep, bajó por un sendero apenas visible a través de un frondoso bosque de sauces y llegó al lecho de un arroyo que, calculó, lo llevaría al manantial.

La tribu no depende de ese manantial para obtener agua potable. Pero es uno de los afloramientos y manantiales que la tribu, el estado y la compañía monitorean porque pueden ofrecer pistas sobre si las lagunas de residuos de la planta están filtrando contaminantes hacia un acuífero menos protegido.

An aerial view shows tailing ponds amidst a mesa landscape. The wing of an airplane from which the photo was taken is seen in the frame.
Los residuos radiactivos de la planta White Mesa Mill se almacenan en cinco celdas de relaves que ocupan 284 acres de terreno en Blanding, Utah, tal como se observa en esta vista aérea tomada desde un avión el 22 de marzo. (EcoFlight)

A fines de la década de 2000, encontró niveles elevados de contaminación por radionúclidos 鈥átomos que emiten radiación a medida que se desintegran鈥 en Entrance Spring. Las muestras de agua de EPA encontraron que las concentraciones de uranio en ocasiones superaban el estándar federal para agua potable.

El trabajo de campo de la EPA y del U.S. Geological Survey sugirió que el uranio de Entrance Spring no provenía de filtraciones de las lagunas de residuos, sino del polvo que el viento arrastraba desde las áreas de almacenamiento de mineral de la planta.

Las , de 2025, mostraron que Entrance Spring tenía niveles de uranio de 22.5 microgramos por litro (碌g/L), dentro del estándar federal para agua potable de 30 碌g/L, aunque todavía elevados.

Clow dijo que la tribu continúa vigilando de cerca los afloramientos y manantiales.

“Nos preocupa la contaminación de esos manantiales”, dijo. “Estamos pensando en muchas generaciones hacia el futuro”.

Clow también vigila atentamente el acuífero Burro Canyon, que se encuentra debajo de las celdas de residuos tóxicos de la planta y alimenta los manantiales locales. Una pluma de cloroformo y otra de nitratos ya contaminan el acuífero, dijo Wingate, del estado. Señaló que Energy Fuels está bombeando la contaminación para extraerla.

Cuando aumentan los contaminantes, es difícil demostrar si se deben a causas naturales o a la actividad de la planta, ya que sustancias como el sulfato y el manganeso se encuentran de manera natural en el lecho rocoso local. Por eso Clow, la compañía y los funcionarios estatales debaten continuamente si las lagunas de relaves tienen filtraciones.

Lo que nadie discute es que la planta produce residuos radiactivos y que, una vez generados, pueden permanecer durante decenas de miles de años.

Lehi siguió el arroyo hasta donde termina en una gruta curva: el sitio de Entrance Spring. El agua brotaba lentamente de una pared de roca hacia una poza, ofreciendo un alivio fresco frente al calor del desierto. Lehi miró maravillado el musgo verde empapado por las gotas.

Descendiente de curanderos tradicionales, Lehi dijo que siente el deber de proteger el paisaje como lo hicieron sus antepasados, aunque actualmente la tribu no utilice este manantial como fuente de agua potable.

“El agua es vida”, dijo Lehi, “porque de ahí venimos todos”.

A photo of Malcolm Lehi reaching down to touch the water of Entrance Spring.
Lehi toca el agua fresca de Entrance Spring. (Melissa Bailey for 吃瓜不打烊)

Este artículo recibió apoyo de , una iniciativa periodística independiente con sede en el Center for Environmental Journalism de la Universidad de Colorado-Boulder.

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Bacterias 鈥渃arn铆voras鈥, malaria y otros riesgos: recortes federales podr铆an debilitar la respuesta ante amenazas de salud /es/noticias-en-espanol/bacterias-carnivoras-malaria-y-otros-riesgos-recortes-federales-podrian-debilitar-la-respuesta-ante-amenazas-de-salud/ Thu, 02 Jul 2026 12:50:00 +0000 /?p=2256836 Mientras los bañistas entran al 聽agua masivamente este verano, el peligro podría haber estado acechando en algunas zonas.

Esta primavera, investigadores detectaron en el agua de varios puntos de la costa de Long Island, en Nueva York, y funcionarios de localidades turísticas de los Hamptons sobre los hallazgos. En Florida, se han infectado este año, y en junio las instaron a la población a tomar precauciones.

Aproximadamente 1 de cada 5 personas infectadas por esta bacteria muere, a veces apenas uno o dos días después de enfermar, según una de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC). La bacteria, Vibrio vulnificus, puede ingresar al organismo por heridas abiertas y causar muerte del tejido y sepsis sistémica.

“Muchas personas con infección por Vibrio vulnificus pueden enfermar gravemente y necesitar cuidados intensivos o la amputación de una extremidad”, advierten los CDC.

El riesgo de amenazas públicas de este tipo está aumentando porque el cambio climático está ampliando el territorio de ciertos patógenos. Pero los investigadores señalan otra preocupación: la administración Trump ha recortado inversiones en programas y agencias que previenen, rastrean y responden a los riesgos de salud que ahora enfrenta el gobierno federal.

Un ejemplo es la reaparición del , que puede infestar y matar ganado, en Estados Unidos en junio. El Departamento de Agricultura de su fuerza laboral en los primeros seis meses de 2025, según un informe de la Oficina del Inspector General del USDA, y su servicio de inspección reducido está ayudando a dirigir la respuesta al parásito.

Otro ejemplo es la malaria. La suspensión de ayuda exterior interrumpió esfuerzos internacionales de prevención, y emitida en mayo advirtió que Estados Unidos es vulnerable a la reintroducción de esta enfermedad infecciosa.

En el caso de Vibrio, la administración Trump comenzó a retirar cientos de instrumentos de aguas profundas que y generan datos que ayudan a que permiten que la bacteria prospere. esos datos para estudiar Vibrio, que puede cuando aumentan la temperatura y la .

“Es importante rastrear las temperaturas costeras, y eso se relaciona con la distribución de Vibrio”, dijo Christopher Gobler, profesor de la Escuela de Ciencias Marinas y Atmosféricas de la Universidad Stony Brook, en Nueva York. Agregó, sin embargo, que los investigadores también cuentan con otras fuentes de datos.

La administración Trump a su plan de desmantelar el sistema de monitoreo oceánico luego de la oposición bipartidista en el Congreso.

Pero todavía está reduciendo la vigilancia de Vibrio. Esta especie potencialmente mortal, presente en el agua, también puede enfermar o matar a personas que comen mariscos contaminados, como infectadas con la bacteria. Las infecciones por Vibrio vulnificus vinculadas al consumo de mariscos crudos o poco cocidos mientras la presencia de otros patógenos en los alimentos disminuye.

Desde 1995, 10 estados han participado en un programa federal llamado Red de Vigilancia Activa de Enfermedades Transmitidas por Alimentos, o FoodNet. El programa, junto con los CDC, monitorea y rastrea casos de enfermedades transmitidas por alimentos causadas por ocho patógenos específicos, incluido Vibrio. Pero el año pasado la administración Trump a esos estados que reportaran todos menos dos de esos patógenos, lo que significa que ya no tienen que informar esos casos a los CDC.

Funcionarios federales niegan que estas medidas estén poniendo en riesgo a los estadounidenses. Afirman que los CDC continúan monitoreando estos patógenos mediante otros sistemas nacionales de vigilancia para mantener visibilidad sobre tendencias de enfermedades y brotes.

Algunos ex líderes de salud pública dicen que las consecuencias de los amplios recortes a agencias de salud y programas globales de prevención se están volviendo más evidentes, debilitando la respuesta de Estados Unidos y las iniciativas diseñadas para proteger al país de enfermedades.

“Estamos bajando defensas que eran necesarias para protegernos de amenazas microbianas”, dijo Tom Frieden, ex director de los CDC y actual presidente y director ejecutivo de Resolve to Save Lives, una organización que trabaja para frenar enfermedades prevenibles. “En lugar de proteger, estamos haciendo lo contrario”.

驴Menos recursos significa más riesgos?

La administración defiende sus acciones, incluidos los despidos masivos en agencias gubernamentales de salud, como medidas necesarias para eliminar gastos innecesarios.

“El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) está impulsando las reformas de salud pública más importantes en una generación, enfocadas en prevención, rendición de cuentas, transparencia científica y mejores resultados de salud”, dijo Emily Hilliard, vocera de la agencia, en un correo electrónico. “El Departamento está poniendo a las familias estadounidenses en el centro de la toma de decisiones de salud pública”.

La evidencia sugiere que los riesgos de salud aumentan mientras la administración Trump reduce recursos para investigación, detección y respuesta.

Al inicio de su mandato, el presidente Donald Trump decidió congelar y revisar el trabajo de programas de salud global. Su esfuerzo para reducir costos, liderado por el multimillonario Elon Musk, también desmanteló la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Como resultado, se interrumpió el trabajo de la Iniciativa Presidencial contra la Malaria, un programa creado durante la era de George W. Bush para combatir la malaria en países muy afectados y al que se le atribuye haber salvado más de . USAID había invertido más de en el programa desde 2005.

Además, el para programas globales contra la malaria fueron seleccionadas para ser eliminadas, según KFF. El informe no incluyó datos sobre el valor total de esas subvenciones específicas.

La congelación del gasto también frenó investigaciones para desarrollar contra la malaria. La administración disolvió la de los CDC, trasladó al personal a otras divisiones e sobre la enfermedad.

El HHS no respondió a un correo electrónico que preguntaba cuántos empleados habían sido reubicados.

La malaria, una enfermedad infecciosa potencialmente mortal transmitida por mosquitos, fue de Estados Unidos en 1951. Pero la guía actualizada de los CDC para investigar casos domésticos que “el país sigue siendo susceptible a la reintroducción de la malaria”.

Un provocó 10 infecciones locales en Arkansas, Florida, Maryland y Texas, y los mosquitos capaces de transmitir malaria se encuentran en gran parte del país.

“La mayoría de los residentes de Estados Unidos carece de inmunidad protectora contra la malaria, lo que hace que las personas sean susceptibles a una forma grave de la enfermedad y a la muerte si se infectan”, indicaron los CDC en el informe de mayo.

El HHS declinó comentar sobre recortes específicos, pero dijo que los CDC trabajan con socios nacionales e internacionales para reducir la carga de la malaria y evitar que se restablezca en el país.

Investigadores y ex funcionarios de salud dicen que no solo los recortes de fondos elevan los riesgos. También hay fuertes reducciones de personal, lo que significa que menos personas trabajan en prevenir o rastrear enfermedades.

“Sí, los programas han sido recortados en términos de reducción de personal, pero diría que igual de importante es la pérdida de experiencia”, dijo Jeanne Marrazzo, directora ejecutiva de la Infectious Diseases Society of America. “Es irremplazable”.

El gusano barrenador es una especie de mosca parásita cuyas larvas pueden entrar en heridas abiertas y devorar tejido, infectando a personas y animales. Como la malaria, había sido eliminado durante mucho tiempo de Estados Unidos, y los esfuerzos de monitoreo han sido clave para mantenerlo fuera.

Los recortes en USAID eliminaron destinados a la , que se enfoca en seguridad alimentaria global y en el como el gusano barrenador.

Luego de las iniciativas de reducción de costos de la administración, más de 20.000 empleados dejaron el USDA, que desarrolla e implementa políticas agrícolas y proporciona recursos a productores ganaderos vulnerables al parásito.

El 3 de junio se confirmó el primer caso nuevo de gusano barrenador en Estados Unidos, y ya hay de animales infectados. Un brote en expansión podría devastar la industria ganadera.

La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, que los recortes de personal durante la administración Trump hayan contribuido al regreso del gusano barrenador. En cambio, , diciendo que no hizo lo suficiente para prevenir su reintroducción en Estados Unidos. Rollins dijo en X que la bajo la administración Biden tuvo parte de la culpa, sin presentar evidencia.

El USDA no respondió a un correo electrónico solicitando comentarios.

Ashish Jha, médico que fue coordinador de respuesta a COVID de la Casa Blanca durante la administración Biden, dijo que no hay ninguna verdad en la afirmación de que inmigrantes sin estatus legal hayan traído el gusano barrenador a Estados Unidos.

Las inversiones en rastrear y combatir enfermedades se han debilitado, dijo, porque el secretario de HHS, Robert F. Kennedy Jr., está priorizando la prevención de enfermedades crónicas a costa de los esfuerzos para contener enfermedades infecciosas.

“驴Quién no quiere un país más saludable? Suena muy bien, pero es una especie de engaño”, dijo Jha. “Están haciendo lo contrario. Están bajando las defensas necesarias para protegernos de amenazas microbianas”.

Hilliard, portavoz del HHS, no estuvo de acuerdo y dijo que las acciones de Kennedy hacen que la agencia sea más eficaz.

“El secretario Kennedy está llevando adelante esa reforma al simplificar operaciones, reducir redundancias y devolver al HHS a niveles de personal previos a la pandemia”, dijo. “Al mismo tiempo, está desmantelando políticas e incentivos que contribuyeron a una epidemia nacional de enfermedades crónicas”.

Brechas en la vigilancia

Jha señaló la decisión de Trump de retirar a Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que coordina respuestas globales a problemas y crisis de salud pública, y el desmantelamiento de USAID.

Este alejamiento ha tenido implicaciones para el brote de ébola en la República Democrática del Congo, según trabajadores humanitarios.

Sin el mismo nivel de financiamiento de USAID, el International Rescue Committee, que colabora en actividades de salud de primera línea, vigilancia y preparación ante brotes en Congo, .

“Los recortes de financiamiento han dejado a la región peligrosamente expuesta”, dijo Heather Reoch Kerr, directora del IRC para Congo, .

El brote está a unos 7.000 millas de distancia, pero su propagación ha puesto a Estados Unidos , con mayor vigilancia y restricciones de entrada para viajeros aéreos. Funcionarios federales han dicho que el desmantelamiento de USAID no ha obstaculizado la detección ni la respuesta.

“El gobierno de Estados Unidos continúa actuando agresivamente para contener el brote de ébola en su origen, con el fin de proteger al pueblo estadounidense y prevenir una mayor propagación internacional”, dijo el Departamento de Estado en del 23 de mayo.

La decisión de Trump de desvincularse de la OMS fue criticada por tras un brote de hantavirus esta primavera en un crucero que había zarpado de Argentina. Algunos dijeron que la fue demasiado lenta y cuestionaron por qué el presidente sugirió crear un nuevo y costoso en lugar de mantener la relación con la OMS, especialmente cuando Estados Unidos está reduciendo los programas de vigilancia que ya tiene.

El gobierno federal ha rastreado casos de Vibrio como parte del programa FoodNet, cuyo objetivo incluye identificar y contener brotes. Ahora, reportar casos de Vibrio es opcional.

Casi la mitad de los casos de enfermedades transmitidas por alimentos causadas por Vibrio vulnificus , algunos dentro de las 24 horas posteriores al consumo de mariscos contaminados, como ostras crudas. La bacteria puede multiplicarse rápidamente y causar choque séptico y lesiones ampollosas en la piel. El patógeno se está volviendo cada vez .

Los CDC estiman que ocurren alrededor de de infección por Vibrio cada año, y que las infecciones por la especie más grave, Vibrio vulnificus, han aumentado de manera constante. En los , esa especie ha causado 429 casos por infecciones de heridas abiertas y 135 casos por alimentos contaminados.

“Mientras más vigilancia tienes, más puedes conectar los puntos”, dijo Bill Marler, abogado de seguridad alimentaria del área de Seattle. “Si un árbol cae en el bosque y no lo escuchas, 驴realmente cayó? Es más fácil no reportar enfermedades. Entonces pueden decir: 鈥楳iren qué seguro es nuestro suministro de alimentos’”.

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